21 mayo, 2007

PSICOSIS, O LAS DISTORSIONES DE LO ATRACTIVO: Capítulo 2. El deseo suspendido.



Como decíamos, Psicosis, estrenada en 1960, fue calificada incluso de “pornográfica” por la crítica más rancia. Desde los primeros planos de la protagonista a medio vestir (con quizá el plano mejor fotografiado de una espalda femenina que se haya rodado jamás), seguimos a una heroína en su huída con el dinero por un periplo de culpabilidad en que sólo encuentra hombres: su jefe, el policía, el vendedor de coches y finalmente el propio Norman Bates. Su relación con todos ellos está marcada por diferentes grados y contextos de suspense, es decir, de tensión entre lo que se desea y lo que se tiene. Finalmente, en su fórmula más evidente, es asaltada en la ducha, violada repetidamente por el cuchillo de Bates-madre, que a continuación realizará las pertinentes labores de ocultación del cadáver, manipulando en todo caso un cuerpo desnudo: Hitchcock se propuso arrancar a los bienpensantes ciudadanos americanos hasta la última y más oscura de las bajas pasiones, y lo consiguió incluso con la necrofilia. Porque en Psicosis las relaciones entre sexo y muerte, tan caras al autor ("Filmar las escenas de amor como asesinatos, y los asesinatos como escenas de amor"), son definitivas: cuando Marion Crane opta por devolver el dinero, y decide darse la mítica ducha del horror, Bates, a través del agujero de la pared, ve el cuerpo anhelado como algo sucio, amonestable, perverso en su exacerbada sensualidad. ¿Cómo consigue Hitchcock suscitar estos sentimientos no solo en Bates, sino también en la audiencia? Tan sencillo e ingenioso como valerse del color de su ropa interior: durante toda la película hemos percibido la lencería de Crane con tonos claros, pero curiosamente en esta precisa escena, lleva un sujetador de color negro. Así el pecado (resuelto) del robo se ve inmediatamente eclipsado por el pecado (sin resolver) de la carne. El asesinato en la ducha equivale al velado embate sexual de Marion con su novio, también en otro motel, tras la secuencia de créditos, donde Marion enuncia una frase curiosamente premonitoria: "Esta es la última vez que nos vemos". De esta forma, el acuchillamiento es una sublimación de la violación que Norman no puede cometer debido a la impotencia que le suponemos: el cuchillo, un inequívoco símbolo fálico, penetra en la carne en un doloroso y sangriento desvirgamiento del mismo modo que los colmillos del vampiro arrebatan la inocencia a las vírgenes. Los segundos que preceden a su muerte definitiva, Marion Crane muestra en su rostro una calma casi post-coitum, y el miedo de Norman ante el desaguisado ocasionado por su “madre”, es el miedo a su propio pecado (no hay que olvidar el significativo gesto que, tras descubrir el cadáver y sin haber tocado nada de la escena del crimen, ejecuta al salir de la habitación: se seca repetidamente la mano contra su propia ropa).



Pero Psicosis no es una película sexual únicamente porque veamos a la protagonista semidesnuda en varias ocasiones. Va mucho más allá. Nos muestra una América plenamente adscrita a la estructura capitalista, donde los comportamientos sociales, regidos por la economía, llegan a amalgamarse con los animales en una escala de clara naturaleza sexual: el grosero millonario exhibe el fajo de billetes ante el rostro incómodo de Marion Crane, como si de un falo se tratara (aquí Hitchcock aprovecha para restregar por la cara a Janet Leigh el importe exacto de su contrato: cuarenta mil dólares). Cuando el millonario entra en el despacho, la compañera de Marion observa los billetes, los acaricia, extasiada, mientras hace alusión al coqueteo del millonario, pretextando que no se ha fijado en ella por el anillo de casada. Cuando Marion ha huido con el dinero e imagina las reacciones de los perjudicados por el robo, oye con una sonrisa vengadora la furibunda voz del millonario, exclamando: "Estaba ahí sentada cuando saqué los billetes. Ni siquiera los miró", un reproche en el que podemos registrar el trauma de un desdeñamiento hacia su virilidad. El jefe de Marion lo desea y lo teme. Marion lo esconde una y otra vez, porque representa su pecado. Norman lo tiene en sus manos, pero nunca llega a descubrirlo, en un inequívoco indicio de impotencia.



