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30 marzo, 2012

Entrevista con Tonio L. Alarcón

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El zoom erótico ha querido entrevistar a Tonio L. Alarcón a propósito de la publicación de su nuevo libro. Se trata posiblemente de un top 5 en la crítica española y de una persona a tener siempre en cuenta. Os adjuntamos aquí la información esquemática de su carrera y la primera de las tres entrevistas que le haremos.

Tonio L. Alarcón (Barcelona, 1976) es periodista y crítico de cine.

Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Escribió sus primeras críticas para la revista on-line Joined! y el programa radiofónico Fora d’Hores. Desde 2005 su trabajo aparece regularmente en las revistas cinematográficas Dirigido por e Imágenes de Actualidad, en la cual actualmente se encarga de coordinar la redacción.
Escribe críticas y reportajes cinematográficos en las revistas DeCine, Scifiworld Magazine, Miradas de Cine y Numerocero. Ha escrito también sobre cine en el suplemento Cultura/s de La Vanguardia, en la revista [Oxígeno] y en las páginas web Supernovapop y We Love Cinema. Participa de forma habitual en las publicaciones del Festival de Sitges y de Donostia Kultura (Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián y ciclos Nosferatu). Ejerce, además, como profesor de los Estudios de Crítica Cinematográfica de la escuela La Casa del Cine, realiza cursos monográficos para la tienda The Cine, ha intervenido como ponente en el Máster en Producción y Comunicación Cultural de la Facultat de Comunicació Blanquerna, ha colaborado en las ediciones en DVD de Avalon Productions y Versus Entertainment, y ha trabajado en diversos proyectos para Friki Films.

A partir de aquí, la primera entrevista que le haremos, realizada por Henrique Lage.

¿Está afectando la profusión de crítica amateur on-line al respeto y confianza en el crítico profesional y los medios escritos?

Afecta en la misma medida que la aparición de los medios on-line ha provocado un auténtico terremoto en el mercado de las publicaciones escritas que, además, se ha agravado con la crisis económica que estamos sufriendo. Me refiero que a la gente tiende cada vez más a “lo gratis”, sobre todo ahora que hay que apretarse el cinturón casi hasta el ahogo. Así que llevar revistas al kiosco cada vez es menos rentable: veremos si, en un margen de uno o dos años, no caen algunas cabeceras cinematográficas con cierto renombre.
Y en cuanto al surgimiento de nuevos críticos, lo cierto es que siempre he visto la multiplicación de las revistas de cine on-line como un fenómeno paralelo al de los viejos fanzines. Todos hemos de empezar por algún lugar, y es lógico y, de hecho, muy sano, que vayan surgiendo recambios para los críticos más veteranos.

¿Cómo puede adaptarse el crítico al nuevo superespectador, tan consciente e informado gracias a la red?

Estando a su misma altura. Creo que uno, como crítico, no puede dejar nunca de ser curioso, ni de renovarse continuamente, para no quedarse anclado en el pasado. Por desgracia, a mi alrededor veo muchos veteranos que se han acomodado en su poltrona y que se dedican a ver pasar el cine moderno con una ceja levantada... No se puede vivir siempre mirando hacia atrás con nostalgia, de la misma manera que tampoco se debe darle la espalda a toda la tradición cinematográfica, porque entonces tus reflexiones siempre van a ser mucho más pobres de lo que podrían llegar a ser. Cuando algunos lectores me han calificado de “moderno” por hablar de Judd Apatow o por defender a Zack Snyder, y me lo tomo como un piropo, la verdad.

A la vista de casos como la crítica de David Denby al Millenium de Fincher, ¿están resultando los embargos y exclusividades la única solución a la crítica cinematográfica, en una relación simbiótica que se traduce en ejercicio publicitario a los grandes estudios?

El (vergonzoso) caso de Denby es muy sintomático de la esquizofrenia que sienten, ahora mismo, tanto productoras como distribuidoras. El negocio del cine están en proceso de cambio, todavía no sabemos hacia qué, pero todo el mundo está acojonado y no sabe muy bien a qué atenerse. No hay más que ver los bailes de fechas de estreno que hay últimamente. Frente a todo ello, la verdad, los críticos somos como motitas de polvo dentro del engranaje industrial. No creo que tengamos poder real alguno, y tampoco creo que sea nuestra función: sé que a todo el mundo le gusta el tema de las estrellitas, porque es visual, y permite observar con un solo vistazo qué opinamos de una película, pero la crítica debería ser una fuente de reflexión a posteriori, una forma de enriquecer el visionado de la película. No una recomendación de amiguetes.

Ante la polémica de cómo han tratado los principales medios de este país el periodismo cultural. ¿Qué responsabilidades se les puede exigir a los críticos frente a sus lectores?

Hay que exigirles honestidad. A partir de ahí, creo que cada uno tiene que hacer su trabajo como quiere y puede: si no te gusta Boyero o te aburre Jordi Costa, es tan fácil como no leerlos. Por eso mismo, a quien también creo que habría que exigir honestidad es a los lectores, sobre todo cuando tienen cierto peso industrial. Usando un símil futbolístico, con la idea de simplificar un poco las cosas, si yo quiero leer artículos que hablen bien del Barça, no me voy a comprar el As o el Marca, y sobre todo no organizaré una carta colectiva quejándome de que estén siempre hablando del villarato o defendiendo a Mourinho. Ya sé que lo hacen, porque tienen un público que piden eso, así que ¿por qué cogerlos si no quiero cabrearme, si encima voy a estar dándoles más lectores? Creo que hay oferta suficiente en el mercado, tanto en papel como on-line, como para no tener que leerte las crónicas de Boyero. Yo, personalmente, no lo hago nunca.

¿Están ejerciendo algunos pensamientos críticos una presión que ya no consiste en dar a conocer a autores significativos, sino en “crearlos”?

Claramente. Determinadas tendencias críticas buscan, de forma un tanto obsesiva y, a veces, bastante artificial, crear corrientes de opinión, para poder liderarlas y extraer rendimiento intelectual de las mismas, ya no sólo dentro de las publicaciones que las albergan, sino también en ramificaciones diferentes. Es una forma, he de reconocerlo, muy inteligente de decir “Eh, aquí estamos”, y al mismo tiempo ganarte un cierto peso dentro de la industria cultural del país. Quizá es que yo soy muy naïf, pero a mí me parece mucho más honesto mirar a tu alrededor y destacar lo que te parece interesante (aunque te equivoques: yo he defendido a muerte a Alexandre Aja, y ahora me doy cuenta de que quizá no era para tanto), sin tener en cuenta si con eso vas a conseguir que te den palmaditas en la espalda o te inviten a dar conferencias en una universidad afín a tu forma de ver el cine.


¿Cómo surge la escritura de Superhéroes: Del cómic al cine y qué proceso seguiste para llevarla a cabo?

Surge del impulso de dar el paso a la escritura de mi primer libro de cine en solitario. Y de la necesidad de buscar un tema comercialmente atractivo, y con el que me sintiera cómodo... Hice un listado de los mismos y lo moví por varias editoriales, hasta que a Miguel San José Romano, de Calamar Ediciones, le llamó la atención el tema de los superhéroes y decidimos llevarlo adelante. A partir de ahí hice un esquema de trabajo, que se ha mantenido casi inamovible durante todo el proyecto, y lo que hice, básicamente, fue realizar toda una recogida de datos masiva, así como un repaso rápido de todas las películas y series de animación de las que tenía que hablar. En realidad, tenía muy claro todo lo que quería decir, y de qué manera, pero me vino bien refrescarlo todo. De hecho, el proceso de escritura fue bastante rápido.

