30 noviembre, 2007

2 AÑOS (y un mes), 100.000 visitas (y dos mil más) y UNA PROMESA















Pues sí, aquí, como lo hacemos
todo tardío, celebramos las 100.000
visitas y los dos años cuando ya nos
pasamos bastante, pero aprovecharemos
la coyuntura para hacer una promesa.


Vosotros, fieles individuos, habéis seguido
dándonos 200 visitas diarias en un blog
que uno ya no sabe si es de cortos, de largos,
de medios o de cuartos...
...y eso merece una promesa. Una promesa de cumpleaños.


Bien, pues nos comprometemos, a partir del lunes de la semana
que viene, a tener las dos actualizaciones semanales
aseguradas. Y, por supuesto, estrenaremos la deuda con la prometida
crítica de Los Cronocrímenes.

JURÓLO.

22 noviembre, 2007

LA GUERRA DE LOS FORMATOS

-3ª PARTE-
(¡Aleluya!)

Con la sustitución del VHS por el DVD hace ya unos 10, 9, 8, 7, 6, 5 años.. (las transiciones llevan su tiempo), se había consumado el paso de lo analógico a lo digital. Ahora, en la siguiente fase, pasaremos de la definición estándar a la Alta Definición o HD (High Definition), por lo que entraremos en la 3ª generación de vídeo doméstico. 1ª: VHS 2ª: DVD 3ª: ¿HD DVD ó Blu-ray? He ahí la cuestión. Pero para poder sacar alguna conclusión, explicaré antes las características de, y las diferencias entre, ambos formatos.
El soporte físico elegido en ambos casos fue, como siempre, el disco, en plan CD y DVD pero con la diferencia de que ahora no usan el habitual rayo láser rojo de 650 nanómetros de grosor sino un láser azul-violeta (de ahí "Blu-ray") de 405 nm, lo que les permite meter más información en el mismo espacio. Concretamente 15 Gigas caben en un HD DVD y 25 GB en el Blu-ray Disc; en una sola capa, claro. Los hay de dos capas, con el doble de capacidad en cada caso, y están desarrollando discos de tres capas, y hasta de cuatro, y a saber cuántas más... Pero no creo que eso importe tanto, ya que tan sólo el HD DVD de una capa, con sus "modestos" 15 GB es capaz de almacenar unas 4 horas de vídeo en alta definición, y los 25 GB del Blu-ray reproducen unas 6 horas; es decir mucho más que una película convencional. Por tanto no deberían vendernos la moto con esa moda de los formatos súper memoria; lo que importa es el resultado, o sea la calidad, no la cantidad. Pero el caso es que Sony también supera a Toshiba con respecto a la velocidad de transferencia de datos y es que el Blu-ray puede correr no sólo a 36,5 Megabits por segundo, como el HD DVD, sino también a 54 Mbps (1,5 veces más rápido); pero incluso hay prototipos Blu-ray del doble de velocidad, a 72 Mbps. Claro que todo esto es en la teoría pues, en la práctica, todo depende de la utilización que cada uno haga de sus capacidades, que casi nunca van a tope de sus posibilidades y suelen utilizar su memoria para meter, a veces con calzador, muchos extras en lugar de destinar el espacio para la propia película. En todo caso, Blu-ray tiene a su disposición la posibilidad de grabar una misma película con menos compresión (más calidad) que HD DVD y, además, sobrarle más espacio que a éste para extras.
La resolución de ambos formatos llega a los 1920 puntos de ancho por 1080 de alto, frente a los 720x576 del DVD (en PAL). Además, pueden estar no sólo en entrelazado 1080i sino también en progresivo 1080p que, para no liarnos, diremos simple y llanamente que.. "p" es mejor que "i". Para hacernos una idea, vale con saber que los estudios de cine utilizan esta misma resolución para sus masters digitales, lo que significa que, gracias al Blu-ray y al HD DVD, podremos ver en nuestra casa (y con un equipazo, claro) la película tal cual fue creada; bueno, casi casi, ya que la compresión de vídeo es mayor en los formatos domésticos. Lo que sí no cambia nada es el sonido, que se mantiene idéntico, bit a bit, al máster original, gracias al Dolby TrueHD y al DTS-HD Master Audio, con sus 7.1 canales sin compresión.