Porque Hitchcock, apoyándose en sus teorías sobre la suspensión del anhelo, no podía hacer una película de deseos satisfechos. La frustración gravita en todo su cine como la forma principal de acaparar la atención del público (nadie lo hizo como él), y dado que Psicosis es una película sobre la frustración de los deseos, en el mínimo grupo social relacionado por lazos consanguíneos posible (la familia), los máximos agentes represivos son los progenitores. Por tanto, la conclusión de Hitchcock a este respecto se resume en las palabras de Norman Bates: "Todos nacemos en una trampa". La figura progenitora tiene pues un especial interés en esta película, repleta de padres y madres que se resisten a la emancipación de sus retoños: Norman es un guiñapo, una marioneta incapaz para la rebelión, a las órdenes de una madre enferma, castradora, imposible de subyugar, una presencia trazada por Hitchcock acaso en una extremación de la crítica típicamente inglesa al carácter matriarcal de la sociedad americana. Pero también Sam Loomis ha de pagar las deudas de su padre muerto; el padre de la amiga de Marion en la oficina la llama por teléfono para preguntar por su estado; el millonario es un padre nostálgico que apenas puede creer que su hija vaya a casarse; Sam sugiere en broma, en la primera secuencia, dar la vuelta al retrato de la madre de Marion para acomodar los accesos de pasión de la pareja en casa de ella; y tanto Marion como su hermana Lyla se ven condenadas a soportar de por vida el yugo que les impone la herencia genética, un yugo que determinará un funesto futuro para una de ellas (en boca de Lyla: "En mi familia no cuenta la paciencia").



En inglés, "crane" significa "pájaro"; y eso es Marion Crane: un hermoso pájaro que ha conseguido escapar de sus ataduras, de la selva urbana de Phoenix en busca de una tierra prometida, para ser abatida por un disecador de aves y de madres. Pero si hay algo realmente insólito en Psicosis es lo gratuito de su resolución: en un metraje en que cada personaje reviste una culpa, algo que ocultar, supone una aterradora paradoja que precisamente Norman Bates no sea culpable de los crímenes que se le imputan, dada la naturaleza patológica de sus actos. No hay pues a quien castigar, y los sucesos se resuelven sin ejemplaridad, con el cinismo propio de lo fortuito. De nuevo la realidad natural del depredador por instinto, de la presa desprevenida, del asesinato y de la confrontación sexual como forma de autodefinición, de supervivencia. La summa ontológica no es otra que el clásico “homo homini lupus”, inscrito en la fisicidad de las dantescas fantasías del protagonista, reprimidas por aquella sonriente calavera del piso de arriba.

by Juanjo Iglesias

PRÓXIMAMENTE: Telaraña de entrevistas Escorto: leerás a quien nunca se lee

16 mayo, 2007

ESCORTO levanta la primera carta de su jurado: CARLOS DÍAZ MAROTO

Escorto revela el primer miembro de su jurado y nos muestra que los mejores también pueden opinar de cortometrajes. Y no sólo eso, sino también juzgarlos. David López pone un granazo de arena con esta entrevista. El cortometraje se respetará, ¡por glandes!



ENTREVISTA

- Carlos, ¿cómo recuerdas aquellos comienzos en 'Morpho', uno de los primeros fanzines españoles especializados en cine fantástico?

Con nostalgia. Por aquel entonces yo estaba algo aislado en mi afición, y encontrarme con gente con gustos similares fue algo importante para mí. Yo ya escribía, siempre había sentido ese apego, en particular ficción. Comencé a escribir en 'Morpho' y, a partir de ahí, todo se fue encadenando...
- Poco después, llegaría tu propio fanzine, 'Sueño del Fevre'.

Sí. Era una época de eclosión de fanzines. Había muchos por aquel entonces. Unos me gustaban más y otros menos, obviamente, pero a todos les veía un 'defecto': me sabían a poco, tenían muy pocas páginas. 'Sueño del Fevre' nació para cubrir una laguna en el fandom que yo veía: como nadie lo hacía, lo hice yo. En su primera etapa, en realidad, era dos fanzines en uno: uno literario, y otro cinematográfico. En principio, hasta pensé en hacer dos portadas separadoras, y dividirlo al 50%. Pero pensé que era mejor darlo todo mezclado, sin saberse qué venía a continuación. Fue una etapa maravillosa, aunque lo peor era ir de librería en librería y que los dependientes lo dejaran guardado en cajas durante meses. Aún así, se ganó un gran prestigio; bien distribuido hubiera sido mejor aún...



