12 junio, 2006

Nueva entrada en el Zoom Radiático


Play de Isaac Berrocal
...y con la bilis de Billy...


Próximamente: La Guerra de Luiso Berdejo y Jorge C. Dorado: Un retablo de horror bélico.

09 junio, 2006

A propósito de un nuevo apóstol: El límite, de Miguel Á. Refoyo "Refo"

...
...
Se nos añade un nuevo apóstol: J.P. Bango.
Él mismo se presenta...

...
...


Nombre de guerra:
J.P.Bango

Ocupación:
Vindicar causas perdidas.

Aficiones:
Solo una, y de carácter onanista: visionar Cine a destajo.

Y escribir...
Y escribir, por supuesto. Hasta poesía cuando me dejan. Pero olvidaos: yo no soy... El que soy.

Y ahora llega al Zoom Erótico...
A seguir escribiendo... En el fondo todo se trata de lo mismo.

De Cortos:
De Cine... No me importa el formato ni la duración. Sino que cuenten una historia.

No parece mal lema:
Más que un lema es una exigencia: el cine es esencialmente un género dramático; no tiene sentido sin una historia que contar.

¿No cree que asume un riesgo escribiendo en un medio tan "crítico" como éste?
El riesgo no existe ante una exposición razonada. No se trata de destacar lo que está mal o lo que está bien sino de reflexionar sobre lo que se ve y decirlo.

Como si se tratara de un trabajo profesional...
Por supuesto: es la marca de la casa y yo la acepto.

Pero eso le generará detractores...
...Y también tipos que agradezcan los textos y el estilo expositivo...

Y la pasión...
Y la pasión, naturalmente. Sin pasión no hay Bango.

¿Algo más?
Que nos leeremos por aquí periódicamente y, el resto de los días, como siempre, en El Cronicón Cinéfilo.

Pues adiós.
Adiós... ¡Oye! ¿Ha sido breve esto, no?

Breve, no. Corto.
¿Corto...?
(...)
Je!


J. P. Bango

Desde hoy, también en El Zoom Erótico, porque el mundo del corto merece formar parte de esta pasión compartida... y qué mejor sitio que éste, ya véis, que presume de tratarlo como un auténtico trabajo profesional...

...NO PORQUE NO LO SEA,
SINO PORQUE ASÍ NO SE ESTIMA...


El Límite de Miguel Á. Refoyo: Extenuante relato dialéctico sobre la violencia interior


¡Atención Spoiler!
: la lectura del siguiente comentario crítico revela claves que pueden arruinar el visionado de la siguiente obra; si aun no ha visto la película aludida, no debería leer la nota que viene a continuación :

No quisiera desaprovechar la ocasión para recordar que mi condición cómplice de este compañero de batallas internáuticas, gran escritor y tipo carismático que es Miguel Á. Refoyo "Refo" , no es óbice alguno para restar credibilidad y valor a lo aquí escrito, pues es conveniente advertir que la principal pretensión de las críticas que aparecen en este reducto cinéfilo es acercarse al entendimiento de una obra de arte (sea cual sea su formato, autor o presupuesto) para, desde postulados eminentemente subjetivos, buscar y encontrar una importante cuota de imparcialidad que otorgue auténtica valía y ajustada tasación a cuantas líneas componen los artículos publicados; procurando evitar, en la medida de lo posible y asumiendo como propia la máxima periodística que niega la existencia de la objetividad, cualquier vinculación (susceptible de reproche) con el Síndrome Mendez-Leite, acostumbrado a exagerar convenientemente las virtudes y defectos de ciertas películas para dar buena cuenta tanto de los amigos... como de los enemigos...



El límite de Miguel A. Refoyo se presenta como una obra de autor expuesta (e intrépida) que dota de entidad corpórea (y prolífico verbo) a conceptos en absoluto cinematográficos (de ahí el riesgo) como la "atrición" o "el remordimiento", representados sobre la piel y las arterias de dos estupendos actores, sometidos -por cuenta de un guión fundamentalmente dialéctico- a un tour de force existencial donde lo que menos importa, curiosamente, es el contexto lúgubre (y excelentemente fotografiado; es así, y tengo que decirlo) donde tiene lugar el duelo...

