05 junio, 2006

Entrevista a los directores del festival Escorto


Raúl Cerezo y Diego López Cotillo, Coti,
son los directores de Escorto, el Festival de Cortometrajes de
El Escorial que se estrena este año y que se celebrará en esa
localidad madrileña entre el 14 y 16 de septiembre.
Dos apasionados del cine y defensores del corto
que han conseguido involucrar a la Sección Cortometrajes
de la Asamblea de Directores Cinematográficos (ADIRCE),
la Agencia del Cortometraje Español (ACE) y el ayuntamiento
de El Escorial para constituir un festival que busca,
como señala la propia web, “valorar las cualidades cinematográficas
por encima de todo, y el no menos difícil objetivo de
obviar los factores ajenos a aquellas que encontramos en las obras”.

Raúl, miembro de la junta directiva de Adirce Cortos, tiene una amplia experiencia como operador técnico en los canales temáticos Calle 13, Universal y el reciente Sci-Fi, y colabora además con críticas de cine en algunos blogs. Destaca su dirección de “Lenguas” y “Escarnio”, cortometraje este último nominado y premiado en numerosos festivales nacionales y extranjeros. Es también director y guionista de “Los Simón” (actualmente en fase de preproducción, su rodaje está previsto para finales de año); y de “11”, que comenzará a rodar en septiembre.
Coti, además de presidir Adirce Cortos, está al frente de una productora cinematográfica que ha llamado de manera homónima. Ha participado en la producción y dirección de numerosos cortos. Es director, productor y guionista de “Despedida al sueño”, “Blues & Blues” - en fase de montaje- y “Carta de Francia”, que comenzará a rodar en septiembre. Es también director de producción de “Los Simón”.




En la siguiente entrevista, realizada vía mail, ambos comentan sus impresiones sobre la situación actual del cortometraje.

¿Por qué este festival?

Raúl: Hacemos un festival más por el mismo motivo que un autor se decide a hacer un corto más. Nosotros vamos a hacer el festival que quisiéramos ver. Y quien se apunte, pues estupendo.

Coti: Es una nueva experiencia, un nuevo reto…Escorto, I Festival de Cortometrajes de El Escorial, desea reunir a cortometrajistas comprometidos con el cine. ¿Lo conseguirá? Deseamos que así sea.

¿El digital ha ayudado a la renovación que ha experimentado el corto en los últimos años?

R: Bueno, ahora hay más, muchos más. Pero yo no diría que mejores...Hay saturación.

C: Ha ayudado a la globalización del cortometraje.

¿Cualquiera puede atreverse y rodar en digital, o siguen siendo necesarios unos conocimientos cinematográficos?

R:Se necesitan unos mínimos conocimientos. Hasta Jim-Box, maestro guerrillero, hizo un cursito....

C: Me encantaría equivocarme, pero intuyo que el cine digital es uno de los mayores enemigos del cine. El cine digital permite mucho mas experimentación a la hora de contar algo. A mí personalmente me fascina la sobriedad de la imagen, la cámara quieta.

Pero el video digital permite más posibilidades cinematográficas....

R: Sí, pero también es un gran mal si lo cogen manos inadecuadas. Todo el mundo tiene acceso y es como regalar oposiciones, produciendo una temible oferta. Los festivales se supone que son sus convocatorias...Cuanto mejor se haga en los festivales, más futuro habrá en el cine español.

C: Hoy en día cada vez hay mas gente que se dedica al cine, o al menos intenta dedicarse, la llegada del digital tiene cosas positivas y negativas. Algo negativo es que cualquiera puede coger una cámara digital (mucho mas accesibles que las de cine) y ponerse a rodar una historia sin conciencia de que el cine es un arte…el arte más complejo.

¿Creéis que el digital ayuda a encubrir la pobreza de contenidos de algunos cortos?

R: Sí. Y así, no. El espectador ha de estar siempre amarrado, si no, prescindirá de lo que vea. A lo mejor esto les funciona a algunos alumnos aventajados, pero ¿y qué?

C: No lo puedo responder.

Cineastas como Almodóvar o Erice se han quejado últimamente de falta de creatividad y trabajo en los guiones.