¿Es posible un cine de superhéroes que no renuncie a la evolución del género dentro del cómic o que no recicle estrategias editoriales (reboots, crosoovers, etc)?

Es difícil por una cuestión: que las adaptaciones siempre tienen muy en cuenta, quizá demasiado, a los aficionados a determinados personajes o grupos, sobre todo desde que están consiguiendo unos éxitos de taquilla tan brutales. Así que, en general, están hechas con un punto de respeto excesivo que acartona las propuestas más de lo que debería. Quizá la solución sería, como hacía DC en su momento, diferenciar entre acercamientos mainstream a los superhéroes, y luego propuestas más personales e independientes, que se atrevieran a renovar un poco el panorama. Pero, viendo cómo funciona la industria del cine, y que la cosa no está para experimentos, veo difícil que la cosa evolucione, al menos a corto plazo.

¿De dónde crees que surge la ausencia de un cine de superhéroes español? ¿Es consecuencia del descreimiento, la falta de una base en el tebeo o la dejadez de la industria por cierto cine de género?

Surge de lo mismo que la ausencia casi absoluta de cine de ciencia-ficción: por un complejo de inferioridad extraño con respecto a industrias del cine más desarrolladas, sobre todo la americana. Hay que pensar que, hasta hace apenas un par de décadas, la industria española no se consideraba capaz de hacer ni escenas de acción decentes, ni efectos especiales con cara y ojos, y toda una nueva generación de directores ha demostrado que todo aquello no eran más que complejos, lo que precisamente ha derivado en un cierto boom del cine de terror. Así que imagino que es cuestión de tiempo, y que alguien se atreva, como Nacho Vigalondo con Los cronocrímenes y Extraterrestre, a quitarse las tonterías de encima y a acercarse, primero, a la ciencia-ficción, y luego, al cine de superhéroes, con honestidad y con un punto de vista personal y autóctono.

08 enero, 2012

La crisis es una historia de (des)amor





Michelangelo Antonioni dirigió en 1961 “El eclipse” como cierre a su Trilogía de la Incomunicación de la que formaban parte “La aventura” (1960) y “La noche” (1961). La película, protagonizada por Monica Vitti y Alain Delon, ganó el premio del jurado de Cannes en 1962 y en su documental “Il mio viaggio in Italia” (1999), Scorsese definió sus últimos siete minutos como la prueba palpable de que todo es posible en el cine.

La película narra como Vittoria (Monica Vitti) abandona a Riccardo (Paco Rabal) después de una discusión que ha puesto punto y final a su relación. Insegura, Vittoria se refugia en su amiga Anita y en su madre, que acude con frecuencia a la Bolsa de Roma. Allí Vittoria conoce a Piero, un cínico agente de bolsa. Piero, al conocer que Vittoria está soltera, comienza a cortejarla; su interés por ella le lleva a descuidar su trabajo durante uno de las mayores golpes a la economía italiana.



Dice David Saul Rosenfeld que “El eclipse” empieza por el final, con una ruptura. De hecho, la describe como la narración de un final. Antonioni no es ajeno al paisaje apocalíptico, siendo ejemplos de ello “El desierto rojo” (1964) o “Zabriskie point” (1970) y esta película está dominada, como es habitual en su director, por un paisaje de ciudad desértica, de construcciones solitarias y abandonadas. Los lugares en construcción se contraponen al lugar de trabajo de Piero, la impresionante Piazza Affari, un auténtico templo de las finanzas en su sentido más estético, y el principal bolsa de valores de Italia. El aire catastrofista que inunda todo viene puntuado por un cadáver dragado del río.

Piero, el hombre de los mercados, intenta conquistar a Vittoria, la mujer que ha sido engañada otras veces y que no quiere que le hagan daño de nuevo. La insistencia de Piero mantiene un frágil equilibrio en la vida de ambos, pero hay una necesidad de que se encuentren. Cuando Piero consigue toda la confianza de Vittoria, queda con ella en una cita, a la que Piero jamás acude.



Y entonces, la ciudad, el paisaje de fondo, se revela como el lugar más frío, anodino y terrible posible. Pero el único existente, el único donde puede tener lugar la acción.

De ese modo, Antonioni diseña una advertencia, la amenaza económica, con sus “altos y bajos” como llega a defender Vittoria, con sus “eclipses”, equiparándolo a las relaciones personales, a la constante inseguridad de vivir pendiente de tantos factores, a entregarse ciegamente al otro, solo para descubrir que no solo seremos engañados, si no que nos dejaremos engañar una vez más.

by Henrique Lage


10 diciembre, 2011

El acertijo de acero


Con el monomito, se ha ido interpretando el viaje del héroe como una constante en la cual las diversas etapas, motivaciones y consecuencias de las aventuras se repetían hasta el hartazgo. No vamos a decir ahora que hay algo nuevo por inventar en este apartado, pero sí se puede uno mantener fiel a esos esquemas a partir de motivaciones más sugerentes.

Me gusta mucho defender "Conan el bárbaro" (John Milius, 1982) como una gran película de aventuras. Independientemente de las diferencias que hay entre la adaptación cinematográfica y su original literario en manos de Robert E. Howard - o de sus versiones en comic en manos de John Buscema o Roy Thomas - uno encuentra una pureza en la versión que Milius hace del personaje cimmerio. Aquí está presente su mismo guión para "Apocalypse Now" (Francis Ford Coppola, 1979) y su veneración por los caóticos líderes de los pueblos “bárbaros”, como en "El viento y el león" (John Milius, 1975), todo ello vinculado a su confesa admiración a Hassan bin Sabbah, el lider de la secta de los asesinos que vivió en la Persia del siglo XI. Esa fijación por el lider le ha llevado a adaptar una nueva motivación para sus personajes, más allá de salvar su pellejo, de la gloria, el deseo carnal, las riquezas o el poder. En otras palabras, Conan, como muchos personajes de Milius, persigue, ante todo, un fin intelectual.

Y es que aunque lo que marque en un principio la búsqueda de Conan sea la venganza y más tarde la riqueza, pronto vemos como la fascinación por el personaje de Thulsa Doom se mueve pareja al influjo que este tiene sobre sus seguidores. Milius introduce en el personaje hedonista de Howard una coartada erudita - El acertijo del acero - como principal motivación. Así, el personaje no se construye con el goce como único objetivo, si no con ese goce como consecuencia ante filosofía vital. Solo cuando Conan ha alcanzado todo lo que desea (riquezas, amigos, comodidad, una mujer que daría para otro artículo y quizás sea el próximo) es cuando la gran aventura de su vida empieza por fin. En el mundo creado por Howard los dioses no responden a los humanos, son crueles y brutos, y solo miran con interés a aquellos que, independientemente de sus circunstancias vitales, han obrado con valor y coraje. Thulsa Doom es más interesante como villano porque tiene sus motivos, sus razones y estas nos tientan por sus razonamientos, de ahí que nuestra oposición, cuando se debilitan nuestros motivos, se vuelva aún más agresiva y satisfactoria cuando vencemos.



