29 junio, 2008

LOS CRONOCRÍMENES: EL SER Y EL TIEMPO


ATENCIÓN SPOILERS: El análisis que están a punto de leer contiene datos esenciales del desarrollo de la trama. Quedan pues advertidos nuestros fieles. Allá cada uno y su conciencia...



Una vez cada cierto tiempo, ocurre en la pantalla grande algo realmente especial; ocurre en contadas películas, y debido a las tendencias acumulativas de los últimos cines, ocurre cada vez con menos frecuencia. Pero de vez en cuando, una película logra alinear fondo y forma, guión y realización, intenciones y resultados, en una ecuación cósmica capaz de hacernos disfrutar de una forma nunca antes experimentada.

En efecto, es el caso de “Los Cronocrímenes”.

Nacho Vigalondo ha estrenado su película. Una sentencia vulgar a priori, máxime cuando estamos acostumbrados a presenciar los tránsitos de su figura multiplicada en opiniones, banalizada hasta la náusea en el sistema ocular arácnido de los foros de Internet. Pero lo cierto es que ahora nada de eso importa. “Los Cronocrímenes” está siendo proyectada en los cines de toda España, y todos podemos asistir a esta inyección de puro talento narrativo, a este oasis laberíntico que en sus 80 minutos escasos plantea una intensa y gratificante dialéctica con su audiencia. Una película en suma en la que, paradójicamente, se olvida el reloj hasta los mismos créditos finales.

Vigalondo viene demostrando desde los inicios de su carrera en el cortometraje que a su talento le sobran las situaciones amplias: desde “Código 7” a “Domingo”, pasando por la nominada al Óscar “7:35 de la mañana”, su maestría en el empleo del contexto, y su facilidad para no consumir sus creaciones en el mero ejercicio de estilo (sin duda el gran cáncer del cortometraje español actual), le han valido la merecida fama de gran talento, promesa blanca, semilla nueva y demás epítetos monacales. Riguroso e imaginativo teórico de su propio arte, al modo de los cineastas europeos de los 60 (costumbre ésta desafortunadamente en desuso en el cine actual), y fiel a sus acostumbradas premisas minimalistas, en ésta, su ópera prima en el largometraje, le bastan cuatro personajes y un par de escenarios para elaborar un soberbio ajedrez de la lógica y la condición humana.


Resulta arduo enfrentarse al ejercicio crítico preciso de una película soslayando los giros de trama, cuando la misma se alimenta casi exclusivamente de esos giros. En plena era dorada del spoiler, del giro inesperado aunque lógico de los acontecimientos, Vigalondo recicla las herramientas estructurales implantadas por la nueva ficción televisiva americana para ofrecernos, mediante su alquímica labor de cineasta, nada menos que el espectáculo de nuestra propia inteligencia. Efectivamente, la honestidad de su trabajo le convierte en mediador tanto como en artífice: sin semiologías vacuas, sin alardes de realización, con una factura feísta y funcional, nos sorprende con un artefacto sin fisuras, lineal desde el fragmento, capaz de mostrarnos la información en la misma proporción con que nos invita a extraer nuestras propias conclusiones, con un hábil juego de manos que nos desintoxica de la habitual (lineal, incoherente) tónica de las películas sobre viajes temporales.

No obstante, sería injusto adjudicar a este filme la condición de mero ingenio narrativo (que no sería poco). En especial porque este aparato, aún brillante en su concepción, no es más que la perfecta autopista para un festival ontológico en torno a Héctor, el protagonista transformado en inocente antagonista, para finalmente acabar perpetrando un crimen atroz con objeto de alcanzar algo así como un final feliz. Y esto se hace evidente en la medida en que no son tan importantes las paradojas temporales como las emanadas del propio comportamiento del personaje, obligado por éstas: así, durante la frenética cinta, asistimos en primer lugar a la configuración de una Némesis casi mitológica, la icónica momia rosa, para más adelante reconducir el punto de vista hacia una segunda versión de Héctor, que cae en la cuenta de su condición de antagonista y acaba convirtiéndose en una revisión desmitificada del monstruo que le perseguía, en un villano esforzado en serlo. Es esta dinámica de decisiones puestas en práctica según informaciones sesgadas, la que ocasiona que la resolución de un problema cree otro mayor, en una cebolla estructural cuyas capas son presentadas desde el núcleo hacia el exterior, y a cuyo término nos espera una conclusión inquietantemente inofensiva.