En cuanto al precio (¡muy importante!), el HD DVD se lleva la palma porque es más barato de producir ya que no es más que la evolución directa del DVD, y por tanto su fabricación requiere de pocos cambios en las maquinarias. Al contrario le ocurre al Blu-ray Disc, que es un sistema totalmente distinto al DVD y tecnológicamente más complicado, sobre todo gracias a una capa de protección contra rayas y suciedad que el Blu-ray ostenta. Esto hace que necesite, en principio, de una mayor inversión en la producción de sus reproductores y discos. Sí, lo mismo que le pasó con el Betamax, que era un aparato superior... demasiado quizás. Y en los reproductores actuales se nota el mayor precio de los Blu-ray frente a los HD DVD; donde no se nota nada es en los discos, ¡que valen lo mismo! Y eso que un disco HD DVD lleva casi la mitad de tiempo de fabricación que un Blu-ray. Bueno, habrá que tomárselo como una pequeña propina que le ofrecemos al HD DVD... Comparémoslo con en el canon de la SGAE y todo quedará en una pequeñez sin importancia.
El HD DVD está comandado por Toshiba, en colaboración con NEC, Sanyo, Hitachi, Mitsubishi, Kenwood, Canon, Intel y Microsoft, entre otras. Este último supone incluir el imperio Windows, o sea, la inmensa mayoría de usuarios informáticos, pero también el apoyo mediante su consola XBOX 360 con reproductor HD DVD, aunque, eso sí, como accesorio aparte...
Por otro lado, el Blu-ray, a las órdenes de Sony, contraataca respaldado por su inseparable Philips, y seguido de Panasonic, Dell, TDK, Samsung, Sharp, LG, Pioneer, Hewlett-Packard (HP), Apple,... Y también tenemos en este bando una consola que avala el formato, la PlayStation 3 de Sony, que incluye, de serie, el reproductor Blu-ray.
Cabe mencionar el apoyo del DVD Forum a favor del HD DVD, lo que significa todo el repertorio que lo forma y las facilidades que ello le otorga; sin duda se trata de un enchufe importante a tener muy en cuenta. En cualquier caso, hasta aquí la cosa está bastante igualada; se ve que Sony ha sabido enmendar el error del pasado de no "compartir" su Betamax y quedarse sin aliados.
Quizás más importante son los contactos que cada uno de ellos tiene con el mundo cinematográfico. En el lote HD DVD entran compañías como Universal, Paramount, Dreamworks, Warner,... Y con Blu-ray están la todopoderosa Disney, Columbia, Fox, New Line, Paramount (sólo las pelis de Spielberg), Warner,... Y en el caso de Warner, por ejemplo, empezó exclusivamente para HD DVD, pero luego decidió pasarse también a Blu-ray; y esto mismo sucederá con otras compañías para bien de una u otra. Lo que quiere decir que, evidentemente, la decisión real está en el cliente final, quien podrá decantarse por Blu-ray o HD DVD según le parezca. También hay una tercera elección: no quedarse con ninguno y continuar con el económico DVD; de hecho será ésta la opción mayoritaria durante mucho tiempo. Y no es de extrañar, pues lo mismo ocurrió con el paso del VHS al DVD. Si todavía hoy somos muchos los que aun utilizamos el VHS para grabar de la tele, con tal de no aguantar al urólogo (tocapelotas) DVD y sus +R, -R, RW, 1 capa, DL, dos caras, zona 2, multizona, 16X, esta marca no la admite, ésta sí, RAM, ROM,....... ¡Viva el progreso!
A pesar de los problemas habituales de pasar del robusto analógico al frágil digital, las mejoras también fueron enormes: ya no había posibilidad de elegir mal (¿VHS o Beta?) porque sólo había un formato, era más ligero y manejable,
un empeoramiento nulo con los múltiples visionados gracias al láser, calidad de imagen y sonido muy mejorados, acceso directo a escenas sin rebobinados, adiós al tracking, menúes interactivos con contenidos adicionales, múltiples idiomas y subtítulos,... Si aun con tantos avances tecnológicos nos costó años decidirnos por completo, ¿cuántos años de decisión nos llevará introducirnos en un formato que en realidad sólo aporta una nueva tecnología (mayor calidad de imagen y sonido) y que nos obliga además a elegir entre dos formatos? Sin duda nos queda DVD para rato... Y quizás deberíamos llamar a ésta la Guerra de los 100 Años. ¿O quizás no?
Y es que por otro lado, dando una vuelta más de tuerca (de 180º) al asunto, podríamos razonar la cuestión desde el punto de vista de la revolución tecnológica, y concluiríamos diciendo que, este ritmo tan acelerado que llevamos supondrá, en dos o tres años, que todos tengamos un televisor HD en casa y que ya uno de los dos formatos de alta definición esté en clara decadencia respecto al otro. ¿Quién ganará? La verdad, no me importa. Prefiero fantasear pensando en cual será el formato de 4ª generación, que está a la vuelta de la esquina. A mí se me ocurre uno, del que os hablaré el mes que viene; un nuevo formato más pensado en la estética del propio formato y no tanto en su capacidad de memoria, y que es la única solución a uno de los problemas más en boga, boca, actualmente. Lo dejo ahí, en el aire...