 De ahí nace mi admiración por una película como esta, frente a otras cintas de aventuras donde la acción puede situarse mejor o la trama se desenvuelve de un modo más orgánico. Milius tomaba buena nota de directores humanistas como Akira Kurosawa o Masaki Kobayashi, y tomó esa filosofía oriental del sacrificio sin pecado para moldear la respetabilidad de sus protagonistas. Esa es la esencia de muchos otros personajes carismáticos, de la empatía que sentimos por aquellos que aún pueden mantenerse fieles a sus principios - incluso cuando no tenemos porqué compartirlos - porque entendemos ese sacrificio, ese esfuerzo a mayores por renunciar a todo por una idea más elevada de uno mismo. Y a eso, lo llamamos héroe. 

by Henrique Lage

31 mayo, 2008

II Muestra de cortometrajes Marienbad 2008 | Abierto el plazo de entrega



Con motivo de la celebración de la II muestra de cortometrajes fantásticos y experimentales Marienbad 2008 el próximo 27 de Junio, la organización abre una convocatoria de aceptación de cortometrajes a participar en la misma. Desde la web oficial (www.marienbad.es) tendrán acceso a las bases del concurso así como a la programación de la muestra, que incluye trabajos de cineastas como Velasco Broca, F. Calvelo, Paco Cavero, Juanjo Iglesias, Daniel Romero o Raúl Garán. La muestra y la entrega del galardón tendrá lugar en el CGAI de A Coruña, el 27 de Junio, a partir de las 20.30.

09 mayo, 2008

INDIANA JONES…. Y EL MUNDO GLOBALIZADO


Parte del concepto del héroe postmoderno del que Lucas y Spielberg impregnaron al famoso arqueólogo viene a partir de una representación kracaueriana del siglo XX como elemento vivo. Es algo que Warren Ellis muestra con mucho más descaro en el personaje de Jenny Sparks[i] y que las trilogía de Indy no parece desarrollar, pero en cierto modo así es.

Para sustentar esto, hay que situarse en una biografía fictia pero bastante completa del personaje, gracias a la cual conocemos que nace nada menos que en 1899, al umbral del nuevo siglo, y desde su tierna infancia, se convierte en un alumno de un padre que recorre los cinco continentes con un afán tan didáctico como arriesgado. El joven Indy no sólo aprende 27 idiomas, si no que se transforma, en cierto modo, en un enciclopedia viviente de culturas y naciones.[ii] Huyendo de sus estudios, Indy colaboró tanto en la Revolución Mexicana como en la Primera Guerra Mundial, antes de terminar estudios de arqueología y dedicar su tiempo entre destinos tan remotos como China e Islandia.

Al margen de conocer los acontecimientos de la nueva entrega, situada en 1957, Indiana Jones no solo funciona como prototipo heróico sino como reflejo de la base de estos mismos personajes de ficción: la propia historia. Testigo y partícipe tangencial de la misma, la (im)popular serie de televisión nos brindaba la oportunidad de que Indy viviese hasta los 90 años, terminando el siglo. Esa imagen superviviente habla claramente del mismo espíritu del siglo XX presente en la obra de Ellis, y que el eje sobre el que dicha mitología se construya sean los preámbulos más evidentes de la Segunda Guerra Mundial muestra una nueva perspectiva, la del brutal cambio que supone pasar de un mundo exótico y aventurero a una maldad más mecanizada y global, desde la inocencia de un poblado indio al Berlín en llamas.


[i] Véase “The Authority”. Volumen 1.
[ii] Lo cual resulta curioso, pues, pese a lo muy marcada que tenemos la imagen del mapa en la mitología de este héroe, como se descubre en “Las aventuras del joven Indiana Jones”, Indy no sabe leer un mapa.

3º Muestra de Cortometrajes la Audiencia de Salamanca


Por tercer año consecutivo, la muestra de cortometrajes La Audiencia de Salamanca, vuelve a reunir a algunos de los talentos patrios del audiovisual de corta duración. Además, como ya ocurrió el anterior año, vuelve a abrirse la convocatoria del concurso "Vente a Salamanca", cuyas bases, y mucha información sobre la muestra, podréis encontrar sin dificultad en la excelente web del festival, aquí. Cómo no, sobra decir lo mucho que nos orgullece, desde esta página, dar cobertura a uno de los eventos más interesantes del panorama festivalero español, y sin duda, al saber hacer de quienes en ello colaboran duramente, apoyando una de las iniciativas más divertidas del submundo cortometrajil.

31 marzo, 2008

Estreno de "Go' el" de F. Calvelo


Este viernes 4 de Abril, a las 9 de la noche, en la Fundación CaixaGalicia de A Coruña, se procederá a la proyección del cortometraje "Go'el" del director gallego F. Calvelo. La pieza protagonizada por los actores Santiago Romay y Miguel Canalejo se define como un drama psicológico que se sitúa en la vanguardia estilística del cine de Ingmar Bergman, Carl Theodor Dreyer y el simbolismo oriental. También se proyectarán otras obras del autor así como un avance de su último proyecto, "Santiago de sangre", un ambicioso cortometraje protagonizado por Eloy Azorín.

27 marzo, 2008

LA ALTERNATIVA HIPERREALISTA: POR NO TOMÁRSELO EN SERIO




Uno de los mayores varapalos que llevó a la industria del cine pornográfico a no ser tomado en serio fue, entre muchos factores, la repercusión de la entrada del video, que al mismo tiempo que facilitaba el acceso y creaba una diversidad nueva por su accesibilidad, tambien permitía que se llevasen adelante muchos films sin el más mínimo atisbo de alma, porque rodar un coito no es sólo estar delante, con una cámara. Lo cierto es que con el paso del tiempo, el porno amateur ha ido desplazando a la industria, y con la llegada de Internet, uno podía llegar a creer que estábamos ante una crisis de un sector que, aunque consumido masivamente, nadie podría estar dispuesto a pagar cuando lo tiene al alcance de un clic, gratis.



Las tentativas por invertir en un cine pornográfico de alto presupuesto, en contraposición con los pixelados, oscuros y estáticos videos amateurs, han sido considerados casi fracasos, y la poca ayuda que se recibe por lo que en el fondo, la sociedad bienpensante, quiere fingir que no existe, es un problema muy importante. Sin embargo, en tiempos de crisis, es cuando más se agudiza el ingenio, asi que tenía que existir una alternativa.



Hemos hablado ya, en estas mismas páginas, de cómo “el otro cine”, el “serio”, ha ido mutando, con los tiempos que la era de la (sobre)información ha traído, a la producción de complejas ficciones donde la cámara se vuelve un elemento más interactivo, parte de las secuencias, y de una complejidad narrativa apoyado, paradójicamente, a las limitaciones de las mismas. Actualmente, con la distribución de material sicalíptico que permiten las redes de información, lo que resultaba inevitable es que la pornografía alcanzase un nuevo grado, al igual que ese “hermano mayor”, y generase los productos virales, tan indistinguibles de la realidad que alcanzan un nuevo tipo de emoción: la morbosa.



Asi pues, hay una nueva tendencia, distribuida a partir de canales de video, falsos blogs y fotologs, que acrementan esta sensación. Estamos hablando no ya de una realidad virtual de porno, que sería lo obvio, si no de una ficción virtual que pretende hacerse pasar por real, eso sí, dentro de los márgenes legales. Para muestra un botón: presenciamos atónitos lo que se anuncia y parece un video de una fiesta universitaria, de una calidad bochornosa, propia de un móvil no de último modelo, por el siguiente método conocemos a Kevin y a John, dos amigos que han acudido y mantienen una charla, en un lugar apartado de la fiesta, con el tercero, aquel que sujeta la cámara con cierto disimulo; gracias a la conversación, nos enteramos de lo que Kevin siente por una compañera, y en su despecho, es incitado por John y el cámara, en una discusión en off, a VIOLAR a dicha mujer. El golpe de efecto ha sido tal que ni nos hemos dado cuenta que el tiempo que ha durado todo ese plano, supera por mucho la memoria de cualquier móvil actual, de última generación. En una habitación apartada, John y Kevin proceden a realizar el forzamiento a la compañera borracha, pero algo ya no puede ser obviado: está grabado con visión nocturna. El factor móvil desaparece. Y poco a poco se descubre la farsa cuando los planos aparecen mejor compuestos, el aspecto de los personajes evidentemente idealizado y el desenlace con un final feliz, con despedida a la cámara incluída, mientras una dirección de página web se sobreimpresiona, anunciando que podemos hacer nuestros pedidos.

