06 junio, 2008

La fotografía de INDY IV



Ya la he visto. Sala 7 de Kinépolis Pozuelo (Madrid), proyección digital a 2K.

Primero, sobre la película: me ha parecido que está entretenida, pero es muy mala. El guión (por decir algo) es planísimo, no hay historia, no hay situaciones dramáticas que aporten chicha a la función, el desarrollo de personajes es inexistente y es solo una mera excusa para que Spielberg ruede una persecución de dos horas. No sé cómo sería el guión de Frank Darabont, o el de Shyamalan, o cualquier otro de los rechazados, pero peor que el de Koepp, dificil. El judío, por su parte, rueda con el piloto automático, sin aportar un ápice de su clase y talento para la puesta en escena. Si me dicen que el director es Stephen Sommers ("La Momia") o Jon Turteltaub ("La Búsqueda") me lo hubiera creido. Y de los actores salvo a Ford, que está sorprendentemente bien en lo suyo, sin que la edad y los achaques mermen su carisma. Pero lo demás es ridículo, desde un John Hurt poseído cual Gollum hasta una Karen Allen que no pinta nada en la historia. John Williams y Michael Kahn, pues como Spielberg, bien felices con sus cheques.

La foto de Kaminski es un verdadero DESASTRE. Pero ojo, yo no le echo la culpa al polaco, sino a quien le ha contratado para hacer un trabajo que era bien sabido que no podría hacer bien. Hace mucho tiempo que Spielberg debería de haber prescindido de él, pero si después de esto no lo hace, es posible que nunca lo haga. Kaminski se ha pensado que el estilo de Douglas Slocombe en las tres primeras entregas se limitaba a utilizar un fuerte contraluz y luces de contorno sobre los personajes y después ha hecho lo que le daba la gana. La captura retocada de Deimos es tan reveladora que da lástima.

Son tantas cosas que no sé ni por dónde comenzar, así que iré a lo peor: la inconsistencia de las imágenes. Slocombe rodó las tres películas sin ningún tipo de difusión, excepto la última secuencia de la tercera película -en la que empleó una media detrás del objetivo- y puede que algún momento muy aislado de las otras, como el club Obi-Wan de "El Templo Maldito". Kaminski no. Ha empleado medias detrás de los objetivos en unas escenas sí, en otras escenas no, en unos planos de una escena sí, en otros de la misma escena no, en los primeros planos de Ford sí, en los contraplanos de quien sea no, etc. En la escena en que los rusos atan a Indy en la tienda de campaña, los destellos sobre las fuentes de luz van y vienen en función del plano, porque Kaminski pone la media y luego la quita. Y así, en multitud de momentos. Cuando sí la utiliza, crea tales sobreexposiciones y halos en torno a las fuentes de luz que el color se desvanece, el contraste se reduce al instante y, unido a la pérdida de detalle que produce la media, toda la imagen queda borrosa y muy poco nítida. Basta comparar la secuencia en que Indy da clase en versión Kaminski, a la secuencia en que Indy da clase en "En Busca del Arca Perdida".

Las malditas sobreexposiciones con filtros difusores del polaco también se cargan la reproducción de los cielos. Comprobad que en "En Busca del Arca Perdida", durante las escenas en Túnez con los canastos, el cielo siempre es de un azul espléndido y muy saturado. Slocombe exponía para una perfecta reproducción de los fondos y entonces usaba luces sobre los actores para compensar, de forma que tanto unos como otros quedaban perfectos (buen ejemplo también es la secuencia que abre dicho film, en la que Slocombe evita sobreexponer la jungla y utiliza luces dirigidas sobre los actores, que de otra forma estarían en penumbra). Kaminski no, claro. Aunque ha usado mucha luz sobre los actores en exteriores (casi siempre, contra, lateral y rebotada en los rostros), expone para los actores, que siempre están más oscuros que el cielo. La consecuencia, el cielo queda blanco y quemado, sin detalle. El plano de la ciudad de Perú que termina en una contrapicado de Ray Winstone siguiendo a Indy es pésimo en este aspecto. Y como Kaminski tiene una media detrás del objetivo, a veces crea halos en torno a los personajes que hacen que el cielo parezca una pantalla de croma. Y cuando hay cromas, o efectos, mejor no hablar. ¿Es esto todo lo que da de sí la tecnología de efectos del año 2008? En fin.