ME-MANIA


MUY PRONTO: Los Cronocrímenes obligan a arremangarse a Cerezo.

04 noviembre, 2007

LA GUERRA DE LOS FORMATOS

-2ª PARTE-

Durante los 80's el VHS ya se había hecho con el mercado del vídeo, y fue entonces cuando todos se pusieron a trabajar en el siguiente reto, el vídeo digital. De nuevo se formaron dos bandos, por un lado el líder Toshiba, acompañado de Time-Warner, Thomson, Hitachi, Mitsubishi, Matsushita, Pioneer y JVC, crearon el soporte SD (Super Density disc), con 5 GB de memoria. Por otro lado los amigos Sony y Philips inventaron un sistema llamado MMCD (MultiMedia Compact Disc), con capacidad para 4,7 GB pero con gran resistencia a los inevitables toqueteos y arañazos.
El señor IBM quiso poner paz en lo que parecía el comienzo de una nueva guerra de formatos, así que propuso a los dos grupos que unificaran sus fuerzas, y ellos, como niños buenos, así lo hicieron. Philips y Sony aceptaron tomar como base el SD de Toshiba, pero incorporándole el sistema de codificación del MMCD, que soporta mejor el trato diario (polvo, huellas,...), sacrificando así la mayor capacidad del SD y asesinando su menor robusteza.
De esta unión nació el omnipresente DVD (Digital Versatile Disc) a finales de siglo, y también su consorcio DVD Forum, que en la actualidad está formado por más de 230 empresas, además de las 10 mencionadas que lo fundaron. El objetivo de esta organización es la de mantener a sus miembros informados sobre las investigaciones que llevan a cabo entre todos, así como la de establecer las especificaciones técnicas oficiales; o sea, lo que haría cualquier empresa de electrónica, sólo que aquí trabajando en grupo (¡hasta Sony!). Y ésta es precisamente la razón de su enorme éxito mundial porque, al estar involucrada prácticamente toda la industria en un mismo formato, no había realmente nadie contra quién competir. Estaba el Video CD (1993) pero, a pesar de su bajo coste, la calidad (como la del VHS) no era apta para el exigente público del nuevo siglo, y nunca llegó a salir masivamente de Asia, donde por supuesto fue pirateado a mansalva, como todo producto de bajo coste. O sea que no había todavía ningún otro disco específico para vídeo y en alta calidad... ¿o sí?
Lo cierto es que existía un formato de disco óptico desde hacía ya 20 años. Creado por MCA (Music Corporation of America) y Philips, el primer disco óptico de la historia es lanzado al mercado en el 78, faltando aun 5 años para el nacimiento del CD. Se trata del LaserDisc, que es como un Compact Disc gigante, tan grande como un disco de vinilo y que, como éste, también es de doble cara. Pero lo más curioso no es su tamaño sino el sistema reproducción, que es analógico! Como lo estáis leyendo, el LaserDisc no es un formato digital como sus primos CD o DVD, sino que se trata del único disco óptico (que se lee con láser) y analógico en el mundo. Esta característica hace que algunas personas, entre las que me incluyo, prefieran la calidad analógica del LaserDisc frente al digitalizado DVD; a pesar de los inconvenientes que el LD presenta, tales como la necesidad de darle la vuelta cada 30 minutos o una hora (dependiendo del tipo de disco), o su fragilidad general frente a problemas técnicos. Pero es que por mucha más resolución y mil cosas mejores que tenga el moderno DVD, aun así, al igual que ocurre con el cine analógico frente al digital, o el vinilo frente al CD, también es una opción a preferir el artesanal y cálido LaserDisc ante el pixelizado y frío DVD; sobre todo en los 01101001011101 mundos que corren.
El LD ha coexistido junto al VHS durante los ±25 años que ambos han sobrevivido, por supuesto el LaserDisc siempre en un nivel muy inferior de ventas, y pensado para esa gente exquisita con especial interés por la tecnología y el cine (que no son pocos). En Europa no funcionó mucho que digamos, pero sí que lo hizo en USA y sobre todo en Japón, donde ayudó bastante la publicación masiva de anime (animación japonesa) y la posibilidad de editar carátulas y diseño gráfico en el gran espacio del que disponían los LD, lo que siempre es de agradecer y más tratándose de un formato adoptado casi únicamente por videófilos (con perdón de la palabra).