Ahora recapacitemos. ¿Cuánto esperaban que tardaría el porno en adoptar métodos de fenómenos como Cloverfield (fiesta mediante) y Redacted (violación con cámara personalizada en la acción)?.

27 febrero, 2008

Sweeney Todd: Tim Burton y la filosofía de la crueldad

Tim Burton es uno de esos directores para los que afloran las posiciones extremas. La división entre la fobia y el amor platónico se da, de una forma bastante popular, y con los mismos argumentos en el director de Burbank. Personalmente, la imagen que he tenido de él no es precisamente la de un fan. Hay, indiscutiblemente, mucho de esteta y poco de forma en el cine de marginados de Burton; una tendencia casi suicida a ser fagocitado por su propio estilo, estilo demasiado deudor de muchos autores (Edgard Gorey, Roger Corman, Hammer Films) como para dotarle de una personalidad propia, y en cierto modo, en sus últimas películas tendía a convertirse en poco menos que una parodia de si mismo.

En ciertas ocasiones ha demostrado una madurez fuera de lo normal, coincidiendo además con una contención dentro de los parámetros plásticos de su obra, siendo el ejemplo más unánime “Ed Wood” (1994) o las secuencias más humorísticas de “Sleepy Hollow” (1999). Asi pues, considerando “Eduardo Manostijeras” (1990) su cinta más ejemplar en cuanto a su forma de entender el cine, podemos destacar “weeney Todd” como un radical opuesto, o al menos, lo más considerablemente opuesto que el realizador ha conseguido hasta el momento.

Es evidente que la obra de Stephen Sondheim es una base lo suficientemente sólida como para dotar al film de un valor por si mismo. Las geniales canciones y la adaptación de la primera leyenda urbana conocida forman ya parte de una cultura tan popular que conlleva una propia respuesta afectiva para el público. El verdadero impacto y aporte de Burton surge de conservar su propios símbolos, sin traicionar a Sondheim y dotando a la cinta de una bárbara sátira. En efecto, las imágenes que acompañan a la música de “Sweeney Todd” no son simple comparsa, si no que parten del mismo humor negro, casi hiriente, que mira con cierto desprecio y por otro lado admiración al ser despreciado y despreciable que existía tanto en lo mejor de “Ed Wood” como en “Sleepy Hollow”. La puesta en escena es teatro y por tanto, tambien es convención, acertadamente irreal la mayoría de las veces, a veces se deja llevar por momentos más perezosos como ese paseo virtual por Londres.

En cierto modo, la causa para la poética de fotolog ™ que contenía “Eduardo Manostijeras” convierte a “Sweeney Todd”, por comparación, en un revulsivo pesimista, sucio, descuidado y frío. El acercamiento entre los personajes que protagonizan ambas cintas es profundamente inverso: desde el rictus autocomplaciente del malogrado Edward hemos terminado en el resentimiento distanciado que provoca ver a Benjamín Barker clamando por una venganza que, en el fondo, ni nos interesa. El no empatizar con los enfermos personajes que pueblan la cinta, y cuya maldad termina contagiando hasta el más inocente de la historia, permite a Burton jugar a ser más cruel con sus criaturas y lamentarse menos. Que el director de “Charlie y la fábrica de chocolate” (2005) mantenga esta nueva línea es difícil de esperar, pero al menos nos ha regalado una película más interesante.

13 febrero, 2008

EL OJO DEL INDIVIDUO: UNA REFLEXIÓN A RAÍZ DE “CLOVERFIELD”.


“La mayor significación de la ciencia ficción para el hombre puede darse en tanto que experimento sobre el futuro, como exploración de destinos alternativos, como intento de minimizar el choque futuro (…) En toda la historia del mundo, no ha habido ninguna época como esta en la que se hayan producido tantos cambios significativos”
- “El cerebro de Broca”. Carl Sagan. 1974.

“El escritor de ciencia ficción debe comprender el mundo en el que vive (…) los astros están lejos, el aquí y ahora son la base de la imaginación; la buena ciencia ficción es una metáfora del presente (…)El futuro no existe, el escritor de ciencia ficción lo usa como un espejo colgado en la pared para mirarse a si mismo y a su época (…) implica a la gente de la calle (…) no hablo de escapismo; hablo de una literatura que se ocupa de la realidad del mundo cambiante y también de una literatura que actúa como conciencia”
- Brian Aldiss. 27 de Enero de 1993.

En el constante error que supone, ya desde la salida de la fábrica de los Lumiere, el percibir el cine como una herramienta de captación de realidad, hemos ido cayendo continuamente en la testarudez de hacer del cine un instrumento al servicio de captar momentos irrepetibles, cuya efimeridad ya pone en su contra la importancia histórica de lo que esto supone. En esa insistencia por considerar lo que no deja de ser siempre un punto de vista subjetivo, sujeto ya al problema del propio encuadre, como algo cuya meta es la realidad, nos hemos ido engañando y equivocando a la hora de juzgar al cine en más de una manera.

“El individuo que sustituye a la objetividad: Conecting People”

Han pasado casi tres décadas desde que Cimino y su La puerta del cielo (1980) cerrase una corriente de cine de autor que ha caído en manos de grandes estudios. Lo que hoy tan orgullosamente defendemos como cine independiente no deja de estar auspiciado por los mismos economistas y empresarios que prefabrican éxitos de verano, de usar y tirar. Ajenos al producto que venden, se limitan a copar sectores de mercado. Es ingenuo pensar que hay mucho discurso en la mayoría de las películas que llenan las multisalas, lo cual no quita que con frecuencia, una película supere las intenciones de su autor en más de una lectura posible.

“Cuando un dedo señala al monstruo, el tonto mira al monstruo”

Desde que se ha puesto como ejemplo de discurso actual la narración en primera persona, han ido surgiendo producciones muy interesantes, más por lo que articula cada una y lo que suman en conjunto como por un valor completo, pues me pongo en la posición de que aún no se ha dicho todo en este sentido. Para muestra, unos cuantos ejemplos: esa parte del metraje que resulta ajena y al mismo tiempo consecuencia del conflicto principal en La guerra de los mundos (S. Spielberg, 2005); la articulación de la cámara no tan solo como objeto de percepción si no como la herramienta que, en su último tramo, se revela como posible salvación en REC (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007); o en un ejemplo mucho más actual, el uso de la cinta de grabación para narrar dos tramas complementarias (y que dejan a la dualidad “montaje alterno” y “montaje paralelo” como insuficiente para definirlo) en la película Monstruoso (Matt Reeves, 2008). La intención no puede ser más evidente: llevamos años negando la existencia de una cámara que capta la realidad, y, cuando por fin aceptamos que existe, vamos a aprovecharlo para explotar ese formato narrativamente, haciendo que sus limitaciones se conviertan en ventajas. No es un fenómeno nuevo, ahí está La dama del lago (Robert Montgomery, 1946), y los videojuegos se han adelantado en mucho al cine desde hace tiempo, lo que pasa actualmente es que empiezan a nutrirse de ellos, no tanto en sus endebles historias como en su estructuras participativas, que propician la comunicación entre autor y espectador.