- Hace un año preguntaba a Carlos Aguilar cómo veía la mutación de aquel mundillo del fanzine ahora reconvertido aparentemente en toda una red de blogs y webs. ¿Qué opinas del asunto?

Por un lado es maravilloso. Mucha gente con cosas que decir tiene ahora acceso a expresarse y a llegar a miles de personas, lo que antes resultaba inviable. Sin embargo, el placer de hacer tu propia publicación, de forma artesanal, con tijeras y máquina de escribir... Hoy es imposible, y los pocos 'fanzines' que hoy persisten poco tienen de aquello: ahora son prácticamente revistas profesionales en el sentido estético.

- En este sentido podríamos destacar la creación www.pasadizo.com, la web que diriges desde hace años dedicada al fantástico. ¿Cómo valoras la experiencia de estos años trabajando en este soporte?

Muy positivo. En cierto modo, es como seguir haciendo 'Sueño del Fevre'. Publico lo que deseo. Por un lado escribo, y por otro lado coordino a una serie de estupendos colaboradores; unas veces les encargo cosas, pero la mayoría ellos dicen '¿te hago esto?', y siempre ha venido de maravilla para otorgar una personalidad concreta a 'pasadizo'. Lo único con lo cual no estoy del todo contento con 'pasadizo' es con su sentido de proporción: me gustaría ofrecer más textos sobre literatura y cómic; nos centramos excesivamente en cine, algo inducido por las preferencias de todos los colaboradores, entre ellos yo.



- Háblame un poco de tu producción bibliográfica. En ella tienen cabida desde los mitos del cine de terror, como el vampiro o el hombre lobo, hasta iconos del cómic como Batman.

Antes he hablado que todo venía encadenado. A mi colaboración con 'Morpho' vinieron más con otros fanzines, hasta el mío propio. Mi primer libro debiera haber sido un número especial de 'Sueño del Fevre', conmemorando el aniversario de la publicación de la novela 'Drácula' de Bram Stoker. Uno de los colaboradores de ese número, Roberto Cueto, acababa de publicar un libro sobre música de cine con Nuer, y me comentó la idea de convertir ese número de 'Sueño...' en un libro. A la editorial también le gustó la idea y la cosa siguió, escribiendo entre Roberto y yo 'Drácula, de Transilvania a Hollywood'.

Lo de Batman surgió de una idea de colaborar con otro amigo, Luis Alboreca, experto en cómic. En principio la idea era sobre Superman, se lo ofrecimos también a Nuer, y ellos nos dijeron que ya tenían firmado contrato sobre el tema (libro que después no aparecería). Así pues, de inmediato dijimos: 'Pues entonces Batman'; y aceptaron. Ambos personajes nos interesaban, así pues nos daba lo mismo uno u otro. En principio, la idea era que Luis escribiera la parte de cómic, y yo la de cine, pero finalmente, ambos trabajamos indiscriminadamente en todos los apartados, escribiendo 'Batman, de Bob Kane a Joel Schumacher', en guiño irónico al libro de Drácula.

Mi libro 'Cine de vampiros: una aproximación' debiera haber sido, inicialmente, un folletito de 36 páginas, o así, con motivo de un ciclo de películas de la temática que iba a proyectar el Cine-Club Recerca, de Palma de Mallorca. La cosa se fue inflando y, finalmente, surgió como el nº 1 de una colección de libros de cine por parte de Recerca. La intención no era hacer la reflexión definitiva del género, sino lo que dice el título: una aproximación. El libro se vendió bastante bien, así pues, tras la idea de un mito, nos volcamos a otro: el hombre lobo. Pero como el previo había funcionado, aquí la intención fue explayarse más... Sin embargo, problemas económicos condujeron al cierre de la línea de libros por parte de Recerca, quien se volcó a partir de entonces a publicar comics, área en la cual siguen. El libro ya estaba escrito, se lo ofrecí a Jaguar –años después-, les gustó y sólo hube de actualizarlo.

- No puedo dejar de preguntarte por las últimas incursiones cinematográficas de estos personajes y criaturas de la noche. ¿Te han gustado las recientes películas que los han rescatado?