ME-MANIA

29 octubre, 2007

LA GUERRA DE LOS FORMATOS

-1ª PARTE-

La lucha entre HD DVD y Blu-ray está que arde. Esta Navidad se puede considerar el pistoletazo de salida para lo que será la Segunda Guerra Mundial (de los Formatos). Hasta ahora hemos vivido en un ambiente de preguerra, con múltiples y variadas especulaciones acerca del posible triunfo de uno u otro; casi siempre información filtrada por ambos bandos y sus aliados. Pero todo esto no es nuevo, ya ha ocurrido otras veces...

...Todo comenzó en la década de 1950, cuando la televisión daba sus primeros pasos. Por aquel entonces se procuraba emitir en directo, ya que las difusiones en diferido suponían un coste adicional, pues había que poner una cámara de cine delante de un televisor y filmar el programa en cuestión, luego había que revelar la película, y por último grabar la proyección de esa película con la cámara de televisión para su consiguiente emisión. Esto era tan peñazo que habitualmente se optaba por repetir el programa entero directamente, como en el caso de los telediarios, donde el Matías Prats estadounidense debía dar las noticias en Nueva York y repetirlo todo pasadas 3 horas para su emisión en Los Angeles.
Se requería una solución inmediata, y ahí estaba Ampex Corporation para sacar las castañas del fuego. Esta empresa, que no la conocen ni en su casa, es la creadora del magnetoscopio, video cassette recorder, VCR, videograbadora, o vídeo a secas. Diseñado para el ámbito profesional, el aparato es lanzado en el año 56 con el nombre de Quadruplex de 2 pulgadas. Tal fue su éxito que otras compañías incluso abandonaron sus proyectos para unirse al absoluto vencedor Quad.
Pero la cosa no terminaba ahí (como que estaba comenzando...) y ahora tocaba dominar el mercado doméstico, por lo que pasaron a la acción las compañías Sony, RCA y de nuevo Ampex, entre otras, pero sin ningún éxito comercial; hasta el año 1971, cuando Sony lo intenta por segunda vez con el sistema U-matic, que es realmente el primer formato comercial de vídeo en el mundo. Esta cinta, de un tamaño algo mayor que la VHS, se hace con el mercado nada más salir, eso sí, un mercado ínfimo...
Antes de la gran guerra, todavía salen dos sistemas nuevos a tener en cuenta (sin dar mucho la brasa): Son el "VCR" de la holandesa Philips, y el Avco Cartrivision de Cartridge Television Inc. Ambos tienen forma cuadrada, con dos carretes de cinta montados uno encima del otro; y ambos salen a la venta en el 72; el primero en Reino Unido y el segundo en USA especialmente. El nombre de "VCR" es puesto por Philips con el único propósito de fastidiar (dato no oficial), pues es como quien saca una videoconsola con el nombre de "VideoConsola"... No libre de pecado está el rebuscado Avco Cartrivision pero.. ego te absolvo, porque, además de las habituales cintas vírgenes, el Avco fue el primer sistema en ofrecer cintas pregrabadas a la venta y en alquiler: podías ir a tu tienda de electrodomésticos (los pre-videoclubs) y elegir una película, que el minorista pediría por correo y, cuando días más tarde llegase a la tienda, te la podrías llevar a casa, luego la devolverías y por último el dependiente la enviaría de vuelta a la compañía.......
Por fin llega el gran BOOM, durante el paso de los 70's a los 80's, con la aparición de los dos formatos más enfrentados de la historia: el Betamax (1975) de Sony y el VHS (1976) de JVC. Como todos sabemos, el carísimo enfrentamiento tecnológico entre los dos gigantes nipones iba terminar 1-0 a favor del VHS (Vertical Helical Scan), en lo que se conoce mundialmente como la guerra de los formatos. En el caso de Sony parece que a la tercera no va la vencida. La principal razón de la derrota del Beta se debe supuestamente a un racaneo por parte de su compañía a la hora de licenciar el invento a los demás fabricantes de electrónica; por el contrario el VHS fue producido desde el principio por otras compañías además de JVC, lo que generó una invasión de reproductores VHS por todo el mundo y a precios más asequibles que los de Beta, pues Sony no sólo tenía aparatos algo más caros sino también más difíciles de reparar y menos compatibles con los humildes televisores de una persona de a pie. También influyó, al principio, la duración de los casetes, ya que los VHS eran el doble de largos que los Beta; aunque pronto ambos subieron el tiempo de reproducción en sus cintas hasta que ya dejó de ser un problema de elección para el público. También es verdad que se llegó a alegar el triunfo del VHS a una mayor disponibilidad de pornografía, y todos sabemos que los pornográficos son gente con pasta! no nos engañemos, o alguna vez habéis visto a un hijo de la tierra (campesino) bajándose marranadas de Internet? La pornografía es un mercado muy silencioso, pero no por ello deja de ser el género cinematográfico que más dinero mueve en el mundo.
Reflexiones aparte, podemos concluir con que Sony, con el tiempo, fue solventando algunos de estos problemas, pero el precio de la calidad le salió doblemente caro, y es que en realidad el Betamax era más avanzado tecnológicamente que su rival, con mayor resolución de imagen y mejor sonido pero, como dijo una vez Bill Gates (Microsoft) a Steve Jobs (Apple): "¿Sabes qué? Eso no importa".