Alegoría moral de tintes redentores, El Limite comienza de forma reposada con una voz en off añadida a unas fotos que, presentadas a modo de diapositivas, nos introducen en el conflicto vital de un joven ( Raúl prieto) que se siente estafado por la sociedad que le cobija, a la par que se analiza con tono prosaico y una puesta en escena umbrosa, la gestación de un desprecio atávico cuyo cenit se materializa en la aparición de un oscuro personaje, Fred, y en la relación mentor-alumno que a partir de dicha aparición asumen ambos protagonistas con vistas a que el más joven de los dos acabe convirtiéndose en el brazo ejecutor que las proclamas del primero demandan...

Con esta premisa inicial, no tardamos en introducirnos en la penumbra de un almacén desvencijado, donde el joven pupilo debe hacer frente a su condición de marioneta al servicio de una idea que está a punto de fagocitarlo, momentos antes de que rebase, por primera vez en su vida, la delgada línea roja que separa el pensamiento de la ejecución, el deseo... del acto.

El entramado se complica sin variar ni un ápice alguna de las ideas apuntadas (palabras mayores enmarcadas en un contexto de cine de género entre asesinos que nada tiene que ver con la relación padre-hijo de Max et Jeremy) al mismo tiempo que hace su aparición en escena un subplot de lo más jugoso: el hombre enfrentado a sus demonios internos. Sobre la base de este enfrentamiento dual, van a ir apareciendo conceptos dicotómicos que enriquecen la propuesta inicial hasta que ésta se transforma en una historia de aires bipolares donde Jeckyll se rebela contra Hyde; y más aún, pues no tardamos en descubrir (en un más que interesante cambio de punto de vista insertado en mitad del clímax) que no es Jeckyll sino el propio Hyde quien combate y trata de vencer a su oponente: el único vestigio de vacilación o remordimiento que le queda, y que sabotea y pone en riesgo su objetivo vital: la cruzada psicopática que representa.

Corporeizar el estigma de Pepito Grillo se resuelve como una solución narrativa brillante en un ejercicio de estilo como éste, personificado en un duelo interpares (y con actores diferentes, en la línea de Gonzalo Suárez en Mi nombre es sombra) donde la palabra adquiere tanto o más valor que la imagen, constituyéndose así en el principal reclamo pero también en el mayor riesgo asumido por esta película corta, definitivamente, colapsada por la imparable verborrea de unos personajes enfrascados en una dura pugna cuya gravedad se disipa en la negritud de una estancia asolada por la duda existencial...



Y es aquí donde entra en juego el estilo formal de una cinta que presume de la utilización del claroscuro para construir una atmósfera densa, explícitamente emocional, que sirve de excesivo contexto a una historia no menos densa donde el tratamiento de la imagen no persigue sino la construcción de una fábula expresionista, en la cual la luz y las sombras adquieren un significado per se, subrayando, por encima de todo, el aspecto (falsamente) demiúrgico de Fred, Ángel González Quesada, interpretando un rol que se ajusta a un Hyde ojerizo y conspirador, un reverso tenebroso surgido del otro lado del espejo, incapaz de aceptar cualquier resultado distinto a la victoria.

No es difícil entrever, en fin, referentes conceptuales de la obra de Palahniuk (la destrucción como inevitable germen de un mundo nuevo), Stevenson (sobre cuya teoría bipolar se cierne buena parte de su entramado) o, incluso Freud (que no por casualidad comparte una cierta similitud fonética, quizá inconsciente, con el personaje del mentor)... a lo largo y ancho de este breve ejercicio de cinefilia alegórica. Temas recurrentes (y hondamente ambiciosos, insisto) que hacen de El Límite de Miguel A. Refoyo, una obra vocacionalmente transgresora y sumamente atrevida (quizás, demasiado), que especula sobre diatribas existenciales inabarcables de un solo vistazo, cuando no imposibles en una estructura, como es aquella que la sostiene, de Cine de Género en su modalidad corta.