Sinceramente, no me han gustado en exceso. Muchos cineastas actuales piensan que la acumulación ya es suficiente para compensar la falta de ideas. Lo de 'La Liga de los Hombres Extraordinarios' es de juzgado de guardia, máxime teniendo en cuenta que procede del estupendo cómic de Alan Moore, y lo de 'Van Helsing' es peor aún. 'Underworld'... Todo es más de lo mismo: narrativa superficial, planos ultra-cortos, explosiones y música a toda mecha... Apabullar, más que convencer.



- Otro de tus libros destacados está centrado en King Kong y su colosal presencia en el cine. ¿Qué significa este gran gorila para la historia del cine fantástico?

King Kong es algo fundamental. Schoedsack y Cooper, y Willis O'Brien también, consiguieron conectar con el inconsciente colectivo de todo espectador, reflejar un mundo onírico original pero que, al tiempo, todos conocíamos en cierto modo. Es una de las obras primordiales del cine, y de ella han surgido infinidad de lecturas, desde meramente cinematográficas hasta sociales y freudianas.

- ¿Te gustó la versión de Peter Jackson?

Nada de nada. Quizás mi opinión no fuese tan negativa si, antes de surgir la película, a Jackson no se le hubiera llenado tanto la boca de auto-halagos. Si hubiera sido más humilde... Antes, y después. La película, una vez más, es una sobresaturación donde se pierde la magia, el encanto, la fantasía... Todo es un espectáculo hueco, más una montaña rusa que cine con personajes, imaginación, un sentido de la narrativa...



- Sé que estás trabajando en una nueva publicación que versará sobre el western. ¿Qué nos puedes adelantar?

El libro tiene una estructura que tiene mucha tradición en países anglosajones, pero que aquí apenas se da. Y debiera haber más, muchos más, a mi juicio. Es, digamos, como una especie de 'Guía del Cine' de Carlos Aguilar, pero sólo centrada en el western. Creo que de este género hay muy poca bibliografía en castellano. Estaba harto de ver que, en los periódicos, ante la proyección de cualquier película del oeste en televisión, el comentario fuese el tópico 'western convencional que bla bla bla', cuando en muchas ocasiones, de convencional nada. No había lugar al que acudir para informarte sobre cualquier película del género, salvo que fuesen los habituales clásicos de Ford, Hawks y demás, y tener cierta información clara al respecto. De ahí me planteé hacer el libro...

- Y ahora vayamos al meollo de la cuestión. Este año serás miembro del jurado de ESCORTO 2007, el Festival de Cortometrajes de El Escorial. Esto no es nada nuevo para ti que ya has participado en otros certámenes. Dedicándose éste exclusivamente al corto, me gustaría saber cómo valoras un medio fílmico que, a diferencia del largo, cuenta con un metraje limitado donde la capacidad de síntesis parece fundamental.

No lo valoro de forma especial. No importa la cantidad, sino la calidad. Da lo mismo que dure cinco minutos que tres horas, mientras los resultados sean positivos y se adecuen a la extensión requerida. Soy un gran aficionado al género fantástico, tanto en cine como en literatura. En literatura hay una gran tradición del cuento breve, a veces hasta ultra-corto, del cual hay auténticos maestros. Escritores como Fredric Brown te escriben historias de cinco líneas, literalmente. Ahí está concentrada toda una idea, no es preciso más. El corto debiera ser algo similar, con respecto al cine. Hay muchos cortos que se circunscriben exclusivamente a dos personas ante una mesa de un bar, hablando banalidades. Eso no es cine; es más bien literatura, o teatro, o simplemente una paja mental. Hay que saber hacer uso del lenguaje cinematográfico, y buscar una buena historia que necesite ser contada en un breve lapso de tiempo y nada más.



- ¿Se puede contar una buena historia en menos de treinta minutos?

Por supuesto. Ya lo he dicho antes. Cada historia, cada idea, tiene su tempo propio. Cuando Alfred Hitchcock amplió el metraje de 'Alfred Hitchcock presenta...' a 'La hora de Alfred Hitchcock', quedó muchas veces patente que historias que previamente funcionaban en treinta minutos perdían fuelle al inflarlas a una hora. En 'Twilight Zone' hubo una temporada que, de igual modo, se infló la estructura a una hora y, viendo que no funcionaba, se retornó a la estructura de media hora. Media hora, diez minutos... Tanto da. Mientras se narre algo interesante...