Aunque las luces empleadas son más duras y directas que las habituales en el polaco, continúan siendo más suaves que las de Slocombe. Sin embargo, Kaminski no obtiene los fuertes contrastes del operador británico (las otras películas prácticamente pueden verse en blanco y negro y se mantiene la separación entre personajes y fondos) y con tantas luces de contorno sobreexpuestas únicamente consigue que la película tenga un aspecto falso, acartonado y, en definitiva, sobreiluminado. A pesar de ello, la profundidad de campo es menor que en las anteriores películas: es la prueba definitiva de que todo el exceso de luz ha ido a parar a las sobreexposiciones, en lugar de a cerrar el diafragma y enfocar fondos y primer plano simultáneamente. El trabajo de cámara y de composición de planos tampoco está a la altura: cuando aparecen más de tres o cuatro rusos en pantalla, todos aparecen apelotonados y sin ningún orden ni concierto, fruto posiblemente de un rodaje rápido que ha evitado complicaciones.

En definitiva, me ha parecido una imitación patética por parte de un señor que no estaba capacitado para el trabajo. Si Spielberg quería recrear los años 50 con difusión, debería de haber llamado a Robert Richardson, que al menos sabe utilizarla con consistencia (si me pongo a ver ahora a Geoffrey Unsworth en "Superman", p.e., lloro seguro). Pero si quería recrear el look Slocombe, ahí tenía a Stephen H. Burum ("Misión Imposible"), a su viejo colaborador Vilmos Zsigmond ("Los Demonios de la Noche") o hasta Phil Méheux, que sin quererlo se acercó bastante más a Slocombe en "Casino Royale". Lo único que ha conseguido es que el polaco haya alternado planos nítidos, con otros tipo "Munich" y muchos que parecen sacados de "1941" (esa pelea en el bar años 50...), aunque en aquélla William Fraker sabía lo que hacía y la película tiene un aspecto fabuloso y CONSISTENTE, palabra que es posible que no exista en el vocabulario de Janusz Kaminski.

Lo digo desde ya: "Indiana Jones y el Templo de la Calavera de Cristal" tiene una de las peores fotografías que he visto en cine de alto presupuesto en muchos años. Incluso más que el inefable Ballhaus, me viene más a la memoria otro estropicio colosal como "Die Another Day", de la serie Bond. ¿Y es coincidencia que el DP de aquélla fuera David Tattersall, el de la nueva trilogía de "Star Wars" y favorito de George Lucas?

¿Por qué en la primera secuencia, cuando Indy es capturado por los rusos, en un tiro de cámara es de día y en otro es prácticamente de noche? En la primera escena me pasó encabroné seriamente. Es lo que digo, Kaminski se piensa que con poner cruzadas dos o tres unidades de 10.000W ya tiene el look Slocombe, y lo que hace es pasarse tres pueblos. Sobreilumina y todo queda muy falso. No se trata solo de poner luces, sino que éstas estén en BALANCE con la luz natural del exterior. En esa escena, los soldados e Indy están mucho más iluminados que los fondos, cuando debería de ser al revés. Queda tan raro que parece pantalla azul.

Y lo de la difusión es tremendo: aunque no me gustase, podría tener una justificación en los primeros planos de Ford, un poco en el mismo rollo que las últimas películas de Roger Moore como James Bond, o incluso Connery en "Nunca Digas Nunca Jamás" (que precisamente era de Slocombe!). Pero es que unas veces no hay difusión, otras hay un poquito y otras hay muchísima. Un caos que encima hace que no haya nitidez en muchas secuencias, o que ésta vaya y vuelva alegremente.

Con respecto a Spielberg, creo que va a recibir muchos palos por esto y espero que reaccione con un film más serio. Más que por él, yo tendría miedo por Michael Kahn y John Williams, que están muy mayores y aquí están para fusilarlos. Tiene que ir pensando en un reemplazo para ambos de aquí a una o dos películas. Y a Kaminski, por supuesto, tendría que darle la patada ya mismo.