La oposición de las cartesianas inclemencias de los viajes en el tiempo al carácter marcadamente humano del protagonista (a pesar de las explicaciones del científico sobre su “doble”, no acaba de entender qué hace su mujer “con otro tipo”), produce por tanto la chispa de un acontecimiento cinematográfico diferente y único, en el punto exacto entre la obra de entretenimiento y la de autor, sin caer en la ingenuidad conceptual de la primera (véase “El efecto mariposa”), ni en la augusta presuntuosidad de la segunda (véase “Primer”). Definitivamente Nacho Vigalondo se revela con su ópera prima como el autor ideal, equiparable en carácter y funciones con el científico al que significativamente interpreta en su propia película: un compañero inteligente y humilde que nos acompaña siempre un paso por delante, preparándonos el terreno para una fiesta sorpresa dedicada exclusivamente a nosotros: la prodigiosa, turbadora e inesperada fiesta de su cine.

27 junio, 2008

25 junio, 2008

Teoría sobre la Piratería


Si usted vive de los derechos de autor, ya sea cantante, director, productor, distribuidor, gerente
de una tienda de discos o videoclub,... no tiene de qué preocuparse, en un par de años la piratería actual será sinónimo de horterada; ver en Internet el peliculón recién estrenado en cines es, incluso hoy día, el síndrome del mal gusto; bajarse de la Red el nuevo disco de tu grupo favorito y LUEGO no comprarse el CD original es directamente un insulto a la estética del pensamiento, y acabará siendo penalizado no por la justicia (que pasa de todo) sino por las propias personas.


-EL ERROR DE LOS CONSUMIDORES-
Igual que sucedió con el pirateo de las cintas VHS en su momento, el aficionado a la piratería acabará por cansarse de piratear cosas en realidad no va a visionar jamás y terminará alquilando y comprando lo poco o mucho que considere merecedor de ser alquilado y comprado. Como consecuencia, la gente se volverá más selectiva ya que los discos y películas que se vayan a comprar seguramente ya los hayan visto antes de forma gratuita en Internet, y tan sólo lo mejor de lo mejor acabará sacando beneficios del melómano y videófilo, quienes comprarán siempre con ánimo de coleccionismo y nunca con la simple intención de consumir. Es decir, adiós a los Max Mix 7, Bolero Mix 8, 2001 Una Odisea Musical, Independance Mix,...
En Internet se utiliza el eMule de sobremanera, bajando material y material que se almacena en CDs y DVDs (eh! y Blu-rays!) que nunca serán leídos. Es lo que se conoce científicamente como “ansiedad internetil”, una efermedad que consiste en bajar la mayor cantidad de Gigas posibles, para sentir que aprovechas tu conexión al máximo. Si usted padece estos síntomas, no se preocupe, con el tiempo volverá a la normalidad. Y si usted vive de los derechos de autor, ya sea cantante, director, productor,distribuidor, gerente de una tienda de discos o videoclub,... tampoco tiene de qué preocuparse, en un par de años la piratería será sinónimo de horterada; ver en Internet el peliculón recién estrenado en cines es, incluso hoy día, el síndrome del mal gusto; bajarse de la Red el nuevo disco de tu grupo favorito (Radiohead) y LUEGO no comprarse el original es directamente un insulto a la estética del pensamiento, y acabará siendo penalizado no por la justicia (que pasa de todo) sino por las propias personas.
“Me bajé un screener de la última de Pixar!” ¿Se puede caer más bajo diciendo frases como ésta? (No). Por desgracia siempre habrá gente muy por detrás de la mayoría que te dirán cosas como ésta a la cara y con la cabeza bien alta, como si hubieran acometido una gran hazaña. Pero con el tiempo esa gente (esa forma de pensar) se irá extinguiendo y llegará el día en que se valore la calidad por encima de la cantidad; ¿por qué? Pues porque en la Red la cantidad de información aumenta a cada segundo. Hace unos pocos años, algunos guardábamos en nuestro disco duro todo aquel vídeo, foto y hasta pps gracioso o impresionante que nos encontrábamos; en cambio esto hoy no ocurre porque Internet es ya como el Gran Disco Duro Mundial (ww¿hd?). Es decir que la información digital en la actualidad carece de valor, de valor económico, y la mejor manera de vender un producto será incentivando el ansia de coleccionismo material que todos tenemos, cosa que NO están haciendo las compañías.