- Este año el cortometraje español ha vuelto a ser reconocido fuera de nuestras fronteras, incluyendo dos nominaciones a los Oscars, retomando el testigo de Nacho Vigalondo. ¿Qué opinas del actual panorama del cortometraje realizado en nuestro país?

Bueno, antes tuvimos incluso a Fresnadillo. Cuya carrera, por cierto, me da cierta lástima. Tras el éxito con su corto, lo que ha tardado en seguir adelante... Ahora, por fin, está haciendo su segundo largo... Si ha mostrado tal éxito de público y crítica, ¿cómo es que cuesta tanto seguir adelante? En este sentido, no puede sentirme sino algo pesimista (más por culpa de nuestra industria que por los propios autores), aunque cierto es que hemos avanzado bastante en el terreno del corto. Recuerdo que cuando yo era pequeño e iba al cine de barrio, junto a las dos películas habituales a veces nos ponían un corto, sobre cerámica asturiana o sobre las rías gallegas. ¡Era insoportable! Ahora, por fin, tenemos gente que tiene cosas que contar y, lo mejor de todo, que sabe cómo contarlas. Aún necesitamos una industria que apoye esto, que se puedan hacer cortos en cantidad y calidad como las joyitas que nos venían años atrás de los países del Este.

- Y los festivales, ¿te parecen realmente un buen comienzo para el recién llegado al mundo del cine? ¿Crees que son un buen punto de partida?

Por supuesto, los festivales son esenciales, ya que el lugar indicado, es decir, la sala de cine 'convencional', escasa atención le presta. Ahora bien, hay algo que siempre me ha chocado. Se supone que quien hace cortos es alguien que empieza, que intenta crear una tarjeta de presentación mostrando sus aptitudes y desea meterse en el mundo del cine. Después, veo cortos con una fotografía profesional, que como protagonista tienen a actores del calibre de Emilio Gutiérrez Caba... Estoy de acuerdo con esto, desde luego. Pero también me gustaría que los festivales tuvieran un hueco para el aficionado amateur, el que con una cámara de vídeo y sus amigos del barrio rueda algo; el que no tiene medios y lo suple con imaginación. Hay que apoyar a esos aficionados, debe premiarse a los más imaginativos para que su siguiente corto sea profesional, y luego, si quiere, haya una industria que le acoja (que este ya es otro cantar).

- Me gustaría saber si recuerdas algún cortometraje que te haya impactado especialmente.

Españoles y actuales, los hay que me gustan, que me parecen curiosos... Pero ninguno que me haga babear con el entusiasmo con que acojo el cine del suizo Raoul Servais, por ejemplo, realizador al que admiro profundamente. O una joya que he descubierto recientemente, una adaptación de 'El corazón delator' realizada por Jules Dassin en los 40... Aunque, ahora que cito a Poe, la adaptación de ese mismo cuento hecha recientemente aquí, por españoles, en animación, y con narración del mismísimo Bela Lugosi, me pareció una maravilla. Pero, por lo general, hay un sector del corto español, y del largo, que está demasiado enamorado de sí mismo, y lo que precisa es intentar enamorar al público, seducirlo. Al fin y al cabo, el cine es un arte comunicativo, y sin público no tiene sentido.

- Creo que por hoy será todo. ¿Algo que quieras añadir?

Sólo felicitaros por el festival y el servicio que brindáis a nuestro cine. Y de paso, clamar por un festival grande e importante en Madrid capital, como los primeros años del Imagfic.

- Bueno Carlos, muchas gracias por estos minutos. Nos vemos en ESCORTO 2007.

Un saludo a todos, y gracias por la atención que me dispensáis.


By David López González


PRÓXIMAMENTE: no, no, ya mismo. Sigue un pelín más abajo: ¡DOBLE ACTUALIZACIÓN!

LAS CINCO PREGUNTAS DE ILSA PARA ALFREDO LÓPEZ, DE LOS ESPOTS “PAJA MENTAL” Y “MATAR AL CLON”



1/ ¿Qué anuncian sus dos spots? Por las cartelas entiendo que el Festival Escorto, pero...

Más bien son reivindicaciones, el primero de los spots "Paja mental" es una especie de grito en contra de las "Pajillas mentales" que se tienen que sufrir en las proyecciones de cortos. El segundo "Matar al Clon" digamos que es un modo de divertirme tocando after effects.

