26 marzo, 2009

¿POR QUÉ?



Llevo un buen tiempo sin escribir, y aunque no quiero convertir este artículo en una lista de excusas, va sobre ello porque es lo que necesito y tengo que contar.

Primero, y muchos sabéis de qué hablo, lo que significa terminar una película. Etalonar, durante horas, días, y a menudo todas las horas del día. Revisar. Doblaje. Papeleo del Ministerio. Mezclas de sonido. Más etalonaje. Renders. Más mezclas. Más burocracia. Se rompe la matriz del estudio. Más renders en HD. Mezclas finales. Imprimir carteles. Creación de menús del DVD. Programarlo. Diseñarlo. Prensa. Reuniones. Diseñar carátula. Render del DVD. Revisar. Volver a renderizar. Ruedas de prensa.

Y el preestreno de Tras los pasos del Bandolero (más info en www.pedrojaenr.es ).

Y justo pocos días antes del preestreno me ocurrió algo extraño e inexplicable. En mitad de la noche, me asaltaron ideas muy raras y enigmáticas, en lo que podría calificar de "crisis existencialista", acompañada de pánico, ahogo, taquicardia... No quiero parecer pedante ni pretencioso, pero es que realmente la causa no tenía nada que ver con mi película ni mi realización como cineasta, sino que era filosófica y cósmica.

Fue un largo momento de verdadera pesadilla, imposible de explicar en palabras y en el que fui atacado por mi conciencia atea y nihilista. Además de la sensación de que la realidad no es real y que todos los conceptos aprendidos sobre la vida no son más que simplificaciones utópicas, me llegó la duda del porqué de lo que hago. Los humanos hacemos arte, según creo, por lo mismo que procreamos, para dejar nuestra huella en el futuro y en la eternidad. Pero si según esas ideas que me aterrorizaron, nada es eterno, y los científicos dicen que hasta la especie humana y el Sol acabarán desapareciendo, ¿por qué dedicamos nuestra vida, esfuerzos y hasta horas de sueño en crear algo que probablemente no perdurará? Si el arte ni siquiera sirve para perdurar más de unos cuantos siglos (en términos metafísicos o eternos, eso es un respiro), ¿para qué sirve? He dedicado toda mi vida a hacer algo que ahora, de repente, me parecía absurdo y estúpido. A lo largo de la vida, en vez de encontrar respuestas, las voy perdiendo. He descubierto que soy un verdadero "tonto", pues hago, o he hecho, cosas a las que no encuentro ningún sentido y quizá no sirvan para nada. No me refiero a su calidad (con la que estoy muy contento) sino en un sentido más Amplio. Si chocamos con el ateísmo, con la inconsistencia de la realidad, de la existencia y de la eternidad, ¿cuál es la verdadera finalidad del arte?, ¿de qué sirve el progreso, abocados a la destrucción? Si alguien es capaz de darme una respuesta lógica, le invito a una caña. Quizá me devuelva la fe, en el arte y la vida, pues ahora siento que ser artista es tan absurdo y de malgastar el Tiempo, como lo es para los peces de mi acuario pasarse el día quietos pegados al cristal mirando "no sé qué".



P.D.: antes de que nadie me ataque por ello, aclaro que no se trataba de ser pedante, sino de contar lo que necesito contar; y que lo de artista no es de ser creído, pues se puede ser bueno o malo (y no me meto en de qué grupo soy) como en cualquier trabajo, y ser artista es mi profesión, que por cierto es como otra cualquiera, ya sea camarero, lechero... salvo que da menos dinero, pero no sobrevaloremos el concepto "artista" ni infravaloremos el resto de profesiones.

Pedro Jaén R.

2 comentarios:

ahram dijo...

Creo que te has dado la solución.
Elimina el término "arte" y llámalo "oficio", ya verás como todo trascenderá mucho menos.

saludos.

Pedro Jaén R. dijo...

Tienes razón, quizá eso le dé más sentido...
Saludos.