-EL ERROR DE LAS COMPAÑÍAS-
La piratería es un problema, y bien gordo, pero la solución desde luego no está en el absurdo de pretender que el consumidor deje de piratear.. porque sí. Sobre todo habiendo leyes al respecto que son más simples que las normas del parchís y se contradicen pues es éste un mundo demasiado nuevo para ese carroza llamado Gobierno. Y, mientras no se aclaren, la gente seguirá pirateando con todas o casi todas las de la ley. A veces hasta quienes se lucran con la piratería, como los manteros, salen impunes de cargos porque, según el juez de turno, “lo hacen para comer”...
El famoso tema de la SGAE y su canon “por si acaso”, son otro de los activistas en pro, y no
en contra, de la piratería. Su estrategia de cobrar por todo a favor de los autores, lo único
que ha conseguido es poner a todo el mundo en contra de la SGAE y por inercia incluso a favor
de la piratería. De hecho si te compras un CD para grabar tus fotos, te entran ganas de usarlo
mejor para piratear algo y así al menos le sacas partido al canon que te han cobrado; y que
por supuesto ese dinero no va para los autores tal y como nos lo venden, sino que va para las
sacas de Bisbal, Alejandro Sanz y Ramoncín, rey de todo este pollo frito. Como dato curioso: no
dejen de visitar la Wikipedia buscando por SGAE y verán el cambio de sede que tienen previsto,
del Palacio Longoria al Palacio del Infante Don Luis.
Como vengo diciendo desde el principio, uno de los problemas principales y que además no se tiene nunca en cuenta, es el tema del valor material, es decir, el soporte físico. Tanto los CDs de música, como las películas en DVD y Blu-ray, no son más que trozos circulares de plástico donde se almacena la información que bien se puede conseguir en la Red casi siempre pero, aun así, los compramos. Esto es por varias razones, o bien porque se desconoce la forma de conseguirlos por Internet de forma gratuita o bien porque tu afán de coleccionismo y tu mínimo respeto y buen
gusto por lo original te invitan a comprar ese material nuevo aunque ya lo hayas visto y escuchado de forma “no oficial” mil veces.
Es lo mismo que ocurre con la ropa; siempre habrá quien prefiera comprarse unos Levi’s piratas en el mercado por ser más baratos, y hay quien nunca lo haría porque se traicionaría a sí mismo y se sentiría estúpido. Y no hablo de gente rica y gente pobre, sino de gente con buen y con mal gusto; siendo ambos pobres, el del buen gusto se habría comprado en el mercado ropa sin marca, pero nunca unos Levi’s, que la gracia de dichos pantalones está en que sean originales precisamente.
Pues bien, ahora es como si ese mercado, Internet en este caso, se hubiera extendido tanto que
parezca que todos los compradores se pongan a piratear y sea el fin del mundo del vídeo y la música... Pero de eso nada; lo que ocurre es sólo que, la gente que nunca ha comprado ni compraría jamás, ahora se baja material pirata a montones, porque es la moda, pero esta gente no es el problema ni debería preocupar a la industria del vídeo y la música, pues ellos nunca comprarían nada aunque se les quitase el cable de Red de por vida. El problema está en esa gente que siempre ha comprado y ahora deja de hacerlo al encontrarse con ese canal gratuito llamado Internet.
Para conseguir a esta gente de nuevo se debe recurrir, insisto, a una mejora constante del soporte físico; no limitarse a meter ese círculo de plástico en una caja con portada de todo a 100 y pretender al mismo tiempo que desaparezca la piratería que está en su momento cumbre... Lo que deben hacer ahora las compañías es ponerse las pilas e intentar incentivar o incluso activar el instinto de coleccionismo que todos tenemos; y para ello deberán explotar lo único que ellos tienen e Internet no: lo material. Esta es la razón de porqué por ejemplo la industria hostelera no se ve afectada por la piratería, y es que por ahora no podemos bajarnos una pizza por el ADSL. Así que desde aquí propongo a las compañías que dejen de quejarse con anuncios y manifestaciones, que lo único que consiguen es poner al consumidor a favor de la piratería y en contra de la industria ya que se sienten insultados por estos últimos. Y dejo por tanto unos consejos que de seguro serán de gran utilidad para las compañías:
-Incorporad, compañías, más material físico que no se limite a lo imprescindible (CD, caja y carátula), como por ejemplo postales, fotogramas de 35mm, dípticos, trípticos, o hasta imanes (como el DVD de Muchachada Nui); que son cosas que no se pueden bajar de Internet y que irán adquiriendo valor con el tiempo. Al contario, menos valor irán teniendo los extras (making off, etc.), sobre todo los más de relleno (colorea a Banner y Flappy, etc.). Y sobre las carátulas y la caja, por favor, un poco de mimo (que no mimos), pensando en ese comprador que desea no sólo ver la película (que para eso la habría alquilado) sino tenerla de adorno en su estantería; que a veces sólo falta que le pongan un mata-sellos al DVD con el título y el nº de expediente. Hay gente que hasta diseña sus propias carátulas en vista de las pésimas ediciones de algunas películas.
-Procurad, compañías, ser un poco más respetuosos con el cmprador y eliminad el insultante spot anti-piratería que se incluye en muchos DVDs que nos acabamos de COMPRAR o ALQUILAR; de hecho si lo hubiéramos pirateado de Internet el pirata que lo haya subido le habría quitado el spot, que ya tiene guasa. Es como si te riñen después de haber hecho algo bueno, por si acaso....... (La SGAE creando escuela).
-Intentad, compañías, traer al mercado español títulos que el público demanda constantemente. Seguro que a la mayoría de vosotros que leéis este artículo ya se os ocurre al menos uno, o dos, o cincuenta títulos películas que os gustaría ver editadas en este país y que no han salido ni saldrán nunca. A mí se me ocurren unas cuantas, por ejemplo Mi Vecino Totoro, que por cierto salió hace
años en VHS y con una portada que daba risa verla... Por supuesto en Internet, como siempre, están todas las películas e incluso en HD cuando en España todavía no han salido, lo que me obliga a pedirles, compañías, que hagan el esfuerzo de incorporarse a esta moda que es ya un hecho en Internet y que consiste en hacer SIEMPRE estrenos mundiales de TODO lo que en la Red se publica, incluida por desgracia la piratería.
En Internet no ocurre ninguno de estos problemas y sí muchas otras ventajas, y todo es gratis y sin leyes como quien dice; un despiporre, vamos... Pero que tiene solución si se cuidan detalles como los que acabo de mencionar y otros tantos que me guardo. Y no es mucho pedir, es sólo la medida inmediata que toca tomar, y nada más. Que tampoco estoy pidiendo que se adelanten a su tiempo y saquen un nuevo formato, en soporte tarjeta de memoria, pequeño y manejable pero no microscópico (otra moda pasajera), del tamaño de un antiguo cartucho de videojuegos (Mega Drive por ejemplo), irrompible por tanto, sin fallos de lectura, con la imagen y el sonido en HD, acceso instantáneo a todos sus contenidos, etc.
Pero todo esto será dentro de unos años, después de exprimido el Blu-ray, y cuando por fin las compañías tengan capacidad para valorar lo material por encima de la mera información digital.
Estaría bien que se empezara a valorar esto, quizás con la entrega de unos premios a las mejores ediciones.
No sé... Lo dejo ahí, en el aire.

