24 mayo, 2007

Escorto va fuerte: Jurado II y III: Tonio L. Alarcón y Koldo Serra

El festival actualiza su web enfermiza y vigarosamente. Registramos aquí lo que nos compete gracias a otro enfermo de las cosas bien hechas, David López. Ello se trata de 4 entrevistas: una a dos nuevos y vertiginosos jurados y 2 más a parte del staff del festival, que se completarán con decenas de nuevas entregas que cubrirán a todas esas voces que nunca oímos y que deberíamos.

Sí, habéis oído bien, os endiñamos 2 actualizaciones enormes de golpe. De nada.




Entrevista a Tonio L. Alarcón


-¿Cómo valoras desde el punto de vista actual tus comienzos en la revista online “Joined!” y la sección de actualidad cinematográfica en el programa “Fora d’hores” de Radio Nacional?
- ¡Muy, muy verdes! Por entonces era un jovenzuelo que ni siquiera había terminado la universidad e intentaba destacar. Me sirvieron especialmente para aumentar mi pasión por el cine y foguearme profesionalmente pero, desde luego, eran sólo el principio de un camino con muchos baches, bifurcaciones y tramos cortados.

- En tu currículum podemos descubrir tu cara más polifacética con publicaciones que abarcan tanto el cine como el cómic, los videojuegos o la novedad tecnológica. ¿Cómo estimas tu propio trabajo en relación a esta diversidad temática y objetual?
- Es, sencillamente, una realidad del trabajo periodístico: tienes que aprender a tocar todos los palos posibles, lo que requiere no sólo mucha paciencia, sino también mucha pasión por aprender. Afortunadamente, a mí me sobra, y de hecho es una de las cosas que más adoro de la profesión, la posibilidad de estar continuamente aprendiendo.

- ¿El experto o el especialista de nuestro día debe poseer en este sentido una formación holista?
- Si con holista te refieres a multidisciplinar, creo que sí. Para mí, uno de los grandes problemas de la sociedad actual es que se ha perdido el deseo de aprender continuamente, de crecer como persona mediante la asimilación de conocimiento. Y es algo que me parece esencial para poder lanzar reflexiones ricas y profundas.

- Además de ejercer como redactor jefe en “VídeoPopular“, una publicación orientada principalmente a profesionales del sector, eres crítico cinematográfico de dos revistas tan conocidas en España como “Imágenes de Actualidad” y “Dirigido por”. ¿Qué representan estos trabajos en tu vida profesional?
- Es interesante, porque son trabajos que se complementan. En “Imágenes de Actualidad” y “Dirigido Por” tengo que esforzarme en lanzar una visión global sobre el hecho cinematográfico, contextualizando, añadiendo capas y más capas a la reflexión. Pero “VídeoPopular” me conecta con el día a día del audiovisual, y me baja a la tierra, cosa que me parece esencial para mantener una perspectiva correcta con respecto al público.



- En estas revistas has participado en estudios ciertamente variopintos que incluyen desde retrospectivas del cine de artes marciales hasta las incursiones del superhéroe en el celuloide. ¿Cuáles son tus debilidades como espectador teniendo en cuenta la amplia gama de textos en los que has colaborado?
- Ante todo, me encanta el cine, así que no le cierro puertas a nada: me gusta experimentar cualquier forma y estilo, odio los prejuicios y las ideas preconcebidas. Pero, como dices, es inevitable que uno tenga unos gustos particulares, y puedo decir que yo tengo dos grandes debilidades: la comedia clásica y el fantástico en todas sus vertientes, que es mi mayor pasión. Vamos, desde Jacques Tourneur hasta Dario Argento, no tengo manías.

- Algunos de tus textos más sobresalientes son monográficos dedicados a los directores más innovadores y destacados del panorama internacional. ¿Cuáles son los realizadores que para ti están marcando la pauta del cine del siglo XXI?
- ¿Podemos hablar de directores que estén “marcando pautas” cuando apenas llevamos siete años de este siglo? ¿O es que estamos demasiado pendientes de buscar al próximo Godard? En este tipo de valoraciones, demasiadas veces los críticos le damos la espalda al público, somos demasiado elitistas. Igualmente, creo que es demasiado pronto para hablar de ello.