R: Ya, hace poco leí esas declaraciones, y en el mismo espacio Almodóvar se metía con Spielberg. Y a Erice le seguimos esperando. En fin, creo que algunos deberían limpiar los espejos antes de, quizá, decir alguna verdad.

C: Cortometrajes como Alumbramiento, de Erice, no se hacen en este país. Es una obra maestra de verdad.

Sin embargo, la mayoría de los cortos que triunfan, más que madurez técnica, tienen una historia que contar y una manera personal de hacerlo.

R:
Creo que sí. De alguna manera tienes que hacer que el espectador tome un baño veraniego en tu obra. Y tienes que llevarle a piscinas muy concurridas.
Pero no olvidemos que la técnica es el papel donde escribes, y si éste tiene una mancha de café muy espeso, el espectador se va a desviar de la historia.

C: La mayoría de los cortometrajes que yo he visto están carentes de historia, de profundidad…

¿Por qué la mayoría de los directores de cortos son también sus guionistas?

R:
Creo que es egocentrismo puro y duro, y también un desconocimiento importante de los oficios cinematográficos. Otra cosa es que se te dé bien y sepas fusionar los dos oficios a la perfección. Pero no suele ser el caso.

C: Desde mi punto de vista, un director debe escribir sus guiones bajo la mirada atenta de un guionista con conocimientos más maduros. No por egocentrismo, sino porque la creación del director de una película comienza en el momento en que comienza a imaginar y a escribir una historia.

Siempre se han criticado las prisas con las que se suelen hacer los cortos.

R: De nuevo la prisa es el gran mal. La prisa y el desconocimiento. ¡Pobres seleccionadores de festivales! Poder hacerlo todo tan rápido, sin apenas esfuerzo, te lanza a grabar cosas sin tener ni pajolera idea. Rápido y fácil, pero siempre temible. Y es que lo rápido y fácil rara vez sirvió.

C: No conozco esa forma de trabajar en los cortometrajes. El arte, la expresión artística, no se puede trabajar con prisas.

También es habitual el reproche de que, cada vez más, los cortos se hacen pensando en ganar premios y festivales.

R: Sí, pero sobre todo porque hay mucha pasta en juego. Ahí se ve a la peña que hace esto por una cosa o por otra. Pero, claro, hay un inversor detrás. Es complicado. Lo mejor es hacer un corto con el que quedes tú contento y además te de pasta. La fórmula Coca- Cola, vamos.

C: Antes se respetaba al cine en la mayoría de las películas que se filmaban. Ahora lo importante es el glamour, el cine está en un segundo término.

¿El corto sigue siendo la mejor escuela de cine?

R: Sí, sin duda. Hacer cortos es hacer cine, peor o mejor. El corto no es una escuela, es cine en sí.

C: Convencido de ello.

¿Y también la mejor credencial para conseguir financiar el largo?

R:
Casi la única, sí.¿Quién va a darte millones de euros sin ver nada tuyo y sin saber si sabes contar algo?

C: Es el aprendizaje a contar una historia a través de imágenes, algo tremendamente complejo.

¿Los directores sienten la presión de tener que hacer cortos para poder pasar al largo?

R: Cada productor es un mundo. Cuanto más te muevas, más accederás, claro.

C: Yo no. Se han de seguir los pasos; eso sí, pisando firmemente. La vida nos conducirá a cada uno por nuestro camino.

¿Los productores se están quedando atrás?

R: Sí, los productores están muy retros últimamente. Y no hay pasta. La industria española es lamentable.

C: ¿Hay productores?

¿Y el gran público de cine?

R:
Ésos no saben ni lo que es un corto. Y además están hartos del cine moderno. El emule empieza a tener demasiado sentido, y luchar por que los cortos se popularicen, cada vez menos.

C: Por desgracia se está extinguiendo.

Los cortos ya no se proyectan en cines, pero su público cada vez es más amplio gracias al gran número de festivales y a Internet.

R: Sí, hay más acceso, pero yo creo que el público es casi el mismo. Más gente hace cortos, más gente ve cortos, pero el público de esos cortos son los mismos que hacen los cortos. Es un público que se retroalimenta.

C: El cine es para proyectarse en salas cinematográficas, independientemente de su duración. ADIRCE cortos intentará que así sea.