23 junio, 2008

JORGE FONTE y la última contestada



Raúl Cerezo: Bueno, Jorge, vamos con el momento que todos estaban esperando: Indiana Jones y el Reino de la calavera de Cristal. A nosotros nos ha horrorizado y nos parece, incluso, la peor película de Steven Spielberg. Un pleno George Lucas donde todo el equipo ofrece sus peores maneras. Cuéntanos qué te ha parecido y por qué.

Jorge Fonte: Bueno Raúl, en esto siento tener que discrepar contigo. Está claro que para gustos hay colores, pero los que nos dedicamos a esto debemos ser, ante todo, objetivos y no dejarnos llevar por las pasiones. Dicho esto (que suena así como muy pomposo) tengo que deciros que a mi Indiana Jones y el Reino de la calavera de Cristal me ha entusiasmado. Para empezar, creo que esta cuarta entrega es completamente fiel a la saga, que yo ordenaría (por preferencias) de la siguiente manera: primera, tercera, cuarta y segunda. Sigue y mantiene el trepidante (y agotador) ritmo de las anteriores y vuelve a demostrar que Spielberg es el mejor director de este género de films. La cinta tiene mucho humor, mucha acción y un nivel fílmico muy alto. Nos encontramos con momentos fantásticos (como toda la secuencia en la Universidad). ¡Es Indiana en estado puro! Incluso Harrison Ford está muy bien en su papel de aventurero sesentón.

RC: A nosotros, por ejemplo, Kaminski ya nos venía escamando, pero aquí está para fusilarle. Los fotógrafos en general quieren su cuello. NO porque el look sea el de la saga en general, sino porque hay un plano de su padre y otro de su madre, consecutivamente. En este trabajo, si ya de por sí lleva cagándola tiempos ha, está peor que nunca. ¿Qué te parece la cosa a nivel fotográfico?