Le sobran palabras pero no ideas, y el aspecto formal es lo suficientemente contundente como para servir de digno preludio a una personalidad cinematográfica de ascendencia inquieta que tendrá mucho y bueno que decir, únicamente, cuando sepa encontrar una balanza que equilibre el inmenso caudal creativo que atesora el prometedor director salmantino.

Lo más destacado: la osadía/audacia de su discurso enmarcado en una clásica historia de demonios internos.

Lo menos destacado: Que muchas de las connotaciones que hacen más disfrutable y compleja esta historia pasen inadvertidas en un primer, incluso en un segundo, visionado.

Calificación: 7


By J. P. Bango.

Próximamente: Nueva entrada en el Zoom Radiático

05 junio, 2006

Entrevista a los directores del festival Escorto


Raúl Cerezo y Diego López Cotillo, Coti,
son los directores de Escorto, el Festival de Cortometrajes de
El Escorial que se estrena este año y que se celebrará en esa
localidad madrileña entre el 14 y 16 de septiembre.
Dos apasionados del cine y defensores del corto
que han conseguido involucrar a la Sección Cortometrajes
de la Asamblea de Directores Cinematográficos (ADIRCE),
la Agencia del Cortometraje Español (ACE) y el ayuntamiento
de El Escorial para constituir un festival que busca,
como señala la propia web, “valorar las cualidades cinematográficas
por encima de todo, y el no menos difícil objetivo de
obviar los factores ajenos a aquellas que encontramos en las obras”.

Raúl, miembro de la junta directiva de Adirce Cortos, tiene una amplia experiencia como operador técnico en los canales temáticos Calle 13, Universal y el reciente Sci-Fi, y colabora además con críticas de cine en algunos blogs. Destaca su dirección de “Lenguas” y “Escarnio”, cortometraje este último nominado y premiado en numerosos festivales nacionales y extranjeros. Es también director y guionista de “Los Simón” (actualmente en fase de preproducción, su rodaje está previsto para finales de año); y de “11”, que comenzará a rodar en septiembre.
Coti, además de presidir Adirce Cortos, está al frente de una productora cinematográfica que ha llamado de manera homónima. Ha participado en la producción y dirección de numerosos cortos. Es director, productor y guionista de “Despedida al sueño”, “Blues & Blues” - en fase de montaje- y “Carta de Francia”, que comenzará a rodar en septiembre. Es también director de producción de “Los Simón”.




En la siguiente entrevista, realizada vía mail, ambos comentan sus impresiones sobre la situación actual del cortometraje.

¿Por qué este festival?

Raúl: Hacemos un festival más por el mismo motivo que un autor se decide a hacer un corto más. Nosotros vamos a hacer el festival que quisiéramos ver. Y quien se apunte, pues estupendo.

Coti: Es una nueva experiencia, un nuevo reto…Escorto, I Festival de Cortometrajes de El Escorial, desea reunir a cortometrajistas comprometidos con el cine. ¿Lo conseguirá? Deseamos que así sea.

¿El digital ha ayudado a la renovación que ha experimentado el corto en los últimos años?

R: Bueno, ahora hay más, muchos más. Pero yo no diría que mejores...Hay saturación.

C: Ha ayudado a la globalización del cortometraje.

¿Cualquiera puede atreverse y rodar en digital, o siguen siendo necesarios unos conocimientos cinematográficos?

R:Se necesitan unos mínimos conocimientos. Hasta Jim-Box, maestro guerrillero, hizo un cursito....