¡Lo del cementerio es de traca! No solo ese plano, sino que comparad lo que viene después con una escena parecida de "La Profecía" de Donner, con 20 veces más atmósfera y 20 veces menos dinero. Pero es que además, lo de los efectos es lamentable: si la difusión de Kaminski no me había "sacado" del decorado de las pruebas nucleares, en cuanto veo que la casa en primer plano es de verdad y las de detrás digitales, me vengo abajo. Antes dije Sommers o Turteltaub, pero es cierto lo que dices: la película parece de Lucas. Si la mano de Spielberg -del Spielberg que todos conocemos- está por algún lado, yo no la encuentro. Joder, si es que viendo tanto maya, inca o lo que fueran, hasta eché de menos al Gibson de "Apocalypto".

Casi me interesan más las opiniones de neófitos que las de expertos. Me resulta muy llamativo que Kaminski distraiga a la gente que no entiende ni se fija demasiado en el tema. La fotografía debe crear ambientes y ayudar a la narración, no llamar la atención por sí misma y mucho menos por no estar a la altura de las circunstancias. En este caso, con el agravante de que estaba obligado a seguir los pasos del estilo creado por otro operador.

La difusión consiste en poner un filtro o media en el objetivo de la cámara, con el fin de restar nitidez a la imagen, quitar saturación a los colores, rebajar el contraste y crear esos halos o destellos sobre las fuentes de luz. La captura de Deimos en la página anterior es un buen ejemplo o, unas páginas más atrás, las capturas que puse de mi corto "The Chauffeur's Hat", rodado con una media negra de Dior detrás del objetivo.

La trilogía original no los usaba (excepto la secuencia de la cámara del grial de "La Última Cruzada" o en algún momento muy esporádico). Kaminski es un gran fan, como muestran "A.I." o "Munich" (los destellos de las gafas de Geoffrey Rush se deben a ella), pero el tipo no tiene mesura ni la aplica con consistencia: una escenas sí, otras no, unos planos sí, otros no, por lo que todos los elementos de la imagen afectados por la difusión (nitidez, contraste, color, etc) bailan a cada momento.

Ejemplos de películas rodadas con filtros difusores: "Fascinación" de De Palma, "Superman" de Donner, "Un Puente Lejano", "Cabaret", las escenas de Robert De Niro de "El Padrino II", "1941". Pero el problema no es usarlos -a mí me gustan los difusores y los uso-, sino usarlos consistentemente y en películas donde son necesarios. Aquí, ni lo uno ni lo otro, IMHO.

Esto es un DI malo, salvo excepciones, es dificil que se cargue todo el trabajo de fotografía de una película. En este caso no ayuda, pero sigo creyendo que los cuatro principales problemas son:

a) que Spielberg eligió a Kaminski para el trabajo y pregonó a los cuatro vientos que ambos iban a recuperar el aspecto visual de las tres películas anteriores (mentira).

b) que Kaminski no ha sabido replicar el estilo de luz dura de Slocombe. Y además lo ha mezclado con su propio estilo, luego la imitación es mala y se queda en tierra de nadie (ni es Slocombe ni es Kaminski).

c) que Kaminski ha utilizado medias para difuminar -recurso prácticamente inexistente para Slocombe- y que encima ha sido MUY inconsistente en su uso. Se carga la nitidez, contraste, saturación de color, etc.

d) que Kaminski sobreexpone toda la película (esos cielos blancos, fondos quemados, etc), lo que unido a lo anterior produce imágenes irreales y que incluso perjudican al diseño de producción. Los cielos azules de Slocombe y su trabajo en localizaciones no aparecen por ningún sitio.