JF: Vuelvo a estar en desacuerdo contigo. Creo que Janusz Kaminski es uno de los mejores directores de fotografía del Hollywood actual. Y en este último trabajo está discreto, sí, pero tremendamente efectivo. Ha dado exactamente lo que la historia y el tipo de película le pedía.

RC: Si bien John Williams ya nos horrorizó en su score, antes de salir la película, una vez vista no gusta aún menos. Dejadez, autoplagio...¿qué pasa aquí?

JF: Bueno, bueno. De acuerdo, esta vez el maestro se ha relajado un poco (bastante) y es verdad que esta cuarta entrega carece de unos temas musicales tan buenos como las otras y que se ha abusado (bastante) del tema principal. Vale, en esto estoy con ustedes.

RC: Sabíamos que Koepp era algo nefasto, pero Jorge...¿cómo se puede d
ar tal falta de conflicto, antagonista, misterio, mítica y magia? ÈN UN INDY!

JF: Vaya, por lo que veo no dejas títere con cabeza. Te diré una cosa: si la historia se hubiera limitado única y exclusivamente a la búsqueda de El Dorado, habría sido un guión excelente. Pero cuando mezclaron a los extraterrestres (pese a que sea un tema eminentemente spielberiano) la fastidiaron. El error fue tratar de fusionar a Indina Jones y a E.T. Son dos tipos de películas diferentes, con temática, estilo y filosofía completamente distintas. Dos mundos casi-casi opuestos. Este aspecto del guión no me gustó. Ahora bien, la idea de que Indiana Jones se metiera en la selva peruana tras el mito de El Dorado, a priori me pareció no sólo muy interesante, sino completamente lógica y coherente con su trayectoria como arqueólogo aventurero. Con lo de los alienígenas, creo que metieron la pata. Una pena.

RC: ¿No crees que Spielberg se debería replantear a gente de su equipo? La amistad creemos que daña su cine (Koepp, Kaminski, etc.).
JF: Bueno, bueno. No se puede ser tan duro ni juzgar de forma tan contundente. Estamos de acuerdo que puede ser que Indiana Jones y el Reino de la calavera de Cristal no haya sido su mejor trabajo, pero recuerda que estás hablando del hombre que escribió el guión de Misión imposible, de Spiderman y de La guerra de los mundos, y del fotógrafo que diseñó visualmente películas tan distintas entre sí como La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan o Minority Report. Que en este último film de Spielberg su trabajo pueda (repito, pueda) parecer discreto (que no malo) no significa que deban ser sustituidos por otros. Ellos ya han demostrado que son muy buenos, démosles tiempo para que lo sigan demostrando.

RC: Los fx de este INdy creemos que son su peor jugada. No sólo por el videojuegazo que se marcan (que sí), sino porque encima le han cantado hasta al público convencional.

JF: Sí, es verdad que las tres entregas anteriores se habían caracterizado por el uso de las técnicas de efectos especiales más tradicionales y clásicas, sin abusar mucho de los FX digitales. ¿Pero realmente crees que en 2008 al público los aceptaría tan alegremente como en los años 80? ¿Después de La guerra de los mundos? ¿Después de El Señor de los anillos? ¿Después de Matrix?

RC: Internet, que es el primero que aprueba este tipo de película, la están machacando importantemente...se descubre hasta a peña llorando por las redes.. Sin embargo, por ciencia infusa, la taquilla marcha...cosa que yo creo que es lo que buscaban. ¿Sufriremos un Indy V?¿Spielberg dejará de evolucionar por el Lucas de las narices?

JF: Vaya, está claro que no eres el fan número uno de George Lucas (yo también me enfadé mucho con él después de cómo destrozó la saga de Star Wars). No, yo creo que es bastante improbable que haya otro Indy. No porque el personaje esté gastado (que no lo está, ni mucho menos) sino más bien por que esperaron demasiado para hacer la cuarta parte y el pobre Harrison Ford ya no está para muchos más trotes como éste. Además, a diferencia de James Bond, no me imagino a otro actor en el papel de Indiana Jones.

RC: Había mogollón de guiones rechazados por Lucas. Sin embargo, creemos que es un error de proyecto, los hemos leído y eran menos familiares, pero creemos que igual de sindioses. ¿Qué opinas del follón que se han traído?

JF: Recuerda que no fue sólo Lucas quien rechazó guiones. Hubo algunos que sí le gustaron a él , pero que o bien Ford o bien era Spielberg quien lo acababa rechazando. En realidad la película se demoró tanto porque no encontraban un guión que les gustara a los tres.