2/ Entiendo... pero veamos, objetivamente uno dispone una cámara, le da a grabar, coloca los dedos como cuando era pequeño y le sale un spot... ¿Soy la única persona a la que esto le parece un sinsentido?

La idea era esa, pienso que este festival no busca vídeos grabados con los dedos como cuando era pequeño. No se si es un sin sentido, pero fíjese, he seguido la ley del mínimo esfuerzo y parece que ha funcionado, en muchos festivales veo cosas de ese nivel en selección, es una queja, no se nota.

Intente colocarse en mi posición... ¿no está cayendo en la misma facilidad que denuncia?

La idea era hacer uno de esos vídeos que desde el primer fotograma ya estás deseando que termine, en fin una "paja mental" en contra de las "pajas mentales" que inundan nuestra filmografía cortometrajista.

3/ Entiendo. En cuanto a su otro spot... ¿no cree que la estética retro ya está demodé?

A mi la estética del guarreo de imagen es algo que me viene de lejos, siempre acabo dándole texturas a mis vídeos, digamos que es como un vicio, por cierto no se si ha visto lo último de Tarantino y Rodríguez, estética retro a más no poder. Me gusta lo retro.

4/ Ah, de modo que se trata de una emulación... El personaje protagonista de su spot lleva una camiseta que veo bastante actualmente por la calle… ¿no cree que el celuloide deteriorado "años 70" pierde su credibilidad debido a detalles como ese?

Totalmente, pero yo solo he emulado las formas en cuanto a lo técnico, el contenido es todo de lo más casual, en el siguiente spot todo esto estará cuidado, este es solo un adelanto de lo que se avecina. Por cierto, el protagonista soy yo mismo.

5/ Vaya, todo un clásico en los spots eso de que los protagonicen sus autores... Y mi última pregunta: ¿Por qué "Matar al clon"? ¿Es algún chiste privado que una ignorante en el mundo del cortometraje como yo no alcanza a entender?

Al grabarme yo solo a mi mismo, aparezco en todos los planos, el chiste es que sin un duro, sin equipo técnico y sin talento, se puede hacer algo presentable, no por ello bueno, pero de alguna manera hacer lo que siempre he visto en las películas cuando era pequeño, muchos tiros, explosiones y la música a tope, es la formula de siempre, lo que cuentes da igual.

Su nivel de sinceridad es muy de agradecer. Ha sido un placer mantener esta entrevista con usted.

Igualmente, espero más entrevistas suyas en el futuro.


by Ilsa Sosnowiec

15 mayo, 2007

Chuck Jones - High Note


Un, dos, tres, cua... Un, dos, tres, ¡hipo!

High Note (1960) no es uno de los cartoons más conocidos del señor Chuck Jones y no sé porqué... ¿? Para mí es sin duda uno de los mejores, a la altura del genialísimo Duck Amuck (1952) y del divertidísimo Duck Dodgers in the 24½th Century (1953); y por encima de clásicos como el abstracto The Dot and the Line (1965), el ¿sobre?valorado One Froggy Evening (1955), [Spielberg dijo que era "el más perfecto cartoon jamás realizado"], el requeteconocido What's Opera, Doc? (1957) y el teatral The Rabbit of Seville (1950). Todas ellas obras maestras, ¡como High Note!, a ver si le queda claro a los críticos e historiadores de cine que se la pasan siempre por alto... (.\ /.) ojos enfadados

Su director, Charles M. Jones, es uno de los genios de la animación; a él le debemos también otras obras como el especial para televisión How the Grinch Stole Christmas! (1966), Cómo el Grinch Robó la Navidad, basado en el cuento del Dr. Seuss y con la voz (original) de Boris Karloff. Con Dr. Seuss ya había trabajado con anterioridad en una serie titulada Private Snafu, Soldado Snafu, que son dibujos animados educativos en B&N sobre la Segunda Guerra Mundial; Jones y Seuss dirigieron y escribieron, respectivamente, algunos de los episodios. También trabajó, de forma indirecta, con otro gran escritor, el indio Rudyard Kipling, adaptando a la animación su colección de relatos titulada The Jungle Book, El Libro de la Selva.