“Del zar Alejandro III en “Octubre” (S.M. Einseinstein, 1922) a este plano, han pasado dos cosas: ochenta años y un cambio de protagonistas, de ‘la masa’ a ‘ese tío”

El film de Reeves viene respaldado por Paramount, que no son precisamente una compañía pequeña y desconocida, por el cada vez más importante nombre de J.J. Abrams, por una campaña publicitaria ante todo inusual, y como no, por el mismo sendero por el que transcurriría un blockbuster. Sin embargo, el uso de la cámara asumida ya como una perspectiva subjetiva inevitable, propicia el discurso que hemos mencionado antes. El envoltorio es la excusa para el formato, la campaña y el fenómeno en sí. Si aún se están preguntando que relación tienen todos los párrafos anteriores entre sí, abreviaremos: piensen en una enorme compañía de producción puesta en marcha para falsificar una perspectiva individual. Piensen que detrás de cada movimiento absurdo y desenfocado de cámara puede haber un centenar de personas urdiendo un plano secuencia con extras, efectos digitales y alguna maquinaria de movimiento externo… para fingir lo que usted y yo podemos hacer meneando una handycam. Eso sí es ciencia ficción.

“Las megacorporaciones que nos engañan no son ni Dharma ni Slusho: son gente como Paramount, creando realidades virtuales que se extienden de la pantalla a Internet y viceversa”

En una entrevista, el director Matt Reeves, dice dos verdades irrefutables, la primera es relativa a su obra y sus intenciones, la segunda, un corolario perfecto sobre el que habría que empezar a reflexionar seriamente: que su película es, como la icónica Japón bajo el terror del monstruo (Ishiro Honda, 1954), un evidentísimo análisis al comportamiento, miedo y prioridades de la sociedad y época bajo la que ambas se crearon, y por último, que una metáfora tan megalómana como cursi…¡que demonios! cualquier metáfora actual sólo puede escapar del ridículo en un contexto de ciencia ficción, ese género que es en sí más espejo de la realidad que los que aún colocan la cámara a la salida de una fábrica.

24 enero, 2008

Andrew Niccol: la belleza de la mentira

Andrew M. Niccol es un nombre semi-desconocido, quizás familiar para aquellos que vimos en el realizador de "Gattaca" un nuevo talento a tener en cuenta, y sin embargo, con una más que corta filmografía, ha sabido hilar sus contenidos, temas y mensajes que han mutado en peliculas de impactante visionado y señas directas. Este es un pequeño repaso.

Gattaca (1997). La historia de Gattaca es tan terriblemente actual como toda la obra de Niccol, el director neozelandes sabe hacer buen uso del principio en el que se basan los mejores relatos de ciencia-ficcion: "la cinecia-ficcion es un reflejo de la sociedad actual vista desde la perspectiva del futuro", es decir, lo que nos cuentan no es un suceso que puede ocurrir, si no uno que ya está ocurriendo y que disfrazamos de cuento condicional para sustraer el esperpento de nuestro mundo presente. El mundo de los válidos y no válidos, no deja de ser un simil entre un hemisferio y otro, una discriminacion que separa un primer mundo del tercero, basandose en el concepto de que el capitalismo se nutre del pobre para impulsar al rico, es decir, colocando a los que sufren en la base de la pirámida para que el cúspide sean los que disfruten, una Metropolis postnuclear y perfecta donde las diferencias subyacen en lo genético, donde solo los "superhombres" son dignos de una buena vida, algo que particulartmente suena a ideologia nazi. Gattaca es la historia de un hombre imperfecto, que por su valentia, esfuerzo e inteligencia es capaz de elevarse por encima de aquellos que se consideran mejores por haber sido "fabricados" asi. No deja de ser notable que esa perfeccion manofacturada sea una ilusion, un ejemplo del mundo en el que la cirugia estética, las drogas o cualquier otro elemento de autoengaño nos hacen odiar nuestro aspecto y desear ser "chicos y chicas de anuncio" para poder sentirnos felices con nosotros mismos, lo cual es una tremenda estupidez alimentada por la superficialidad que tratan de vendernos. No es solo la manipulacion genética o la experimentacion con fetos, tan puesta en evidencia por las diversas moralidades que nos impiden saber si un feto es o no un ser humano y si debe someter a su sacrificio, una polémica tan compleja en lo que ni a Niccol, ni a mi, nos gustaría entrar, por eso en la pelicula, la manipulacion genética es más secundario que la mentira de ser quien no eres, ambos personajes (suplantador y suplantado) se necesitan, y al terminar su tarea, los dos inutiles y "huyen" como mejor pueden (magnifico plano entre el horno y la nave espacial), no deja de ser tambien un mensaje espiritual, de ahi "los hijos de Dios" o el final que puede ser entendido como un ascenso a los cielos por el sacrificio, "es como si volviese a casa".

El show de Truman (1998). Aunque no esté dirigida por Niccol, es igualmente obra suya por el popular guión (segun algunos expertos, el mejor de los ultimos años), a mi nunca me acabó de ocnvencer la vision cincuentera de Peter Weir, pero la acepté como la gran historia que es. Esta pelicula platea una paradoja digna de estudio, como si los viajeros de "Terminator" o "12 monos" se tratasen, tenemos un sujeto que, al tratar de evitar un futuro, no solo no lo evita si no que es el causante de este, y se nos plantea la duda de si no lo hubiese evitado no se habría creado. De esta forma, el show en el que vive Truman, es un avance futurista de la telebasura, una vision del camino que tomaba la tele-realidad de aquellos dias y como esta podía crear engendros, famosos que lo son sin mas mérito que el de existir en la proyeccion catódica, y al mismo tiempo, un sangrante ataque contra la prensa del corazón y los talk-shows; pero esta vez, el tiro sale por la culata e impacta, la pelicula no solo no conciencia a la gente de lo absurdo que es convertirse en un voyeur de la ventana indiscreta, si no que impulsó la creacción del formato "Gran Hermano" (que tanto Orwell como Warhol previeron) que a estas alturas, llena de desperdicio las vidas de aquellos que no tienen con que llenarla, dinalmente, esta profecía alertadora se ha convertido en una terrible realidad, donde cuatro ineptos analfabetos son vitoreados por su escaso intelecto, sus gritos y su mala educacion, como heroes nacionales. Triste destino el nuestro.

S1m0ne (2002). Para hablar correctamente de esta pelicula, hay que situarse en el contexto, muy cercano pero olvidado, en el que Hollywood parecía desmoronarse por las huelgas. La llegada de los "actores virtuales" suponia un fin de las autenticas estrellas que protestaban por como se les estaba dejando de lado en favor de pixels en una pantalla, ni que decir tiene que el ambiente se cambió y las tornas se volvieron a colocar de la manera mas beneficiosa para la industria: ahora los actores no solo no protestan por los seres virtuales, si no que prestan sus voces, sus rostros o incluso sus movimientos, para ayudar al desarrollo de estas tecnologias; sin embargo, planteamos un problema, las estrellas virtuales son más efimeras y brillan con menos fuerza, recordemos el caso de Aki Ross, la actriz virtual protganista de la infravolarada "Final Fantasy: la fierza interior" (2001), y como se anunció en su día que iba a ser protagonista de mas peliculas, como la primera actriz virtual que quisieron que fuera, evidentemente, no fue así y el personaje acabaría en cualquier papelera de reciclaje, y es que el pixel cambia y evoluciona a más velocidad que la carne, por ello los personajes mueren antes ante especies superiores realizadas con herramientas mas correctas, sabemos asi que no hay un futuro James Dean, Marilyn Monroe o Humprey Bogart virtuales, que lleguen a tener su misma fama y sobrevivir a las inclemencias del tiempo y la memoria. Una vez mas, Niccol nos cuenta como la mentira, por muy hermosa que sea, dura poco.