RC: Los personajes como Marion, Oxley e Irina creemos que son espantapájaros. Actoralmente, para colmo, no vemos magia por ningún lado. ¿Cómo lo ves?

JF: La verdad es que esperaba un poco más del reencuentro entre Marion e Indy. Más de aquella guerra de sexo que tan bien recrearon en En busca del arca perdida, pero es que ambos ya peinan canas. Pero, hombre, un poco de química sí que tienen.

RC: Además, mucha mentira marketinguiana detrás de esto. Que si no habría fx digitales (está plagada), que si le encantaría a los fans (para nada). ¿Spielberg no se ha traicionado un poco después de su excelente etapa actual?
JF: Como he venido defendiendo a lo largo de toda la entrevista, lo único que no me terminó de gustar fue toda la parte de los alienígenas. De resto pienso que es una magnífica película de aventuras, al más puro estilo Indy, al más pudo estilo Spielberg.

RC: ¿Algún heredero de Spielberg ves a la vista?

JF: Difícil pregunta. El listón está muy alto y además tenemos Spielberg para rato (Lincoln, la trilogía de Tintin, etc.). En su momento se habló mucho de James Cameron y puede que el propio Peter Jackson también vaya por el mismo camino... pero es muy difícil que salga otro Spielberg, otro director que domine bien tantos géneros distintos y que sea capaz de hacer tantas buenas películas seguidas. No, creo que sólo hay un Spielberg. Como en su momento sólo hubo un John Ford, o un Billy Wilder, o un Orson Welles. Los genios se dan de poco en poco (por suerte, así se valoran mejor).

RC: Jorge, aquí nos despedimos. Ha sido un placer de los gordísimos. Por cierto, compré tu Woody Allen el sábado, donde con tanta reedición te han dejado actualizar. Recomendadísimo.

JF: Muchas gracias por todo, y lamento que en este último caso no estuviéramos de acuerdo, pero precisamente eso es lo bueno que tiene el cine: la película que a ti te cambia la vida a otro le puede decepcionar totalmente. Pero te aseguro que volveremos a encontrarnos en el infinito e inagotable universo spielberiano.

16 junio, 2008

JORGE FONTE y el libro MALDITO



Jorge Fonte vuelve a brindarnos su tiempo por segunda vez, de las tres que serán. Esta vez iremos con su impecable papel de ensayista:

Raúl Cerezo: Jorge, el ensayo que acabas de publicar es de Steven Spielberg, pero sabemos que tienes otro exitoso (mucho) trabajo sobre Woody Allen, para la excelente colección de Cátedra Signo e imagen/cineastas. ¿Qué puedes decirnos de la experiencia?

Jorge Fonte: Para mi fue verdaderamente fabuloso que una editorial tan prestigiosa como Cátedra se mostrara interesada en mi libro. Fue una verdadera sorpresa, algo totalmente inesperado. Cuando les mandé el manuscrito sólo esperaba recibir la típica carta amable y bien escrita pero que en el fondo quiere decir: "dedícate a otra cosa". Sin embargo, lo que llegó por correo fue un contrato. A fin de cuentas yo era un autor novel, sin apenas experiencia. Todavía hoy miro la portada del libro temiendo que en cualquier momento aparezca el nombre de otro autor y que todo no haya sido más que un sueño.

RC: Una cosa que uno se pregunta es cuánto tiempo se tarda en hacer estas cosas, sobre todo tan detalladas y reflexivas como las haces tú. Supongo que al principio será un "por dónde empezar" importante, máxime con los titanes que tú te enfrentas. ¿Cómo enfoca un autor algo tan complejo como esto?¿Puedes contarnos esquemáticamente cómo lo haces?

JF: Bueno, dado que era mi primer libro y que todo (absolutamente todo) a mi alrededor eran inseguridades tardé casi cinco años en terminarlo (para que te hagas una idea, el de Spielberg lo he escrito en año y medio). Normalmente siempre sigo un mismo método: primero leo todo lo que se ha publicado sobre el cineasta en el que voy a trabajar (Woody Allen, Walt Disney... ) tratando de buscar temas o aspectos de su filmografía que ningún otro autor ya haya abordado en profundidad (aunque sólo sea por aquello de no repetirme). Por ejemplo, en el de Woody Allen fue la influencia que el cine (sobre todo el europeo) había tenido en sus películas, y en el de Steven Spielberg ha sido la presencia de Dios (y la religión) en prácticamente toda su obra. Después me siento y veo todas las películas una tras otra con un bloc de notas al lado escribiendo en él todo cuanto el film me sugiere, copiando diálogos y haciendo las primeras reflexiones. Después repito el proceso, pero esta vez película a película dedicándole varias semanas de trabajo a cada una de ellas. Concluida esta parte, empieza la tarea más dura, la de sentarse delante del ordenador a escribir todos los garabatos que has puesto en el bloc. Y después, ya sólo se trata de escribir, romper, rescribir y volver a romper hasta que llegues al texto definitivo... muchos meses más tarde.