- Como gran devoto que soy de la cinematografía asiática, no quiero dejar escapar la oportunidad de preguntarte sobre la misma a raíz de tus escritos sobre Kim Ki-duk o Park Chan-wook. ¿Qué opinas del grueso de la producción asiática y su actual demanda y valoración en Occidente?
- Opino, y sé que me voy a ganar algún collejón por lo que voy a decir, que se tiende a sobrevalorar el cine asiático por el mero hecho de ser asiático. Es cierto que, al no cargar con las mismas ideas preconcebidas ni figuras de estilo occidentales, de allí están surgiendo algunos de los cineastas más frescos y más innovadores de la actualidad, pero también hay mucha mediocridad que se infla mediante el llamado “efecto kimono”. Creo que estamos aún demasiado metidos en la fiebre asiática como para poder valorarla con perspectiva: cuando las cosas se calmen dentro de unos años, podremos sentarnos y ver, realmente, qué ha aportado esta ola asiática.

- Totalmente de acuerdo. Ambos cubrimos para distintos medios el reciente Festival de Cine Asiático de Barcelona. En las proyecciones del certamen encontramos las últimas obras de realizadores tan celebrados y decisivos como Jia Zhangke, Tsai Ming-Liang y Apichatpong Weerasetakul. ¿Crees que realmente suponen una inflexión estética y conceptual en la cinematografía contemporánea?
- Me ganaré otra colleja, pero no. No creo que supongan una inflexión, sino que son tres realizadores muy, muy personales, además de muy, muy interesantes, que recuperan unas ciertas ideas de puesta en escena que recuperan tanto de la Nouvelle Vague como del New American Cinema. Y las usan con inteligencia, articulando un discurso propio, pero no creo que estén innovando nada, sino dando un “paso atrás” que es muy necesario para ver el cine con perspectiva. Es esencial que surjan directores como ellos.

- A otros miembros del jurado ya les he preguntado por su visión de la inabarcable red de blogs dedicados al cine que han ido adquiriendo protagonismo en los últimos años. ¿Cuál es tu apreciación de un medio al que también dedicas tus esfuerzos, tanto a través de tu propio blog como con tu colaboración en Supernovapop?
- La libertad que tanto internet como los blogs han aportado para que cualquiera dé su opinión ha hecho que surjan voces nuevas, interesantes, pero también mucho texto infumable. Es enriquecedor que cualquiera pueda dar su opinión cinematográfica, pero lo malo es que hay demasiada gente que usa de forma pésima ese nuevo poder mediático. Desde los tiempos del HTML, internet siempre ha sido una base de datos enorme en la que es inevitable tener que rebuscar entre la basura, y creo que es algo inherente al mismo concepto de la red de redes.

- Tengo curiosidad por tu libro inédito dedicado a John Woo.
- Fue un proyecto de mi época universitaria, un repaso a la biografía y a la obra del director chino con el que me lo pasé pipa. Hubo conversaciones con algunas editoriales, pero entonces era un pipiolillo y no se llegó a nada. Y claro, la carrera de Woo no me ha facilitado seguir moviendo el libro, así que descansa en un cajón...

- ¿Qué otras publicaciones estás preparando actualmente?
- Tengo algún proyecto en cartera del que no puedo decir nada por una cuestión supersticiosa, aunque sí puedo decir que participo en los próximos libros que publicarán el Festival de Sitges y la Semana de Cine Fantástico de San Sebastián.

- Además de tu labor como crítico, habría que remarcar que también has dirigido varios cortometrajes en formato vídeo. ¿Qué tal fue esta experiencia como creador?
- Muy instructiva. Te hace ser consciente de lo difícil que es rodar algo con cara y ojos, por bueno que creas que es el material de partida.

- En tu etapa universitaria, cursaste clases de guión. La formación, ¿es esencial para el futuro realizador?
- En mi caso, mi intención era, puramente, ser guionista. Nunca me ha atraído especialmente la labor de director, pero como los guiones no se ruedan solos, me tuve que poner tras las cámaras. Aunque sí, creo que, en general, un director debería tener una cultura cinematográfica lo más amplia posible, por la perspectiva que eso te puede dar sobre el oficio.