21 enero, 2008

Chrismarkerismo de la era youtube: Isaki Lacuesta y Andrés Duque

Microscopías (Isaki Lacuesta, 2003)

Buscar respuestas bajo la superficie es un trabajo constante. Acercarse al infinito desde lo infinitesimal es algo que no es nuevo, y me permito recordar “El increíble hombre menguante” (1957) de Jack Arnold como hermoso ejemplo de ello. No en vano, las elecciones de Lacuesta para su visión a varios aumentos guardan un simbolísmo evidente: la obra de arte y su falsificación, que a 100.000 aumentos se muestran exactamente iguales, la representación divina impresa en un billete de un dólar, donde encontramos tanto estupefacientes como la vida misma y finalmente, el celuloide en descomposición, tambien presente como reflexión en “Last Days” (Gus Van Sant, 2005), aquí aumenta de tamaño hasta revelar las quemaduras que componen un entramado de esferas, de burbujas, de glóbulos oculares que cuelgan como en la célebre secuencia del sueño de “Recuerda” (Alfred Hitchcock, 1945). Dentro de este ejercicio, Lacuesta aporta el punto de vista de una investigadora que, ante fragmentos de celuloide desordenado, se obsesiona con el gesto de una mujer representada en ellos y en como el orden (el montaje, la edición, el lenguaje cinematográfico en definitiva) cambian por completo el significado de ese gesto.

Resonancias Magnéticas (Isaki Lacuesta, 2003)

Hay cierto sentido del humor en este cortometraje, desde el punto de vista en que el director se plantea leer la mente de su amante y musa, aplicando para ello un procedimiento científico, tan estricto como exacto y limitado. Así, las respuestas a las preguntas de Lacuesta son tan obvias que despiertan la sonrisa de la inocencia. Nuestro cerebro, como computadora fría y funcional, es el ejemplo de que ciertos estímulos se transforman en simples respuestas eléctricas, y que en un mundo donde las respuestas son descorazonadoras solo caben la desilusión y no cierta ironía. Lamentablemente tengo que añadir que el visionado de esta pieza vino acompañado por una reivindicación política, tan fuera de contexto como simple, y empañar este tipo de búsquedas (independientemente de la calidad de las mismas) con lemas políticos, y más cuando son de Perogrullo como él que tuvo lugar, no deja de ser molesto. Quizás sea perdonable porque las fechas de la realización de este cortometraje la hacen esclava de su tiempo, pero hoy se torna una molestia que el espectador, que no ha acudido a escuchar ese tipo de opiniones, se sienta contrariado incluso aunque se compartan los mismos ideales.

Paralelo 10 (Andrés Duque, 2005)

Esta obra tiene, no sin razón, ese cierto halo que el cine de Roger Vicente, habitual de estas páginas, suele imprimir en catálogos menos prestigiosos como los festivales online. Esa similitud no se reduce tan sólo a la presencia de una particular mujer filipina, que fuera de contexto y una realidad globalizadora, se convierte en casi un icono cómico del gesto ausente de significado, si no tambien en el (ab)uso de los estilemas del documental moderno, de una quietud tan deshumanizante como intranquilizadora. Rosmarie se convierte en un personaje singular, mientras Duque reflexiona sobre el significado del vacío.

Landscapes in a truck (Andrés Duque, 2006)

La historia de este cortometraje está ligada a Cameratruck, la cámara fotográfica móvil más grande del mundo, y a su desembarco en España de la mano de Richard Browse y Shaun Irving. Duque rueda este viaje con la innación que le caracteriza, a veces de un modo tan caótico como carente de lógica, en una forma de retratar una España extensa y diversa vista desde un camión que es transporte y retratista.

10 enero, 2008

Rob Zombie, el retratista sociópata


El reciente estreno de "Halloween: el origen" nos ofrece la oportunidad de dar un pequeño análisis de conjunto a la aún corta carrera de Rob Zombie, el músico de metal industrial. Si bien nos centramos en su carrera como realizador de largometrajes, obviando sus videoclips, la extensa lista de largometrajes que se nutre de su música, su colaboración en el muy recomendable documental "Metal: a headbanger's journey" (Sam Dunn, Scot McFayden y Jessica Joy Wise, 2005) y su labor como guionista en la futura "The Haunted World of Superbasto" (Doug Lawrence, 2008). Es conveniente ensalzar algunos de los puntos que lo convierte en uno de los pocos autores del cine fantástico actual, tan sobresaturado como carente de personalidad y talento, Zombie demuestra tener de sobra de ambas cosas y el como va a administrarlas es la incógnita de cada nuevo proyecto. Por supuesto, recomendamos este enlace para escuchar mientras lee el presente artículo.


La casa de los 1000 cadáveres (2003)

Película maldita desde su nacimiento, malinterpretada y a duras penas estrenada, este difícil comienzo es una auténtica declaración de intenciones. En un tiempo en que las fotocopias se suceden en el cine de terror, Zombie dice que no está todo contado y presenta un punto y aparte, que, ojo, puede ser hasta definitivo. Así es, su debut es una revisión del american gothic que plantea una perspectiva posmoderna, más allá del diseño granguignolesco, al tomar en consideración que el espectador de este tipo de productos es, con los precedentes actuales, absolutamente consciente de que los protagonistas son materia prima para el psycho killer de turno. Una vez asumida la falta de sorpresa, el planteamiento se forma ideal: los supuestos protagonistas, aquellos adolescentes que podemos calificar de normales, enervan e invaden el espacio de los destinados a enterrarlos, y estos, conscientes, como el público, de su papel, optan por convertir la matanza en un carnaval, a la espera de las grotescas formas de dar muerte, prolongando la agonía con su disfuncional comportamiento. Esta perversión se presenta si misma como un cine de madrugada y canal televisivo, y le permite jugar a Zombie con un montaje lisérgico y brutal, el “todo vale”. Para enorme acierto del conjunto, tiene a bien acabarla con lo que es la consecuencia más evidente: el delirio visual, la fantasía hecha carne, la gratuidad no como algo negativo si no como algo festivo. Sin duda, uno de los productos más honestos de los últimos años en el género.

Los renegados del diablo (2005)

Si ya estaba el atrevimiento del debut, la secuela debería ser una confirmación, y lo es, pero tambien es una negación de lo anterior. En otras palabras: Zombie parte de cero y trae de nuevo la atmósfera sucia y la violencia deslenguada de los setenta, y lo acompaña de un lirismo a cámara lenta que tiene mucho más que el simple homenaje a Peckinpah. Para demostrar a los incrédulos que es un autor “serio” plantea una película seca y dura, pero evitando las concesiones y con ecos muy críticos; coge de su anterior entrega la capacidad para ponernos en la piel de quien moralmente parece opuesto a nosotros si bien el antagonista, hombre “de ley”, no es mejor que aquellos a los que persigue. Eso sí, la redención tiene venir a través del freak sacrificado, del monstruo consumido por las llamas. Bella metáfora, consciente o no, de lo que es poner los pies en esta industria.

Grindhouse: Werewolf Women of the S.S. (2007)

Lo que diferencia su fake trailer de los realizados por Edgar Wright, Robert Rodriguez y Eli Roth, es una manera distinta de entender el exceso. En el caso de Wright el exceso viene dado por la repetición, en de Rodríguez por cierta tendencia al macarrismo y en el de Roth por la acumulación. El segmento de Zombie es diferente: lo que aporta es el grado de sorpresa, de sueño mondobruttiano, de fantasía sicalíptica y chiste kitsch. Es por eso por lo que resulta el menos cómico de todos los trailers del proyecto Grindhouse, con la excepción del cameo de Nicolas Cage no hay una intención clara de humor, de gag, ni tan siquiera de parodia. Uno se para a pensar en que probablemente Zombie rodaría gustoso este proyecto de nazisploitation con la mayor seriedad.