RC: Por otro lado, es una gozada poder acceder a tantas toneladas de trabajo por tan poco dinero, desde el punto de vista del comprador. Aún hay gente que se queja. ¿Cómo ves los precios medios de este tipo de libros?¿Crees que necesitarían, de alguna manera, una revisión?

JF: La colección de Cátedra tiene muy buen precio, el de Spielberg está bien pero podría ser un pelín más barato... y los de Disney son, realmente, muy caros. El problema es que cuantas más fotos a color y cuanto mejor sea la edición más caro es el libro. Lógico. Y los libros de cine exigen cierta calidad de imagen, así que es inevitable que sean caros.

RC: Algo que también se le pasa a uno por la cabeza es si tenéis mucha ayuda física. ¿Cuánta gente pasa por vuestra vida para llegar a completar este trabajo?¿Alguna vez se plantea la posibilidad de entrevistar al autor o, si no fuera posible, conseguir que se enterara de la existencia de vuestro trabajo?

JF: Bueno, me has hecho dos preguntas distintas. Primero: soy famoso por lo largo y detallado que son mis agradecimientos. El libro de Woody Allen tenía cuatro páginas de agradecimientos, así que ya te puedes hacer una idea. Es totalmente imposible escribir este tipo de ensayos sin contar con la ayuda (normalmente desinteresada) de muchísimas personas (normalmente amigos, por eso son desinteresadas). Siempre hay un dato que tú no conoces y que alguien ha encontrado (buscado) por ti, siempre hay un tema que no dominas que alguien te lo explica, etc., etc. Siempre hay libros, revistas, películas que tú no tienes y que alguien te las consigue. La ayuda viene por todas partes y siempre-siempre es muy necesaria. Con respecto a tu segunda pregunta, te diré que yo personalmente le he hecho llegar un ejemplar de mis libros a la persona a la que estaba dedicado. A Woody Allen se lo mandé a su casa de Nueva York, a Steven Spielberg a su casa en Los Ángeles y a Disney se los mandé al archivo que la Compañía tiene en Burbank (California).

RC: Y llegamos al gran estreno, tu último trabajo de Steven Spielberg.¿los trabajos que has acometido hasta ahora son de tus autores preferenciales?¿Qué lugar crees que ocupa Spielberg en la industria y qué lugar crees que ha ocupado, desde el punto de vista cualitativo y artístico?

JF: Principalmente escribo sobre cineastas que me gustan, sí, claro. Directores que me divierten que me lo paso bien investigando y escribiendo sobre ellos. Woody Allen y Disney fue por iniciativa mía, pero Spielberg fue un libro de encargo. Aunque me gustaban sus películas nunca me había planteado hacer un libro sobré él. Ahora soy un auténtico fan. Con respecto a tu segunda pregunta, basta con decir que el título del Rey Midas todavía no hay nadie que se lo haya arrebatado.

RC: Spielberg es de los poquitos que son garantía de taquilla general (y observación crítica). Es uno de los únicos apellidos que la gente de a pie reconoce como lo hacía con Hitchcock, por poner el ejemplo más fácil y simple. Nos hemos quedado ANONADADOS por tu estudio con cifras certificando su justo apodo de "Rey Midas". Este hombre, hasta en sus mínimos fracasos, ganaba mucho prestigio y dinero. Y prácticamente todo lo que hace permanece como clásico del género. Como Kubrick pero en abundante...¿No crees que si queda algún ESPABILADO que no se haya enterado de lo que es este hombre, lo haga cuando le tengamos bajo tierra?¿Por qué tanto prejuicio de la pasta de la gafa?

JF: Principalmente por envidia... ten en cuenta que Spielberg logró un éxito sin precedente ya con su segundo largometraje. No había cumplido los 30 años y ya estaba entre los grandes. Es entre sus primeras cinco películas hay títulos como Tiburón (1975), Encuentros en la tercera fase (1977), En busca del arca perdida (1981) y E. T. (1981). Eso supone un superéxito tras otro. Uno tras otro.