ME-MANIA

23 octubre, 2007

Velasco Broca. Una aproximación.

La siguiente entrevista viene de lejos, concretamente, de un año atrás en el tiempo; en el transcurso de los meses, tanto la vida del entrevistado como del encuestador han tomado nuevos matices y esta continua evolución, sumada a la incompatibilidad de dos agendas muy apretadas, han provocado la tardanza de esta cita, creo que la espera ha merecido la pena. Lo que no se debe dudar, es que el cine de César Velasco Broca (Amurrio, Álava, 1978) es lo suficientemente peculiar para despertar filias y fobias a su alrededor, es curioso que en principio, esta entrevista se hubiese planteado como un modo de dar a conocer a uno de los cineastas patrios más interesantes de la actualidad, pero se ha vuelto ha demostrar la máxima de que los talentos ocultos no permanecen en ese estado demasiado tiempo y tras su éxito en los festivales de Slamdance, Escorto, Sitges y la Quincena de Realizadores de Cannes, Cameo acaba de editar un dvd recopilando toda su obra bajo el título “Echos Der Buchrüken”. Pocas modificaciones hay entre las preguntas planteadas hace un año y las respondidas hace tan sólo unos días, el lector tendría entonces derecho a quejarse de los temas que no se tratan o de lo poco profundo de los que sí se presentan, pero considero más oportuno que la entrevista se mueva en estos términos, más inocentes y pretéritos, quizás como ejemplo de determinismo. Quien sabe donde estaremos nosotros dentro de un año…

- Antes de nada, creo que es conveniente presentarse. Nosotros ya nos conocemos, pero probablemente hay mucha gente que se pregunte quien es César Velasco y porqué cree este que sus respuestas a esta entrevista pueden interesarle.

César Velasco es un chaval que conocí pero que no se conocía. Poco queda de él. Nada de lo que yo pueda decir le interesará a nadie y mucho menos a él.

- Cuando me enfrenté por primera vez a su obra fue con el visionado de “Kinky Hoodo Voodoo” (2004). Tengo que reconocer que las primeras referencias que cruzaron mi mente fueron algo a medio camino entre Luis Buñuel y Corey McAbee. Conozco lo difícil que sería responder a una pregunta sobre sus influencias, por ello, creo que es más fácil responder con que directores o películas cree que resultaría más fácil relacionar su obra.