Halloween: el origen (2008)

Al plantearse el remake de “La noche de Halloween” (John Carpenter, 1978) surgen dos opciones: la fidelidad al que es comúnmente aceptado como clásico del género o la interpretación nueva y libre. Encontrar un equilibrio entre ambas es harto difícil, asi que la opción de Zombie es simple: la primera mitad es su verdadera visión, el estudio de la sociedad a través de la mirada del outsider, el marginado, el psicópata [1], aquel que se aleja de la sociedad es quien la puede observar desde la distancia… y una segunda mitad que repite la aceptable fórmula clásica, pero que no sorprende demasiado. Hay que destacar uno de los grandes logros técnicos de Zombie, que demuestra su talento como director durante la primera mitad, donde la mayoría de las acciones importantes vienen marcadas por enfoques y desenfoques, algo que solo es posible a partir de una planificación exhaustiva. Mucho se habla de los cambios con respecto a la original como principal error que explica que la segunda mitad resulte menos interesante, pero lo cierto es que humanizar a una leyenda como Myers no reduce su capacidad de asustar, y breves apuntes como la relacción paterno-filial de Myers y Loomis [2], o la conversión de Loomis en el otro "villano", el espectro de la sociedad que se nutre de los psicópatas y cuyas opiniones sobre su libro y la alusión a su primer matrimonio lo convierten en un personaje tan complejo como Myers. A modo de epílogo conviene aclarar las diferentes versiones existentes de la cinta: las principales diferencias entre el workprint y la copia vista en cines reside en la huída de Myers (aprovechando una neglicencia en el workprint y de manera intencionada en la copia de cines) y en el final (la aparición de la policía y un epílogo en el workprint, eliminados en la copia de cines, que concluye con un video casero en super 8).


[1] No en vano, el libro escrito por el Dr. Loomis sobre Michael Myers se titula ‘Devil’s eyes’, los ojos del diablo.

[2] Loomis pretende salvar al joven Myers y es, 15 años después, cuando se rinde, el momento que Myers elige para escapar (en la versión vista en cines). La oportunidad de redención de Loomis se presenta en dos partes: salvando a un "nuevo hijo" (Laurie) y reconociendo su parte de culpa a la hora de (re)educar a Myers.

19 diciembre, 2007

Teaser trailer de "Santiago de sangre".


Diseño de vestuario de uno de los personajes del corto

El realizador Francisco Calvelo, autor de los cortometrajes "Con tu cara" (2004), "Crisálida" (2006) y "Go' el" (2007), acaba de estrenar la página web oficial de su último proyecto, un guión de Raúl Valcárcel para Perro Verde Films. Tomando como referencia a directores de la talla de David Lynch, Abel Ferrara y Nicolas Roeg, y sobre todo, a la estética impuesta por el ilustrador Suehiro Maruo, narra como la ciudad de Santiago de Compostela es, oculta a ojos mundanos, una prisión para vampiros, donde la lluvia es agua sagrada que les quema la piel. El protagonista es Gabriel, un vampiro que parece inmune a las adversidades sacras de la ciudad y que comete viles asesinatos y orgías con total impunidad. Calvelo ya había adelantado en este mismo blog la existencia de este proyecto y su trayectoria previa ha sido frecuente en nuestras páginas, ahora se enfrenta a su proyecto más ambicioso y promete desvelar algunas sorpresas poco a poco.

Más información: www.santiagodesangre.com

23 octubre, 2007

Velasco Broca. Una aproximación.

La siguiente entrevista viene de lejos, concretamente, de un año atrás en el tiempo; en el transcurso de los meses, tanto la vida del entrevistado como del encuestador han tomado nuevos matices y esta continua evolución, sumada a la incompatibilidad de dos agendas muy apretadas, han provocado la tardanza de esta cita, creo que la espera ha merecido la pena. Lo que no se debe dudar, es que el cine de César Velasco Broca (Amurrio, Álava, 1978) es lo suficientemente peculiar para despertar filias y fobias a su alrededor, es curioso que en principio, esta entrevista se hubiese planteado como un modo de dar a conocer a uno de los cineastas patrios más interesantes de la actualidad, pero se ha vuelto ha demostrar la máxima de que los talentos ocultos no permanecen en ese estado demasiado tiempo y tras su éxito en los festivales de Slamdance, Escorto, Sitges y la Quincena de Realizadores de Cannes, Cameo acaba de editar un dvd recopilando toda su obra bajo el título “Echos Der Buchrüken”. Pocas modificaciones hay entre las preguntas planteadas hace un año y las respondidas hace tan sólo unos días, el lector tendría entonces derecho a quejarse de los temas que no se tratan o de lo poco profundo de los que sí se presentan, pero considero más oportuno que la entrevista se mueva en estos términos, más inocentes y pretéritos, quizás como ejemplo de determinismo. Quien sabe donde estaremos nosotros dentro de un año…

- Antes de nada, creo que es conveniente presentarse. Nosotros ya nos conocemos, pero probablemente hay mucha gente que se pregunte quien es César Velasco y porqué cree este que sus respuestas a esta entrevista pueden interesarle.

César Velasco es un chaval que conocí pero que no se conocía. Poco queda de él. Nada de lo que yo pueda decir le interesará a nadie y mucho menos a él.

- Cuando me enfrenté por primera vez a su obra fue con el visionado de “Kinky Hoodo Voodoo” (2004). Tengo que reconocer que las primeras referencias que cruzaron mi mente fueron algo a medio camino entre Luis Buñuel y Corey McAbee. Conozco lo difícil que sería responder a una pregunta sobre sus influencias, por ello, creo que es más fácil responder con que directores o películas cree que resultaría más fácil relacionar su obra.

Bresson es probablemente el director que de manera consciente más me haya influido. Los planos que por problemas de producción, más rápido tuve que rodar, fueron salvados gracias a una pequeña reflexión mía sobre un gran recuerdo suyo.



- Es bien conocida su afición al escritor norteamericano Philip Kindred Dick. Con él parece compartir la lucha de los seres humanos ordinarios contra los designios de entidades que escapan a su entendimiento.

Efectivamente. Además guardo un especial cariño por el Gnosticismo Valentiniano.

- ¿Qué fue “Pasaje al planeta clandestino”?

Un aventura riojana en forma de fanzine de cómic. Llegamos a editar más de 7 números pero nunca pasamos de la numeración 2. Allí coincidimos Kb, Alberto Bueno, elreydespaña, Mauro Entrialgo, Miguel A. Martín. Representó para mí una de mis mejores épocas, aunque no lo echo de menos.

- ¿Cómo y de que manera empieza su andadura por el mundo de la producción musical electrónica y la creación del sello Batan Bruits?

A raiz de una exposición universitaria por parte de mi diseñador de sonido, Roberto Fernández, y mi gran camarada Manuel Sánchez Muñoz, me interesé por el sonido electrónico y sintético, sobre todo por Kraftwerk. De ahí salté a Esplendor Geométrico. Y desde esa perspectiva industrial, caí en Ivan Pavlov aka Coh. Allá por el 2002 me zambuí en la electrónica minimalista post digital de la escuela Raster-Noton. Por esa época conozco, por intermediación de Miguel A. Martín, al cartero de mi barrio y pionero de música electrónica española Miguel A. Ruiz aka Orfeon Gagarin. Cuando escuché las antiguas bobinas y casetes de Ruiz, supe inmediatamente que había que reeditar todo ese material. Con ese propósito fundamos Batan Bruits. Y ahí seguimos.