C: Me encantaría equivocarme, pero intuyo que el cine digital es uno de los mayores enemigos del cine. El cine digital permite mucho mas experimentación a la hora de contar algo. A mí personalmente me fascina la sobriedad de la imagen, la cámara quieta.

Pero el video digital permite más posibilidades cinematográficas....

R: Sí, pero también es un gran mal si lo cogen manos inadecuadas. Todo el mundo tiene acceso y es como regalar oposiciones, produciendo una temible oferta. Los festivales se supone que son sus convocatorias...Cuanto mejor se haga en los festivales, más futuro habrá en el cine español.

C: Hoy en día cada vez hay mas gente que se dedica al cine, o al menos intenta dedicarse, la llegada del digital tiene cosas positivas y negativas. Algo negativo es que cualquiera puede coger una cámara digital (mucho mas accesibles que las de cine) y ponerse a rodar una historia sin conciencia de que el cine es un arte…el arte más complejo.

¿Creéis que el digital ayuda a encubrir la pobreza de contenidos de algunos cortos?

R: Sí. Y así, no. El espectador ha de estar siempre amarrado, si no, prescindirá de lo que vea. A lo mejor esto les funciona a algunos alumnos aventajados, pero ¿y qué?

C: No lo puedo responder.

Cineastas como Almodóvar o Erice se han quejado últimamente de falta de creatividad y trabajo en los guiones.

R: Ya, hace poco leí esas declaraciones, y en el mismo espacio Almodóvar se metía con Spielberg. Y a Erice le seguimos esperando. En fin, creo que algunos deberían limpiar los espejos antes de, quizá, decir alguna verdad.

C: Cortometrajes como Alumbramiento, de Erice, no se hacen en este país. Es una obra maestra de verdad.

Sin embargo, la mayoría de los cortos que triunfan, más que madurez técnica, tienen una historia que contar y una manera personal de hacerlo.

R:
Creo que sí. De alguna manera tienes que hacer que el espectador tome un baño veraniego en tu obra. Y tienes que llevarle a piscinas muy concurridas.
Pero no olvidemos que la técnica es el papel donde escribes, y si éste tiene una mancha de café muy espeso, el espectador se va a desviar de la historia.

C: La mayoría de los cortometrajes que yo he visto están carentes de historia, de profundidad…

¿Por qué la mayoría de los directores de cortos son también sus guionistas?

R:
Creo que es egocentrismo puro y duro, y también un desconocimiento importante de los oficios cinematográficos. Otra cosa es que se te dé bien y sepas fusionar los dos oficios a la perfección. Pero no suele ser el caso.

C: Desde mi punto de vista, un director debe escribir sus guiones bajo la mirada atenta de un guionista con conocimientos más maduros. No por egocentrismo, sino porque la creación del director de una película comienza en el momento en que comienza a imaginar y a escribir una historia.

Siempre se han criticado las prisas con las que se suelen hacer los cortos.

R: De nuevo la prisa es el gran mal. La prisa y el desconocimiento. ¡Pobres seleccionadores de festivales! Poder hacerlo todo tan rápido, sin apenas esfuerzo, te lanza a grabar cosas sin tener ni pajolera idea. Rápido y fácil, pero siempre temible. Y es que lo rápido y fácil rara vez sirvió.

C: No conozco esa forma de trabajar en los cortometrajes. El arte, la expresión artística, no se puede trabajar con prisas.

También es habitual el reproche de que, cada vez más, los cortos se hacen pensando en ganar premios y festivales.

R: Sí, pero sobre todo porque hay mucha pasta en juego. Ahí se ve a la peña que hace esto por una cosa o por otra. Pero, claro, hay un inversor detrás. Es complicado. Lo mejor es hacer un corto con el que quedes tú contento y además te de pasta. La fórmula Coca- Cola, vamos.

C: Antes se respetaba al cine en la mayoría de las películas que se filmaban. Ahora lo importante es el glamour, el cine está en un segundo término.

¿El corto sigue siendo la mejor escuela de cine?