Bresson es probablemente el director que de manera consciente más me haya influido. Los planos que por problemas de producción, más rápido tuve que rodar, fueron salvados gracias a una pequeña reflexión mía sobre un gran recuerdo suyo.



- Es bien conocida su afición al escritor norteamericano Philip Kindred Dick. Con él parece compartir la lucha de los seres humanos ordinarios contra los designios de entidades que escapan a su entendimiento.

Efectivamente. Además guardo un especial cariño por el Gnosticismo Valentiniano.

- ¿Qué fue “Pasaje al planeta clandestino”?

Un aventura riojana en forma de fanzine de cómic. Llegamos a editar más de 7 números pero nunca pasamos de la numeración 2. Allí coincidimos Kb, Alberto Bueno, elreydespaña, Mauro Entrialgo, Miguel A. Martín. Representó para mí una de mis mejores épocas, aunque no lo echo de menos.

- ¿Cómo y de que manera empieza su andadura por el mundo de la producción musical electrónica y la creación del sello Batan Bruits?

A raiz de una exposición universitaria por parte de mi diseñador de sonido, Roberto Fernández, y mi gran camarada Manuel Sánchez Muñoz, me interesé por el sonido electrónico y sintético, sobre todo por Kraftwerk. De ahí salté a Esplendor Geométrico. Y desde esa perspectiva industrial, caí en Ivan Pavlov aka Coh. Allá por el 2002 me zambuí en la electrónica minimalista post digital de la escuela Raster-Noton. Por esa época conozco, por intermediación de Miguel A. Martín, al cartero de mi barrio y pionero de música electrónica española Miguel A. Ruiz aka Orfeon Gagarin. Cuando escuché las antiguas bobinas y casetes de Ruiz, supe inmediatamente que había que reeditar todo ese material. Con ese propósito fundamos Batan Bruits. Y ahí seguimos.

- Háblenos de “Ensoñaciones de un chico de provincias”, cortometraje de escuela que, tengo entendido, protagonizó.

Le dí rienda suelta a mis fantasías fetichistas. Nos marcamos un vídeo erótico en medio de un bosquecillo del Campus de la Complutense en el que lamía los pies de mi amiga y productora Deneb Martos, y era pisoteada por mi diseñadora de producción Beatriz Navas Valdés. Cormac, mi socio y productor, también salía al final del video. Recuerdo que nos puntuaron con un 8, y eso que no habíamos hecho balance de blanco y teníamos una dominante azul tan acusada que parecía una noche americana. Gracias a eso coló.

- “La Costra Láctea” obtuvo el honor de ser clasificado como el cortometraje más raro emitido en el programa “Versión Española”. ¿Cómo se sale de semejante apuro?

Con Tranxilium. Se puede ver en la grabación del programa.

- Se puede argumentar que existe una nueva corriente de cortometrajistas que, próximos a un mismo grado de correlación, van poco a poco haciéndose notar y proponiendo un enfoque distinto a la cinematografía nacional. Pero… ¿realmente se puede hablar de una generación?

Vendría a ser la generación del 77. Hablaré de aquellos que me quedan más cercanos: Nacho Vigalondo, Eugenio Mira, Alberto González y Borja Cobeaga. No son los únicos, pero al menos puedo decir que he visto a dos de ellos desnudos y que he dormido en la cama de todos y con todos. Yo me incluyo en esta generación de la que soy, por otra parte, el más joven.

Me gusta siempre hacer comparaciones entre estos directores, jugar con sus diferencias.

Siempre digo que Eugenio es el más inteligente. Es muy rápido, muy hábil con el escudo, se escabulle detrás de tus orejas, y todavía no le has visto los ojos. Pero está loco, probablemente irrecuperable. Si hay alguien que anda a dos palmos del suelo es él. Una especie de Quijote sin escudero. Y su cine es exactamente igual. Completamente impenetrable y monstruosamente hiperreferencial. Grandes cantidades de fosas y murallas, si bien grandes y bellas. Sin embargo, cuando juega la baza del video doméstico, atraviesa multitud de líneas sin detenerse en ningún punto. Monta directamente mientras graba y edita el sonido también en tiempo real. El resultado es sorprendente. Diría que son absolutas obras de arte, unos vídeos de gran fuerza trasmutadora. Por desgracia, él apenas le da importancia a estas piezas suyas, y las difunde entre amigos como meros registros lumierenses. Espero que en un futuro podamos disfrutar de una selección de estos videos suyos en alguna hermosa edición.