¿Demasiados cortos para tan pocos comités de selección y jurados?

R: Hum....Cortos de calidad hay pocos. Así que mucho, pero malo.

C: En este país se producen anualmente una cantidad gigantesca de cortos, aunque tan sólo unos pocos, 5 ó 6, suelen salir a la luz. ¿Son esos 5 ó 6 los mejores cortos?

¿Resulta más difícil destacar?

R:
Sí y no. El problema es que la gente está harta, y los jurados suelen ser muy apáticos. Eso sí, entre tanto barro las buenas obras también destacan mucho más.

C: Si un cortometraje contiene cine es difícil que no destaque, no quiere decir que destaquen los cortos que contengan cine.

Sorprende encontrar cortos que obtienen premios importante en algunos festivales y que en cambio en otros pasen desapercibidos. ¿Los palmarés siguen siendo conservadores?

R:
Bueno, piensa que un jurado no suele opinar como el otro, ni tiene por qué, y además hay muy diferentes criterios. El gran mal de los festivales es la falta de criterio de los jurados. Están tan perdidos que tienen que tirar de los premios del festival anterior y fiarse de que lo hicieron bien. Por eso algunos cortos entran en un efecto bola de nieve y se forran de premios. Unos pocos afortunados, claro. Pero sí que es verdad que casi siempre coincide el número de premios con el número de estrellas de un corto, aunque se cuelan varios.

C: Me temo que sí.

Muchas veces es a través del jurado como se contacta con la productora para el largo.

R: Sí, en los festivales muy gordos y con proyección. Son muy pocos, pero muy válidos, casi un sueño. Aunque a veces prometen y todo se queda en agua de borrajas.

C: No te lo puedo decir porque nunca he sido jurado.

¿Los foros son la gran autopista del corto?

R: No. Los foros están sobrevalorados. Vale, es un espacio donde acabas viendo el alma de las personas, pero también hay mucho friki obsesivo. No se deberían tener demasiado en cuenta.

C: No me interesan los foros, nunca entro en ninguno.

¿Qué os parece que cada vez más actores profesionales se pasen a la dirección de cortos?

R:
Sí, esta ‘calzoncillada’ suele rezar al aprovechamiento y cinismo profesional. Pasemos página, porque de cada cien actores que dirigen, uno merece la pena. A mí esto no me interesa.

C: Está de moda dirigir.

Muchos directores se quejan de que no reciben suficientes ayudas para financiar sus trabajos. ¿No hay mucho lloriqueo en el mundo del corto?

R: Sí, demasiado. Conoce al enemigo/ amigo y vencerás. Menos llorar y más intentar las cosas con las reglas que te pongan. Tienes que intentar ser todo lo que tú puedas, toreando. Simple y llanamente.

C: Hacer un corto profesional es muy difícil y muy sacrificado, las ayudas son pocas.

¿Se debe subvencionar la cultura?

R:
Sí, y se hace. Yo creo que ese apartado no está nada mal en este siempre criticable país.

C: Se debe ayudar a la cultura.


By Ángeles G. Rivera

Próximamente: A propósito de un nuevo apóstol: El límite, de Miguel Á. Refoyo "Refo".

4 comentarios:

Anónimo dijo...

puff, la hostia ¿no vais un poko a sako? mas ke directores de festival pareceis justicieros de la mierda del cine ke se hace aki. Vale que lleveis razon pero kontrolaros, hombre, ke se supone ke teneis ke hacer relaciones. La hostia. Ahora si ke me keda claro la verdadera identidad de el ke soy

sito dijo...

¿por qué dos directores?

spock dijo...

Me gusta la idea de los spots. ¿Qué hay que hacer para colaborar?

Franco dijo...

no te olvidamos con esta lista de gente que quiere que vuelvas:
01. Yomismo
02. DeLarge
03. Max Payne
04. Sam Rothstein
05. Babeco
06. Compay
07. Kakarot
08. Baranda
09. LULA
10. Kevin McGraw
11. NeoRuXe
12. Beat Henrique
13. Queco
14. Prometheus1981
15. Dani Lebowski
16. la_china
17. ahram65
18. Jimmy Clift
19. supersalenco
20. Rebner
21. Alterlego