R: Sí, sin duda. Hacer cortos es hacer cine, peor o mejor. El corto no es una escuela, es cine en sí.

C: Convencido de ello.

¿Y también la mejor credencial para conseguir financiar el largo?

R:
Casi la única, sí.¿Quién va a darte millones de euros sin ver nada tuyo y sin saber si sabes contar algo?

C: Es el aprendizaje a contar una historia a través de imágenes, algo tremendamente complejo.

¿Los directores sienten la presión de tener que hacer cortos para poder pasar al largo?

R: Cada productor es un mundo. Cuanto más te muevas, más accederás, claro.

C: Yo no. Se han de seguir los pasos; eso sí, pisando firmemente. La vida nos conducirá a cada uno por nuestro camino.

¿Los productores se están quedando atrás?

R: Sí, los productores están muy retros últimamente. Y no hay pasta. La industria española es lamentable.

C: ¿Hay productores?

¿Y el gran público de cine?

R:
Ésos no saben ni lo que es un corto. Y además están hartos del cine moderno. El emule empieza a tener demasiado sentido, y luchar por que los cortos se popularicen, cada vez menos.

C: Por desgracia se está extinguiendo.

Los cortos ya no se proyectan en cines, pero su público cada vez es más amplio gracias al gran número de festivales y a Internet.

R: Sí, hay más acceso, pero yo creo que el público es casi el mismo. Más gente hace cortos, más gente ve cortos, pero el público de esos cortos son los mismos que hacen los cortos. Es un público que se retroalimenta.

C: El cine es para proyectarse en salas cinematográficas, independientemente de su duración. ADIRCE cortos intentará que así sea.

¿Demasiados cortos para tan pocos comités de selección y jurados?

R: Hum....Cortos de calidad hay pocos. Así que mucho, pero malo.

C: En este país se producen anualmente una cantidad gigantesca de cortos, aunque tan sólo unos pocos, 5 ó 6, suelen salir a la luz. ¿Son esos 5 ó 6 los mejores cortos?

¿Resulta más difícil destacar?

R:
Sí y no. El problema es que la gente está harta, y los jurados suelen ser muy apáticos. Eso sí, entre tanto barro las buenas obras también destacan mucho más.

C: Si un cortometraje contiene cine es difícil que no destaque, no quiere decir que destaquen los cortos que contengan cine.

Sorprende encontrar cortos que obtienen premios importante en algunos festivales y que en cambio en otros pasen desapercibidos. ¿Los palmarés siguen siendo conservadores?

R:
Bueno, piensa que un jurado no suele opinar como el otro, ni tiene por qué, y además hay muy diferentes criterios. El gran mal de los festivales es la falta de criterio de los jurados. Están tan perdidos que tienen que tirar de los premios del festival anterior y fiarse de que lo hicieron bien. Por eso algunos cortos entran en un efecto bola de nieve y se forran de premios. Unos pocos afortunados, claro. Pero sí que es verdad que casi siempre coincide el número de premios con el número de estrellas de un corto, aunque se cuelan varios.

C: Me temo que sí.

Muchas veces es a través del jurado como se contacta con la productora para el largo.

R: Sí, en los festivales muy gordos y con proyección. Son muy pocos, pero muy válidos, casi un sueño. Aunque a veces prometen y todo se queda en agua de borrajas.

C: No te lo puedo decir porque nunca he sido jurado.

¿Los foros son la gran autopista del corto?

R: No. Los foros están sobrevalorados. Vale, es un espacio donde acabas viendo el alma de las personas, pero también hay mucho friki obsesivo. No se deberían tener demasiado en cuenta.

C: No me interesan los foros, nunca entro en ninguno.

¿Qué os parece que cada vez más actores profesionales se pasen a la dirección de cortos?

R:
Sí, esta ‘calzoncillada’ suele rezar al aprovechamiento y cinismo profesional. Pasemos página, porque de cada cien actores que dirigen, uno merece la pena. A mí esto no me interesa.