En sus comienzos, Chucky, influenciado por los Estudios Disney, realizaba cortometrajes más bien tiernos; nada que ver con los humorísticos dibujos a los que nos tiene acostumbrados. No fue hasta el desternillante The Dover Boys (1942) cuando Jones se da cuenta que él también puede ser gracioso. Y no sólo gracioso sino que además su característico sentido del humor se convertiría luego en su sello personal e inimitable. Además, también es en este momento cuando da comienzo el uso de la animación limitada, ya que hasta entonces los movimientos eran más detallados y trabajados, siguiendo como siempre la estela Disney. Con la animación limitada se preparaban para la enorme producción televisiva que estaba a punto de comenzar (Hanna-Barbera y sus limitadas animaciones, son prueba de ello).

Entre los personajes creados por Jones tenemos, entre otros, al ligón de acento francés Pepé Le Pew, y sobre todo al Coyote y Correcaminos, sus personajes más famosos. Pero también modificó personajes creados por otros, como Bugs Bunny o Tom y Jerry, dándole siempre un aspecto más infantil y humano, además de dotarlos de animaciones menos violentas que las de antaño; con el fin de ajustar los personajes a su estilo personal. La personalidad de dichas caricaturas también fue modelada a su gusto, creando a veces controversia, como en el caso de Porky, que pasó de estrella de la Warner a secundario; y el Pato Lucas, que dejó de ser un malencarado al que todo le salía bien y se convirtió en un malencarado al que todo le sale mal.

Con la muerte de Chuck Jones en el 2002, se entierra toda la familia de artistas nacidos en la Warner Bros.: Leon Schlesinger, productor de los Looney Tunes y las Merry Melodies. Mel Blanc, que es la voz de Bugs Bunny, Pato Lucas, Porky,... Carl Stalling, típico músico de Looney Tunes (también trabajó en las Silly Symphonies de Disney). Michael Maltese, el escritor inseparable de Jones. Maurice Noble, dibujante de fondos y diseñador, gran responsable del trabajo visual de Jones (también trabajó en las Silly Symphonies de Disney). Abe Levitow, animador bajo el mando del director Jones y, más tarde, director de Tom y Jerry bajo el mando del productor Jones. Y, cómo no, sus "hermanos" mayores, los directores Friz Freleng, Tex Avery, Bob Clampett y Robert McKimson.

By Fran Estévez


PRÓXIMAMENTE: El jurado de Escorto abre fuego...

09 mayo, 2007

Ilsa entrevista a Berrocal (de nuevo) y a Raúl Valcárcel con motivo de los nuevos Espots

Como cada semana, aquí tenemos dos nuevos Espots que se unen a nuestra propuesta y que en breve podreis ver aquí. En este caso, corresponden a Isaac Berrokal (que repite) y Raúl Valcárcel. Ilsa Sosnowiec disipa sus dudas sobre dichas obras en sendas entrevistas.



LAS CINCO PREGUNTAS DE ILSA PARA...

... ISAAC BERROCAL, del ESpot "Cosas de niños"


1/ Usted por aquí de nuevo... ¿a qué se debe el honor?


No lo se... eso tendría que preguntarlo al comité de selección. Parece ser que ha gustado el espot.

2/ He visto su spot y me pregunto qué significado tiene que un coche aplaste a un niño en la promoción del Festival Escorto. No es que no haya presenciado imágenes similares, pero no en este contexto… ¿qué anuncia exactamente?

Anuncio acción!... El año pasado gustó bastante el spot donde se rebana el cuello a una joven con un azadón… No se, pensé que aplastar a un niño seria divertido.

3/ Entiendo... me da la sensación de que el niño de su trabajo no sigue con vida a juzgar por sus maneras. ¿Me equivoco?

Nooo, solo sufrió golpes leves... los niños son de goma por eso lo hice.

Que usted no sea una persona seria no significa que no tenga que responder con seriedad. Haga el favor de hablarnos del proceso de producción.

Bien, la idea es hacer algo sorprendente, llamativo. Y que mejor que meter a un niño en una caja y aplastarlo con un coche. En fin, hable con mi hermana y mi cuñado y les dije que si me prestaban a su hijo, mi sobrino, para rodar un spot, algo salvaje... Y bien, me dijo que si. Así que utilice una caja de un contenedor y la puse en el asfalto. Le dije a mi sobrinito Hugo que cuando le dejara en el suelo rodease la cámara (quedaba mas cachondo) y se metiera en la caja… Mi amigo Dani solo tenía que acelerar y atropellarle... Y como tampoco va muy rápido no le haría mucho daño.