- En esta línea, podemos recordar que eres profesor en la Diplomatura en Teoría y Crítica de Cine de la Escuela Observatorio de Cine. ¿Qué acentuarías de esta ocupación?
- Como profesor, y es algo que comparten todos mis compañeros de la escuela, le doy mucho peso a la necesidad de que mis alumnos aprendan a ver las películas con ojos atentos, críticos. No creo que sea tan importante que aprendan a escribir de una forma determinada como a mirar con una actitud concreta. A partir de ahí, cada uno encuentra su propia voz. Y, la verdad, me parece apasionante intentar cambiar los vicios del espectador pasivo. Es muy complicado, pero muy interesante.

- Este año, además, serás miembro del jurado de Escorto 2007, el Festival de Cortometrajes de El Escorial. ¿Cómo valoras un soporte fílmico como el cortometraje?
- Como un formato de expresión tan válido como el largometraje, pero al que no se le da tanta importancia porque se le considera el “hermano pequeño”. Lo que es una soberana tontería y una enorme estrechez de miras, por cierto, porque se han hecho cortos maravillosos, mejores que muchos largos.

- ¿Qué opinas del actual panorama del cortometraje realizado en nuestro país? ¿Está en su mejor momento a raíz de los premios internacionales para nuestra nueva hornada de directores?
- Creo que hay, sobre todo, una explosión cuantitativa, especialmente debido a que la aparición de los formatos digitales, y sobre todo las cámaras HDV, han facilitado mucho la producción y la posproducción. Y al haber mayores posibilidades de rodar, también hay más oportunidades de que surjan autores interesantes, lo que debería ser beneficioso para la industria del cine español... Pero ya sabemos de qué cojea ésta.

- Los festivales de cortometrajes, ¿te parece que son un buen punto de partida para los nuevos realizadores?
- El problema es el de siempre: es una buena manera de que se les conozca, de que esos realizadores se abran camino, pero allí la mayor parte del público son otros directores, no ganan realmente una notoriedad pública. Debería haber un mayor apoyo por parte de las cadenas de distribución y de las televisiones, pero como el cortometraje no genera ganancias a corto plazo, se deja de lado. Por fortuna, páginas como YouTube alivian el problema, pero ofrecen una resolución tan pésima...

- Seguro que me puedes revelar algún cortometraje al que tengas especial cariño.
- Me gusta mucho El columpio, de Álvaro Fernández Armero. Lástima que su filmografía como director de largometrajes no me parezca tan interesante, aunque Nada en la nevera tuviera detalles atractivos.

- Pues hemos llegado al final de nuestra entrevista. ¿Quieres añadir algo?
- Sólo que creo que, entre todos, deberíamos apoyar más al cortometraje español. Sólo le hacemos caso al formato cuando algún español resulta nominado para un premio internacional, si no... Nada de nada.

- Pues muchas gracias por todo. Nos vemos en Escorto 2007.
- Nos vemos. Espero (con ánimo de esquivarlas) esas collejas.



Entrevista a Koldo Serra

1- Koldo, te licenciaste en Bellas Artes en la especialidad de Audiovisuales. Me gustaría saber si por aquella época ya tenías claro que lo tuyo sería el cine.
Si, la verdad es que lo tenía claro... Por lo menos que quería intentarlo.
A pesar de comenzar con esto de las cámaras y la edición, haciendo vídeos de skate, antes de entrar en la Facultad yo ya había hecho mis primeros pinitos en el mundo de la ficción audiovisual.
Para entonces había hecho un par de cortos en vídeo (los “Photomatones”) y había rodado “Háchame!” en 16mm. De hecho como trabajo de final de carrera (una buena excusa) rodé “Amor de madre” junto a Gorka Vázquez.

2 - En relación con esto y teniendo en cuenta lo que ya he preguntado a otros miembros del jurado, ¿crees que la formación es necesaria para el futuro cineasta?
Yo siempre he creído que todo lo que sea aprendizaje es bueno. Ya sea de una manera académica como autodidacta. A veces le tienen que educar a uno y enseñar a ver cine. Aunque eso sin una buena práctica es como si no hubieras hecho la mitad del trabajo. Un gran teórico sin experiencia no sirve de nada. Hasta que no te enfrentas a un guión técnico, un rodaje o una postproducción no tienes la formación completa. Que diferente es imaginárselo y después intentar llevar a cabo lo pensado.