C: Está de moda dirigir.

Muchos directores se quejan de que no reciben suficientes ayudas para financiar sus trabajos. ¿No hay mucho lloriqueo en el mundo del corto?

R: Sí, demasiado. Conoce al enemigo/ amigo y vencerás. Menos llorar y más intentar las cosas con las reglas que te pongan. Tienes que intentar ser todo lo que tú puedas, toreando. Simple y llanamente.

C: Hacer un corto profesional es muy difícil y muy sacrificado, las ayudas son pocas.

¿Se debe subvencionar la cultura?

R:
Sí, y se hace. Yo creo que ese apartado no está nada mal en este siempre criticable país.

C: Se debe ayudar a la cultura.


By Ángeles G. Rivera

Próximamente: A propósito de un nuevo apóstol: El límite, de Miguel Á. Refoyo "Refo".

31 mayo, 2006

El Zoom Radiático


Para celebrar nuestras ya más de 10.000 páginas vistas del blog, queremos compartir con vosotros la posibilidad de escuchar nuestras críticas de manos del programa de radio En Clave de Rock que es emitido en la comunidad de Madrid todos los Domingos de 5 a 7 de la tarde por Onda Sierra (108.0 FM).

En una perfecta simbiosis, tanto En Clave de Rock como el Zoom Erótico se unen con la finalidad de completar temática y desnudar escenarios.
En el programa del polifacético Isaac Berrocal se leerán, en un contexto y ambientación cinematográfica inigualable, las mejores críticas del Zoom Erótico. Un gran programa de radio dedicado a la música rock en general y al mundo del cine en particular. El programa dedica al Zoom Erótico un pequeño pero suficiente “retal” de toda su emisión para leer nuestras críticas más afiladas, con una profesionalidad y encanto único.
Cada semana iré actualizando esta sección añadiendo la crítica leída en cada momento, para que no sólo nuestros ojos sean bautizados sino también nuestros oídos. De verdad que merece la pena la dedicación que pone En Clave de Rock en esa puesta en escena auditiva cada vez que, con cariño y consentimiento mutuo, nos inmiscuimos en su emisión con nuestra verborrea literaria dedicada al mundo del cortometraje.

Aquí os dejo las críticas leídas hasta el momento para que las descarguéis en menos de 1 minuto y podáis comprobar por vosotros mismos el entusiasmo derrochado, y prometido:

  • Take off de Jim Box

  • Aquel Ritmillo de Javier Fesser

  • Metamorfosis de Fran Estévez

  • Coolness de Daniel Rebner

  • Crisálida de Francisco Calvelo

  • Play de Isaac Berrocal

  • Una puerta cerrada, de Daniel Romero y Raúl Garán

  • The noise (El ruido), de Javier Casasempere (2005)

  • Cuadrilátero, de José Carlos Ruiz (2004)

  • Entrevista a Carlos Meseguer, padre de Cinecin

  • Vuelco, de Roberto Pérez Toledo (2005)

  • La Guerra, de Luiso Berdejo y Jorge C. Dorado

  • La Leyenda del Espantapájaros, de Marcos Besas

  • La Ruta Natural, de Alex Pastor

  • Misógino, de Isaac Berrokal

  • Escarnio, de Raúl Cerezo

  • Rata de túnel, de J.M. Asensio.... y su correspondiente promoción

  • Notodofilmfest 06/07: Primera Tandada

  • Casa, de Manuel Sánchez Muñoz

  • Mártires, de Xosé Zapata y suContrazoom

  • Lenguas, de Raúl Cerezo y su Contrazoom

  • Entrevista Isaac Berrokal sobre Cortomenar

  • Entrevista de una hora a Raúl Cerezo

  • Entrevista a Jim-Box

  • Blas, de Javier Gullóny suContrazoom

  • Entrevista a Daniel Rebner


  • Éramos pocos, de Borja Cobeaga y su Contrazoom



  • By Javier Hernández

    Próximamente: Entrevista a los directores del festival Escorto.