- Háblenos de “Ensoñaciones de un chico de provincias”, cortometraje de escuela que, tengo entendido, protagonizó.

Le dí rienda suelta a mis fantasías fetichistas. Nos marcamos un vídeo erótico en medio de un bosquecillo del Campus de la Complutense en el que lamía los pies de mi amiga y productora Deneb Martos, y era pisoteada por mi diseñadora de producción Beatriz Navas Valdés. Cormac, mi socio y productor, también salía al final del video. Recuerdo que nos puntuaron con un 8, y eso que no habíamos hecho balance de blanco y teníamos una dominante azul tan acusada que parecía una noche americana. Gracias a eso coló.

- “La Costra Láctea” obtuvo el honor de ser clasificado como el cortometraje más raro emitido en el programa “Versión Española”. ¿Cómo se sale de semejante apuro?

Con Tranxilium. Se puede ver en la grabación del programa.

- Se puede argumentar que existe una nueva corriente de cortometrajistas que, próximos a un mismo grado de correlación, van poco a poco haciéndose notar y proponiendo un enfoque distinto a la cinematografía nacional. Pero… ¿realmente se puede hablar de una generación?

Vendría a ser la generación del 77. Hablaré de aquellos que me quedan más cercanos: Nacho Vigalondo, Eugenio Mira, Alberto González y Borja Cobeaga. No son los únicos, pero al menos puedo decir que he visto a dos de ellos desnudos y que he dormido en la cama de todos y con todos. Yo me incluyo en esta generación de la que soy, por otra parte, el más joven.

Me gusta siempre hacer comparaciones entre estos directores, jugar con sus diferencias.

Siempre digo que Eugenio es el más inteligente. Es muy rápido, muy hábil con el escudo, se escabulle detrás de tus orejas, y todavía no le has visto los ojos. Pero está loco, probablemente irrecuperable. Si hay alguien que anda a dos palmos del suelo es él. Una especie de Quijote sin escudero. Y su cine es exactamente igual. Completamente impenetrable y monstruosamente hiperreferencial. Grandes cantidades de fosas y murallas, si bien grandes y bellas. Sin embargo, cuando juega la baza del video doméstico, atraviesa multitud de líneas sin detenerse en ningún punto. Monta directamente mientras graba y edita el sonido también en tiempo real. El resultado es sorprendente. Diría que son absolutas obras de arte, unos vídeos de gran fuerza trasmutadora. Por desgracia, él apenas le da importancia a estas piezas suyas, y las difunde entre amigos como meros registros lumierenses. Espero que en un futuro podamos disfrutar de una selección de estos videos suyos en alguna hermosa edición.

Nacho se desliza entre todos los tejidos de la comunicación. Su hiperactividad le hace muy prolífico y resulta del todo imposible poderle seguir la pista. Su interés por los media no es meramente especulativo. Existe en él una profunda reflexión de las herramientas propias de cada una de estas expresiones, muchas de ellas jóvenes e incluso todavía sin nacer. Como es cántabro se mete directamente por el coño de las instituciones que ostentan estos medios, y que ni siquiera saben que están embarazadas, y si lo saben, desde luego desconocen la identidad del padre, ni a qué especie pertenece. Y ahí está Nacho dándole con el cincel a ese embrión. Y cada nacimiento es celebrado por todos nosotros. Puede parecer que trabajo con metáforas pero no es así. Todo lo que digo debe tomarse de manera absolutamente literal. Si hay un experimentador en esta generación es él. Siempre se ha dicho que yo soy el raro, el del cine experimental, pero no es así. Código 7, El Club de la Eta, Cambiar el Mundo, 7:35 de la mañana… son punto y aparte en la historia del audiovisual español. Por otra parte, siendo como es él uno de lo más grandes, también es el más miedoso. Vive demasiado pendiente de la respuesta del publico, sufre cada vez que muestra un nuevo trabajo. Quizá pueda llegar a estar obsesionado por el éxito. No creo que esto sea beneficioso para su obra, pero en cualquier caso, ha demostrado salvar en muchísimas ocasiones esta pequeña falta, este pequeño temblor en su voz. Sin lugar a dudas, el audiovisual internacional acabará asumiendo una gran deuda con él.

De Alberto González, poco puedo decir. Es sencillamente un genio. Y un vago también. Nacho me comentó en una ocasión que si tuviese que elegir entre Alberto González o un pack de 10 DVDs con más de 20 horas de trabajos producidos por el propio Alberto, sin dudar le metería un tiro en la cabeza y se llevaría el pack a casa.

Pero lo mejor de todo esto es que Alberto es la MEJOR persona con la que puedes compartir tu tiempo. Su obra no es sólo tan sólo reflejo de lo peor de su alma, también lo es de lo mejor del alma española.

El bueno de Borja Cobeaga nos aguanta al resto del nosotros. Es el más clásico. Muy lúcido en las reglas y con un gran entrenamiento profesional. Una especie de Carlos Saura con dolor de cabeza y pelo erótico. Esto es, Berlanguiano sin una pierna.

Lo que nos une y lo que permite la nomenclatura de generación es la multitud de cruces en el espacio-karaoke y en el tiempo-canción. La reflexión física de cada uno de nosotros hacia el resto. Y por último, el amor hacia una misma mujer.



- Háblenos de “Noches Transarmónicas”, su largamente acariciado proyecto de largometraje, que parte de un guión de Nacho Vigalondo, en principio, con lo que parece ser una mezcla de “Las noches blancas de San Petersburgo” de Dostoievski y “A vuestros cuerpos dispersos” de Philip J. Farmer.

Será una coproduccion hispanobrasileira rodada entre La Rioja y Brasilia. Se están cerrando todos los tratos todavía, así que el futuro todavía le es bastante incierto. En cualquier caso rodaremos un Teaser de 4 minutos en Enero, para poder llegar a Cannes con él. Parece más inminente el rodaje de la serie de TV las Aventuras Galácticas de Jaime de funes y Arancha. Quizá dentro de un mes y medio pueda decir algo.

-No sorprende que un cine tan particular como el suyo se haya visto enfrentado ocasionalmente ante la incompresión de muchos. Empezando por cierta historia suya que tiene que ver con “La cóstra láctea” (2002) y la amenaza de cortarse un pulgar, o la reciente segunda exclusión del catálogo Kimuak del que se ha hecho eco en su web. ¿Cómo ve esta clase de, digamos, incidentes?

Lo contemplo más como accidentes. Cuando se trabaja en la remodelación de ciertos imaginarios ya ineficaces, también se enfrenta uno a todas sus consecuencias nefastas. El símbolo es una de las grandes tragedias humanas. El imperio nunca tuvo fin.

22 agosto, 2007

Ascorto, Un Espot de Henrique Lage


Título: Ascorto
Director: Henrique Lage
Duración: 01:40 min
Fecha de producción: Abril 2007, Santiago de Compostela (España).
Formato original: MiniDV
Enlace Youtube: Click!
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Foro de Opinión: Click!
Intérpretes : Borja Cobeaga, César Velasco, Nacho Vigalondo
Sinopsis: La psicohistoria es la ciencia que nace de la combinación de historia, psicología y estadística aplicados a un conjunto de población, mediante la cual se comprueba acontecimientos pasados para predecir con exactitud las actitudes futuras. Tengamos como ejemplo estos tres cineastas en auge y sus nodos de relación social.
Más información: Blog de Henrique Lage