13 octubre, 2006

Jan Svankmajer - Tma Svetlo Tma


Destino: ¡Checoslovaquia!

De una treintena de cortos que ha fabricado este hombre, he elegido el llamado "Darkness, Light, Darkness" de 1989 ("Tma, Svetlo, Tma" en su idioma original). Aunque no lo parezca, es una obra muy comercial, si la comparamos, claro, con la mayoría de sus filmes donde, por ejemplo, un montón de piedras bailan una coreografía puramente estética durante varios minutos. En este corto al menos sale la figura de un ser humano, con ojos-nariz-boca (y otras partes); por lo tanto el espectador verá algo que ya conoce y así podrá mantener su atención durante más tiempo. En cualquier caso es un gran cortometraje.

Su director, Jan Svankmajer, es un checo nacido en 1934, por cierto coincidiendo con la creación del Grupo Surrealista Checo, del cual será luego uno de sus peces gordos. Bla bla bla... y un día se dedica a hacer películas. Es tal su calidad creativa y originalidad que son muchos los inspirados por el maestro surrealista (como Tim Burton o los hermanos Quay). A su vez, Svankmajer también es inspirado por otros, en su caso escritores como Lewis Carroll o Edgar Allan Poe.

Con sus películas, tanto largas como cortas, se debe tener especial cuidado, ya que algunas poseen un porcentaje de lógica practicamente nulo, lo que las convierte en auténticas idas de olla para mucha gente. Sin ir más lejos, uno de sus largometrajes, "Faust" (1994), es la película más aburrida que vi en mi vida (o casi). En cambio, otro largo posterior, "Otesánek" (2000), es una de mis películas favoritas (sin duda).

Además de "Otesánek" (igualmente conocida como "El Pequeño Otik" / "Little Otik"), también recomiendo otros cortos del señor Jan (para los amigos): "Et Cetera" (1966), "The Flat" (1968), "Dimensions of Dialogue" (1982) y "Food" (1992).

By Fran Estévez

2 comentarios:

Luis Martín dijo...

Oye, Fran Estévez, ¡qué bueno tu corto de la "Metamorfosis"! Me quedé anonadado al verlo. Congratuleishons.

Fran dijo...

Gracias Luis!
El corto me salió un poco de chorra, por supuesto; o al menos yo no llego a su nivel...
Demos las gracias a Kodak y compañía por su trabajo, el 99% del mismo.
Cenquiu veri mach!