    28 mayo, 2006

    Una puerta cerrada, de Daniel Romero y Raúl Garán


    Vidée trailer
    (aviso: no es espejo de la obra y
    está atiborrado de spoilers. Poco recomendable)



    "SeCReX es una empresa que se dedica a comerciar con los secretos de las personas. La discreción, la garantía de sus servicios y la rigurosidad de sus métodos les diferencia de la competencia. Cuando Manuel Alterio acude a sus inmediaciones con una falsa identidad y un secreto guardado con llave en una habitación de su memoria, conoce el significado de la palabra Factor Cero."

    En Un día de furia
    y con esta sinopsis tan prometedora,
    Daniel Romero, Oblea fiel de El zoom
    Erótico
    , guionista y co-director de
    Una puerta Cerrada,
    establecía contacto con nosotros.


    Su pasado era poco prometedor;
    Inacabado
    cortometraje anterior de la misma productora,
    Déja vù Films, también subvencionado por la Universidad Carlos III,
    era un trabajo sin sangre en las
    venas, muy sosito, con un final
    incongruente que intenta devenirse
    en brillante y una pizca de suspense
    de lo más obvia. Además, era tan correcto
    y falto de riesgo que aburría.
    Por añadidura, los actores
    estaban poco afortunados,
    e incluso contenía algunas
    interpretaciones (el policía
    que interviene al final) perfectamente
    candidatas a los Razzies
    del cortometraje español.
    Además, tenía unos créditos
    que no acabamos de entender...
    ...no sé...bueno...
    ...pinchen en el enlace de arriba
    y obsérvenlo ustedes mismos...
    No, Inacabado no nos gusta.
    No porque sea de los peores,
    lejos está de ello, sino porque
    era bastante invisible.


    También lo dirigía
    con otro chico, Rodrigo Marcos,
    y no entendemos el porqué de
    intentarlo. Ciento y pico años de cine
    nos han dicho que no se puede
    parir una sola obra desde
    dos úteros,
    que no exiten los matrimonios
    de tres personas y que la pluma y el
    cónyuge no se le deja a terceras personas.
    Pero nada, muchas veces el colegueo,
    la euforia y la novatada tiran más
    que todo eso...
    ...y así pasa...encontramos
    trabajos amorfos que no sabemos
    hacia donde van en ningún sentido,
    ni estético ni narrativo, desde el punto
    de vista audiovisual...
    ...una mezcla que no hay Dios
    que la digiera y que, sinceramente,
    se indigesta.

    Y en ese sentido ni se libraba
    Inacabado ni se libra Una puerta
    Cerrada. Desde aquí animamos
    a Daniel Romero a que abandone
    la co-dirección. De verdad. Ni a
    Los Coen les salió bien.


    Y llega Una Puerta
    Cerrada y, aplastantemente,
    confirma dos teorías discutidas
    durante también ciento y pico
    años de cine...


    A saber:

    Háganse con el cortometraje.
    Verán que no tiene ningún
    tipo de presentación, sin caja,
    mal volcado (tiene una raya inferior
    que molesta toda la proyección,
    por culpa de alguna cabeza cabrona),
    sin menús y con una pinta bastante
    terrorífica. Bien, pues obvien todo
    eso, reprodúzcanlo. Sí, háganlo,
    aunque les llegue como a mí, con el disco
    metido en folios doblados y grapados
    entre humo de porros
    y con un texto a boli que diga:
    "Una puerta chapada".
    ¡Qué cojones!


    Bien, ahora olvídense
    del contenido. Sé que es complicado
    pero vean el corto fijándose
    en todo menos en el contenido.
    Sí. Creo que verán lo siguiente:


    Una cita antes de empezar
    el corto que desubica y resulta
    algo pedante..., innecesaria...
    ...y es que las citas orientativas
    tampoco funcionaron nunca
    en la ficción cinematográfica
    (o videográfica, me da igual).