3- Tras una serie de cortometrajes rodados en vídeo, tu debut en formato cine llegaría con “Háchame!” en el 96. ¿Cómo fue aquella experiencia? ¿Qué aprendiste de cara a futuros trabajos?
Realmente el gran salto comparado con los cortos en vídeo te lo da el material. Me explico, en vídeo puedes rodar lo que quieras, las veces que quieras, mientras que cuando lo haces en celuloide hay que saber economizar, hay que optimizar. Para un chaval de 21 años rodar en 16mm es muy caro, de manera que ensayas mucho y preparas mucho el plano antes de tirar película. Además obviamente de que aprendes la técnica y la dinámica de trabajar en celuloide. Es una buena manera de entrar en el cine.
Aún así, me encantaría aclarar que lo rodé en cine pero lo acabé montando en vídeo porque nunca nos llegó la pasta. El verdadero debut sería “Amor de madre”, ya en 35mm.

4 - Más tarde, con “Amor de madre” y, sobre todo, “El tren de la bruja”, comenzarías a obtener reconocimiento en parte gracias a numerosos premios nacionales e internacionales. ¿Qué podrías comentarme de estos dos cortometrajes?
Amor de madre fue el primer corto cuyo rodaje podría denominarse “profesional”. Un equipo grande, varios días de rodaje, actores profesionales y una cámara de 35mm. Fue un aprendizaje muy duro, casi ninguno teníamos experiencia y eso se notó en el rodaje. Acabamos rodando por la noche casi todos los planos que eran de día y viceversa. Fue un master en rodajes.
En cuanto al resultado, he de ser crítico en cuanto al guión, que creo que era un poco flojo. Visualmente estoy muy contento con como quedó.
Respecto a “El Tren de la bruja” lo considero mi mejor trabajo hasta la fecha en cuanto a cortos se refiere. Quedé muy contento con el resultado y en ello tiene mucho que ver el excelente guión de Vigalondo que fue punto de partida para el guión definitivo.
Me apetecía trabajar más con actores y menos pensando en lo que se ve en pantalla. “Amor de madre” es muy rico en cuanto a encuadres, dirección de arte, detalles y demás, pero aquí quería centrarme en el trabajo con el actor y el ritmo, de manera que el espectador o entra en la historia o se aburrirá.
La verdad es que todavía hoy en día sigue funcionando en varios festivales nacionales e internacionales.

5 - Estos galardones en diversos festivales, ¿te abrieron de alguna manera las puertas para proyectos más arriesgados y ambiciosos?
Suena triste pero es así. Si haces premios, suenas y es una de las pocas maneras de abrirte algunas puertas. Es evidente que el Mèliés de Oro al Mejor Cortometraje Europeo Fantástico es mi mejor carta de presentación cuando tengo que tocar algunas puertas.
Lo jodido de esto es que luego ves a mucha gente que solo respira por los premios, que no duerme y que se está quejando todo el día viendo si se lo dan a otro.
Incluso hay algunos que reconocen no haber hecho lo que querían, si no algo que saben va a funcionar con el público. Hay varias constantes que se repiten todos los años.
Yo creo que hacer un corto implica el querer contar lo que te apetezca, experimentar, probar cosas y aprender a narrar. Creo que el enfoque de los premios es erróneo... Aunque como he empezado la respuesta, tristemente a veces es la única manera de abrir algunas puertas.

6 - Por todo ello, ¿Son los festivales uno de los mejores puntos de partida para el director debutante?
Por supuesto, pero más que por lo premios, por el poder enseñar tu trabajo. Ver como funciona con público, ver como reacciona la gente, otros directores... Eso es lo interesante. Cuando haces algo es para que se vea. Esa es la primcipal finalidad de esto.
Obviamente además los festivales son una manera de hacer contactos y darte a conocer. Muchos proyectos surgen en los mismos, ya sea porque conoces a alguien con quien te apetece trabajar o hay alguien con ganas de producir que se fija en tu trabajo. Nunca se sabe por donde pueden surgir la ideas.