En mi caso, que ni soy fan ni dejo de serlo, las expectativas me daban lo mismo. Si que iba predispuesto a ver lo que nos dijeron que íbamos a ver, pero no confiaba en que hubiesen mantenido el aspecto de las películas anteriores ni en un 50%. Pero lo que ha ocurrido aquí no lo entiendo, ni por el mal trabajo de Kaminski, ni por la apariencia digital del conjunto (¿esta gente no renegaba de los DI?) ni por el abuso y pésima integración de los efectos. Es como si hubieran cogido a un director de fotografía de tres al cuarto, le hubieran dicho "imita un 50% a Slocombe y el otro 50% haz lo que te de la gana" y hubieran estrenado la copia definitiva con la primera versión de cada plano de efectos, sin que Lucas & Spielberg y los supervisores CGI los hubieran aprobado. Como he dicho antes, "Munich" tiene cosas que me gustan y cosas que no, pero denota que el tipo detrás de su acabado visual es un técnico competente. Aquí, ni me gusta (ya he explicado por qué otra vez, para que no se diga) ni percibo esa competencia, sino más bien lo contrario, incompetencia, dejadez, desidia y puede que hasta un ego exagerado por parte del polaco.

Podrían añadir difusión donde no la había para que la película fuera CONSISTENTE en este aspecto... es coña. No se puede hacer nada, porque el problema está en la iluminación de Kaminski y sus sobreexposiciones. Estas últimas son del todo irrecuperables, porque cuando un negativo recibe muchísima más luz de la que tolera, no registra imagen.

Lo único que se podría haber hecho era haber visto las proyecciones diarias y haber echado a Kaminski o haberle hecho espabilar, pero no lo hicieron. Me parece alucinante que la secuencia de fuera del hangar haya pasado el test screening con los amigos de Spielberg (pagaría por saber qué le dijo De Palma), más los test-screening de público en general y que no haya sido rodada de nuevo.

El exterior del hangar, antes de entrar en el Área 51, seguramente si que sea el peor momento que yo recuerdo en una película de Spielberg, superando incluso aquéllos momentos de excesos de "Minority Report", "Catch Me If You Can" o "Munich". Si en estas tres hay cosas que me parece que no casan con las películas y me sacan un poco de la narrativa (p.e. el famoso plano de Di Caprio en la cocina, o la última aparición al teléfono de Michel Lonsdale en "Munich", con haces de luz y humo a lo Ridley Scott), lo cierto es que no son momentos criticables a un nivel técnico. Pero es que lo de fuera del hangar, entre el exceso de luz, que las luces están cruzadas (parece que hay dos o tres soles distintos) y que en uno de los tiros de cámara era prácticamente de noche, técnicamente me parece de un amateurismo que asusta. Mira que recuerdo películas en las que la foto va a su bola, no tiene nada que ver con lo que te están contando o directamente entorpece, pero es que esto se lleva la palma a todos los niveles.

Que un doble ganador del Oscar (aunque el de "Ryan" fuera muy discutible) haya podido hacer esto es algo que se me escapa completamente.

4 comentarios:

Daniel dijo...

Es curioso que la hayas visto precisamente en proyección digital. Leí que hubo problemas para sacar la versión digital: sólo querían proyectar en film pero eso habría dejado tiradas a las crecientes salas digitales.

Me parece ridículo que mr Spielberg y cía. se empeñen en mantener ese purismo tan ridículo ya hoy en día (sobretodo después de haberle un DI a la peli), ese falso elitismo del film, y que precisamente los aspectos más importantes los descuiden de la manera tan desastrosa que nos cuentas.

Muy bueno tu análisis, pero estaría bien contar con las ilustraciones originales, que no aparecen por ningún sitio, o al menos un link a la publicación original del texto.

Gracias.

tomas dijo...

¿Guión? ¿Qué guión? Personalmente me parece que la película naufraga. Han ido a lo que sabe que los fans esperan y la han realizado rebajando el listón con vistas al de público medio USA actual y bueno, el resultado está a la vista.

davicitosh dijo...

Vaya! Mr. Cerezo va al cine con libreta y con boli tomando apuntes.
Prefiero las palomitas y una botellica de agua.
Aún no la ví, pero si de una película tan sosa, sacamos un análisis tan sesudo, me lo pensaré si voy o no a verla.
Personalmente,pienso que el cine es básicamente entretenimiento. no hay que buscarle tres pies al gato

Saludos, zoomeros.

tomas dijo...

Respecto que no hay que buscarle tres pies al gato, de acuerdo, pero si la calidad que los medios podrían haber dado. ¿Una muestra de ello? las entregas anteriores.