RC: Por otro lado, Spielberg se ha manifestado muy valiente en muchas entregas de su carrera..., o incluso en ciclos (salvo Indy IV, de la que ya hablaremos), dejándose llevar sin importarle demasiado que no se esperara eso de él. A partir de El color púrpura, la cosa empezó a tomar rumbos fascinantes (y antes también). ¿Qué crees que debería hacer Spielberg para completar el círculo?¿Un musical (aunque Hook, 1941 e Indiana Jones y el templo maldito ya lo rozaban)?

JF: Sí, sí, le falta un musical y un western.

RC: ¿Cómo crees que enfocará su carrera a partir de este tramo tan "sobre seguro" que ha sido Indy IV?

JF: Bueno, sus próximos proyectos son de lo más atractivos: el biopic sobre Abraham Lincoln y la trilogía de Tintín, junto a Peter Jackson (Indiana Jones + El señor de los anillos. Dá vértigo sólo pensarlo).

RC: ¿Publicar un trabajo sobre Spielberg a la vez que su estreno de Indy IV ha sido aposta?
¿Por qué no esperar al estreno de Indy IV y haber publicado el libro completito?¿No te queda como espinita clavada?

JF: La primera fecha para la publicación del libro era Noviembre... de 2007. Yo entregué el texto ya terminado en enero del año pasado, pero una serie de continuos e inesperados retrasos acabó provocando que coincidiera con el estreno del film. La espinita me la sacaré con la segunda edición del libro (eso espero).

RC: Tenemos algún pero, no nos ha gustado nada la maquetación fotográfica, muy falta de calidad (en ocasiones la definición era nula y la elección más que dudosa). También echamos en falta algún comentario más ampliado sobre sus primeros trabajos, antes de Duel. Y la tipografía, aunque es marca de la casa, se pasa un poquito con su pequeño tamaño ¿Qué opinas de esto?

JF: Totalmente de acuerdo contigo. Bastante he llorado ya por ese tema. Pero es una batalla contra las editoriales que los autores siempre tenemos perdida. Es verdad que a lo mejor debí profundizar un poco más sobre sus años como director de telefilm... queda pendiente para esa segunda edición (je, je).

RC: En cualquier caso, que sepas que a mí me ha parecido el libro definitivo en español sobre nuestro gran judío. Hay otros buenos trabajos por ahí, pero los veo demasiado mitómanos o demasiado caprichosos., o faltos. ¿Crees que tenías una dura competencia cuando empezaste a afrontarlo?

JF: Vaya, pues muchas gracias. Como te decía antes, normalmente leo todo lo que se ha escrito antes de enfrentarme a un nuevo proyecto y si no encuentro algo novedoso que aportar al tema lo abandono. Spielberg es un director sobre el que se ha escrito mucho (y bueno) pero creo que yo he completado algunos aspectos que otros autores han pasado por encima. Encontré un hueco por el que colarme. No pretendía escribir la “obra definitiva” (ni mucho menos) sólo completar lo que ya había en el mercado.

RC: ¿No crees que Spielberg, desde el punto de vista de detrás de la cámara, tiene una maestría que nadie iguala hoy en día? Muchos de los más endiosados hoy en día no son más que pupilos de él, pese a que los adoremos. Por ejemplo: Shyamalan. El otro día revisé Encuentros en la tercera fase y, mira que adoro Señales, pero se me cayó un poco al ver ciertos plagietes del fuera de campo. También es cierto que el propio Spielberg bebía de Señales para La Guerra de los mundos, en alguna que otra zona ¿Quién más te gusta?¿Qué opinas de Spielberg como cumbre en el aspecto artesano?

JF: El mejor discípulo de Spielberg es, sin duda, Robert Zemeckis. Y lo es porque en un momento de su carrera supo decir: “basta ya de Spielberg” y comenzó a realizar un cine mucho más personal. Una cosa que aprendí escribiendo el libro de Woody Allen es que nadie (absolutamente nadie) puede ser completamente original. Todos copian de todos, todos “homenajean” de todos. Es lógico, es natural. Si estamos de acuerdo en que Spielberg es uno de los mejores... es lógico que sea uno de los más imitados.

RC: ¿Nos brindarás tu opinión de Indy IV a través de la siguiente entrevista, en exclusiva y para cerrar dicho círculo?

JF: Por supuesto. A mandar.

RC: Pues, hasta entonces, otro gran placer.

JF: Como dijo una vez el gran Guillermo Summer: “Me pongo a sus pies... pero, por favor, no me pateen”.