7 - Con tu primer largo, “Bosque de Sombras”, el salto cualitativo y cuantitativo estaba asegurado. Posiblemente sorprendió un cierto cambio de registro con respecto a “El tren de la bruja”. ¿Cómo nace un trabajo de esta envergadura? ¿Cuál es la génesis de esta película?
Principalmente yo no quería hacer terror. Hasta ese momento si es cierto que el común denominador de mis cortos, era el fantástico o el terror, pero creo que la saturación en mi cabeza de películas vistas en Sitges y Donosti y el no ver nada realmente original echó para atrás mi idea de meterme con el fantástico. Hasta que no encuentre una idea que me parezca realmente original no quiero hacerlo, no quiero hacer otra más con los mismo tics y clichés que están de moda (espero no retractarme de mis palabras, ja, ja, ja!) Aunque muchas veces la culpa es quien pide y produce el producto. No hay riesgo.
Por otro lado la idea en “Bosque de Sombras” era la de escribir algo pequeñito, algo que no asustase a un productor, algo no muy complicado de levantar. Vamos que no estaba escribiendo la gran película que iba a revolucionar el cine con miles de efectos y extras corriendo por una llanura.

8- El reparto es de auténtico lujo. ¿Cómo se logra reunir en tu primer largo a Gary Oldman, Virginie Ledoyen, Aitana Sánchez-Gijón, Paddy Considine y Lluis Homar ?
Pues mentiría si te dijese que conozco la fórmula. Supongo que habiendo nacido en Bilbao, ja, ja. Es broma.
La verdad es que una vez quitado el miedo a mandar el guión a actores de la talla de los citados, resulta que ellos lo leen y si les gusta se interesan en uno. Además del guión, se les mandó un DVD con “El Tren de la Bruja” de manera que pudieran ver que por lo menos el director ya había hecho cosas anteriormente.
Una vez leído el guión y habiéndose interesado la cosa pasa por reunirte con ellos y convencerles de que se tienen que implicar.
En general hubo muy buena química y se apuntaron a la primera. Incluso hay alguno más que no revelaré que nos dijo que si.
Eso si, a todos hay que pagarles lo que cuestan (o algo menos), que nadie se piense que han venido por mi cara bonita, ja, ja.



9 - Aunque ya los has comentado en varias ocasiones y la has definido como “western rural“, te agradecería que me comentases tus referentes como director o incluso espectador a la hora de rematar “Bosque de Sombras”.
Yo soy muy fan del cine de los años 70. me gustan mucho varias de las peliculas de gente como Boorman, Peckinpah, Frankenheimer, Friedkin o Siegel. Además, por supuesto, de los westerns de Leone y Corbucci. Supongo que hay mucho de todo ello en mi película. Muchas de las influencias son evidentes aunque apenas hay un par de homenajes descarados. ¡Mucha gente fliparía si supiera hace cuanto que no veo “Perros de paja”, ja, ja!
La pelicula es una especie de homenaje al cine que amo, además del intento de ser fiel a una manera de entender el lenguaje cinematográfico. No me suelen gusta las pelis muy fragmentadas con ritmos atropellados (en según que caso, por supuesto). Quería además tratar de contar en clave de western una historia ambientada en otra época. Utilizar el lenguaje y los tics de las pelis de vaqueros, pero en otro entorno y en otro momento.

Como espectador me gusta mucho el cine seco, directo y muchas veces con finales agridulces. No me gusta que me cuenten siempre lo mismo y que sepas ya de antemano que les va a pasar a los personajes.

10- En un primer visionado, la incomunicación y la violencia parecen los lugares comunes más relevantes de la película. ¿Son éstos problemas de primera mano en un mundo irónicamente tan globalizado?
Yo creo que si. Ahora más que nunca la comunicación es sencillísima. Cualquiera con un ordenador en casa es capaza de trabajar con alguien que viva al otro lado del globo terráqueo. Pero de la misma manera el hacerlo de este modo implica cierta deshumanización. Ya no nos vemos, no hay contacto.
Yo he tenido broncas vía e-mail durante el proceso de la película con gente a la que no he visto en mi vida con la que incluso no he cruzado una sola palabra por teléfono. Ahora te deja la novia vía sms. La cosa está muy mal, ja, ja.