4/ Creo que me toma por menos lista que usted, y se equivoca mucho, caballerete. En fin, pasemos a la siguiente pregunta: me parece que el protagonista no es precisamente del “Método”... ¿por qué trabajar con gente tan poco versada, que puede llegar a estropear el resultado de una idea?

Hombre el niño tiene 3 años…. Que espera!... Creo que lo hizo muy bien, lo hizo genial!. Y si se refiere a mí… que le vamos a hacer, no siempre se tiene lo que se necesita. Ningún actor viene a hacer esto…, normalmente vienen a cortos bien estructurados, no suelen “perder el tiempo” con cosas de este calibre.

5/ De modo que usted es el actor... no lo sabía, ¡y no pienso disculparme! Por último, dígame: ¿hará más spots? Y sea cual sea la respuesta: ¿por qué?

Bueno… en principio amenazo con otro más y se acabó… Supongo que esto de los Espot es divertido de hacer… y una gran idea para festivales. Pero bueno, el porqué… pues porque por ahora tengo tiempo. No hay más razones que las que le doy.

Estoy de acuerdo, el tiempo libre es una excusa como cualquier otra para hacer piezas como esta, ¿no cree? Ha vuelto a ser un placer, amigo.

Gracias... y desde aquí un saludo a mi amigo cromático… un experto en círculos cromáticos… deberían entrevistarle, es un crack!... sabe mucho de colores y eso.

LAS CINCO PREGUNTAS DE ILSA PARA...

... RAÚL VALCÁRCEL, del ESpot "A veces olvido que soy un animal"


1/ ¿Con este spot quiere insinuar que el Festival Escorto es un excremento?

En absoluto, ¿realmente no se ha entendido? No me lo puedo creer. Bien, simplemente lo que intento expresar es que la vida nos arrastra de muchas maneras, y una de ellas es hacernos creer que sabemos demasiado, que creemos saber cómo son la mayoría de las cosas. Entonces un acto tan trivial y cotidiano como defecar, en el que ni siquiera nos fijamos, porque "sabemos" perfectamente en qué consiste, de repente nos sorprende, nos sorprendemos de nuestros propios excrementos, porque no son como esperamos. De este modo veo yo el festival de este año.

2/ Una reflexión realmente profunda. Debería presentar este spot a los premios Nobel. Eso sí, como persona de origen extranjero, debo decirle que el humor de pedos y diarreas suele asociarse mucho al carácter español. ¿No cree que este spot lo confirma?

Pues no lo sé, no creo que un caso aislado en mitad de tantas cosas pueda confirmar nada.

3/ Hábleme de sus referentes. En las primeras imágenes me parece reconocer a Leni Riefenstahl, pero poco después la cosa parece cambiar a otro tono más propio de un autor cinematográfico que ustedes tuvieron, llamado Mariano Ozores...

Jajaaj, Ozores? no por dios, a Leni no tengo el placer de conocerle, mi cultura cinéfila deja mucho que desear. La verdad es que no creo que haya ninguna influencia clara en el spot. En mis cortos puede, pero el spot fue algo más visceral, un pensamiento, una imagen y a rodar, creo que es más mío que otra cosa.

4/ ¿Cómo fue el proceso de dirección de actores?

Ya que el actor soy yo mismo, lo más difícil fue visualizar en el suelo un enorme trozo de mierda que crecía y tomaba forma humanoide, luego imaginé cómo saltaba sobre mí, pero eso no lo monté.

5/ Háblenos del origen de esta idea. Tengo la impresión de que se le ocurrió en el baño y sin hacer demasiado esfuerzo... ¿fue así?

No, fue por la calle, caminando del curro a mi casa. Cada día de mi vida, en ese camino que hago lo más relajadamente posible, pienso intensamente en ideas para cortos y otros proyectos audiovisuales. Como estaba en marcha esto del spot (idea que me encanta) iba forzando mi cabeza para sacar alguna idea para el spot, el esfuerzo produjo esto.

Bien, querido amigo, esta entrevista ha concluido. ¿Desea hacer alguna otra apreciación?

Si. Qué entrevista más corta.

Corta sí, pero muy reveladora. No me lo irá a negar.

by Ilsa Sosnowiec

PRÓXIMAMENTE: Ilsa manda.