    El trabajo de dirección artística
    es temible, suicida, asesino. Es capaz
    de, entre muchas otras cosas, ponerme
    una pared verde fluorescente de fondo
    en la secuencia
    más importante de todo el cortometraje.
    O, para crear un ambiente futurista
    e inquietante, llenarme de sábanas
    sin extender toda una habitación.


    La planificación
    es desventurada,
    igual me ofrece
    planos y montaje
    académicos que escenas
    Hitchcockianas con primeros
    planos en primer término y
    gran profundidad de campo.
    O planos generales de lo
    más justitos en paralelo
    con rostros en el
    agua y la cámara dentro a lo
    Von Trier en Europa.
    O un flashback que parece
    grabado por el Neng.
    Todo ello agitado y servido
    helado.


    Una fotografía que igual
    tira del "que se vea",
    con la cámara y poco más,
    confiando demasiado en el
    espantoso y aterrador
    formato doméstico digital,
    ya demasiado popularizado...
    ...que igual me satura los
    colores o me recrea un flashback
    a lo onírico "Cuéntame",
    fiándose de algo tan poco fiable
    como es el etalonaje digital y la
    grabación digital...sin un maldito
    refuerzo de rodaje. La secuencia
    del Secreto bien podía pasar por
    una reconstrucción ficticia de
    esos programas nocturnos
    de Antena 3.


    Unos actores que poca
    dicción ofrecen, con un protagonista
    que imita a Chete Lera en
    Abre los Ojos (esta película
    parece que es referencia básica
    para sus creadores,
    así como Desafío Total...por la empresa
    Secrex, diálogos
    con cadencia Amenabaresca,
    detalles
    de planificación, ritmo, etcétera).

    Una música que vuelve
    a tirar del pianito-viento básico,
    entrando cuando no debe y de forma
    obvia, subrayando lo que ya todos
    entendemos y con obvios ribetes plagiadores
    de, otra vez, el chileno Amenábar.
    O sea, ya casi la referencia se convierte
    en plagio.


    Un sonido y unas mezclas
    que igual van que vienen,
    con una ecualización de lo
    más aguda o grave,
    según yerre,
    y un margen dinámico
    en verdad desafortunado
    (personaje más cerca,
    le oímos más,
    aunque el espectador
    se salga de la ficción).

    Un vestuario
    algo estereotipado
    (atención al empresario
    de Secrex, con esos
    tirantes) y, eso sí,
    un maquillaje, una peluquería
    y una edición bastante en su sitio.


    Bien, okey...
    ...¡cómo está el mundo
    del vídeo!¿verdad?,
    cada vez peor...
    ...¡vivan los cortos
    en cine! joer...
    ...¡hala, y venga más!

    Esperen, vuelvan a reproducir
    el corto y ahora fíjense muy bien
    en el contenido...
    ...
    ...bien...
    ...fade in y fade out
    de negro...


    ...
    ...
    ...ya lo han visto...


    ...¿qué, ahora qué?
    ...¿Se confirma o no las teorías,
    eh?



    Pues sí, efectivamente,
    cuando Daniel Romero
    hace un guión tan sumamente
    bien construido, con referencias
    tan exquisitas como The Twilight
    Zone o Alfred Hitchcock Presents,
    que va mucho
    más allá de sus déja vú
    del cine moderno,
    y lo transmite a través de unos
    actores perfectamente sincronizados,
    ni su peor enemigo se lo puede estropear.


    Efectivamente, se confirman las
    dos teorías:
    un buen guión y unos actores apoyándolo
    son infalibles...y el vídeo digital
    de presupuesto cero puede entregarnos
    uno de los mejores trabajos del año,
    cine incluido.


    Eso es, señores,
    Daniel Romero y sus
    actores convierten
    Una Puerta cerrada en un
    buen corto,
    contra viento y marea.


    By El Que Soy

    Próximamente: El Zoom Radiático.