Nacho se desliza entre todos los tejidos de la comunicación. Su hiperactividad le hace muy prolífico y resulta del todo imposible poderle seguir la pista. Su interés por los media no es meramente especulativo. Existe en él una profunda reflexión de las herramientas propias de cada una de estas expresiones, muchas de ellas jóvenes e incluso todavía sin nacer. Como es cántabro se mete directamente por el coño de las instituciones que ostentan estos medios, y que ni siquiera saben que están embarazadas, y si lo saben, desde luego desconocen la identidad del padre, ni a qué especie pertenece. Y ahí está Nacho dándole con el cincel a ese embrión. Y cada nacimiento es celebrado por todos nosotros. Puede parecer que trabajo con metáforas pero no es así. Todo lo que digo debe tomarse de manera absolutamente literal. Si hay un experimentador en esta generación es él. Siempre se ha dicho que yo soy el raro, el del cine experimental, pero no es así. Código 7, El Club de la Eta, Cambiar el Mundo, 7:35 de la mañana… son punto y aparte en la historia del audiovisual español. Por otra parte, siendo como es él uno de lo más grandes, también es el más miedoso. Vive demasiado pendiente de la respuesta del publico, sufre cada vez que muestra un nuevo trabajo. Quizá pueda llegar a estar obsesionado por el éxito. No creo que esto sea beneficioso para su obra, pero en cualquier caso, ha demostrado salvar en muchísimas ocasiones esta pequeña falta, este pequeño temblor en su voz. Sin lugar a dudas, el audiovisual internacional acabará asumiendo una gran deuda con él.

De Alberto González, poco puedo decir. Es sencillamente un genio. Y un vago también. Nacho me comentó en una ocasión que si tuviese que elegir entre Alberto González o un pack de 10 DVDs con más de 20 horas de trabajos producidos por el propio Alberto, sin dudar le metería un tiro en la cabeza y se llevaría el pack a casa.

Pero lo mejor de todo esto es que Alberto es la MEJOR persona con la que puedes compartir tu tiempo. Su obra no es sólo tan sólo reflejo de lo peor de su alma, también lo es de lo mejor del alma española.

El bueno de Borja Cobeaga nos aguanta al resto del nosotros. Es el más clásico. Muy lúcido en las reglas y con un gran entrenamiento profesional. Una especie de Carlos Saura con dolor de cabeza y pelo erótico. Esto es, Berlanguiano sin una pierna.

Lo que nos une y lo que permite la nomenclatura de generación es la multitud de cruces en el espacio-karaoke y en el tiempo-canción. La reflexión física de cada uno de nosotros hacia el resto. Y por último, el amor hacia una misma mujer.



- Háblenos de “Noches Transarmónicas”, su largamente acariciado proyecto de largometraje, que parte de un guión de Nacho Vigalondo, en principio, con lo que parece ser una mezcla de “Las noches blancas de San Petersburgo” de Dostoievski y “A vuestros cuerpos dispersos” de Philip J. Farmer.

Será una coproduccion hispanobrasileira rodada entre La Rioja y Brasilia. Se están cerrando todos los tratos todavía, así que el futuro todavía le es bastante incierto. En cualquier caso rodaremos un Teaser de 4 minutos en Enero, para poder llegar a Cannes con él. Parece más inminente el rodaje de la serie de TV las Aventuras Galácticas de Jaime de funes y Arancha. Quizá dentro de un mes y medio pueda decir algo.

-No sorprende que un cine tan particular como el suyo se haya visto enfrentado ocasionalmente ante la incompresión de muchos. Empezando por cierta historia suya que tiene que ver con “La cóstra láctea” (2002) y la amenaza de cortarse un pulgar, o la reciente segunda exclusión del catálogo Kimuak del que se ha hecho eco en su web. ¿Cómo ve esta clase de, digamos, incidentes?

Lo contemplo más como accidentes. Cuando se trabaja en la remodelación de ciertos imaginarios ya ineficaces, también se enfrenta uno a todas sus consecuencias nefastas. El símbolo es una de las grandes tragedias humanas. El imperio nunca tuvo fin.