11 - Sobre el film reposa cierta ambigüedad moral en lo relativo a la definición de los caracteres de sus protagonistas, en los que no está tan clara la consabida dualidad bien/mal. ¿Qué puedes decirme al respecto?
Desde la escritura de guión teníamos claro (Jon Sagalá y yo) que en la película no habría “buenos y malos”, si no protagonista y antagonistas.
En la vida no todos somos buenos o malísimos, hay mil matices. Hasta la mejor persona que uno conoce a veces tiene envidia de alguien, se cansa de esperar o desea que otro no tenga éxito en algo que él ha fallado.
De esta manera sabíamos que corríamos el peligro de que el espectador no se identificase con los protagonistas y que entonces quizás no entrase en la película, pero era una cosa que queríamos probar desde el principio. Al final casi te identificas más con los supuestos “malos” de la trama.
Tratamos de que realmente no hubiera ningún personaje “simpático” y esto es una cosa que encantó a los actores.

12 - Cualquiera que haya visto la película podría destacar su agradecida factura internacional. Sé que Lionsgate distribuirá el film en Estados Unidos este mismo verano. ¿Cómo ha funcionado pues a nivel internacional en cuanto festivales y distribución?
La verdad es que fuera está funcionando muy bien. Se está pasando en varios festivales y la respuesta está siendo muy buena tanto por parte de la crítica como por la del público. Es bonito por ejemplo ver como la recibe el público inglés en Manchester, siendo los protas ingleses.
Lo bueno de contar con estas estrellas es que te aseguras más o menos cierta distribución internacional. Y eso en los tiempos que corren es mucho.
Yo creo que va a funcionar mejor en el extranjero que en España.

13 - Tengo que decirte que disfruté a lo grande del film en su pase sorpresa en el último Festival de Sitges. Si hay algo que agradecí en él es el resultar afortunadamente creíble y sincero, eso que los anglosajones denominan “make believe”. ¿No crees que precisamente la lacra del cine contemporáneo es que falla ese esfuerzo por parte de los realizadores para hacer creíbles los mundos de ficción o lograr despertar en el público la empatía hacia unos personajes determinados?
En algunas de las críticas aparecidas sobre la película se ha tildado mi dirección de fría. Yo no estoy de acuerdo, lo que yo intenté en todo momento es ganar distancia entre lo que estaba contando y la figura del director. Creo que para que no se note la mano del director (a veces omnipresente) y hacer creíble la dureza o “realidad” de la historia, tienes que hacer un ejercicio de contención del que no todo el mundo es capaz. Es muy goloso demostrar lo que sabes hacer con una cámara o meter música todo el rato, pero yo pienso que para que el espectador se creyese esta historia y a sus personajes, ésta debía de ser lo más “real” posible. Tenía que ser cruda, seca y sin mucho aspaviento técnico. Si eso falla, falla todo.
Me alegra saber que por lo menos con alguno la cosa funcionó.

14- Además de tus cortometrajes y tu primer largometraje, has firmado algunos videoclips y anuncios publicitarios. ¿Cuáles son las diferencias, ventajas y limitaciones en un medio en el que creas para otros por encargo?
Sobre todo ese, que tu capacidad creativa es menor al ser generalmente encargos. Aún así, siempre tratas de aportar algo, de dejar tu sello, pero es mucha la gente que opina.
Por otro lado, económicamente es todo más ventajoso, ya que trabajas muchos menos tiempo y la proporción con el sueldo es mayor, por lo menos en publicidad.
En el mundo de la música es otra cosa. Nunca hay pasta para promocionar las bandas, siempre tienes que andar ingeniándotelas para poder hacer algo digno y cobrar algo para no tener que hacer el clásico playback.
Aquí es dónde más uno piensa. Por lo menos te pones las pilas.

15 - Como el cine no lo es todo para el hombre, también has dedicado esfuerzos al cómic y el diseño. ¿Qué posibilidades y libertades te abre el noveno arte? ¿Cómo se compagina y complementa con el cine?
Yo siempre he creído en la coherencia de todo el producto. No entiendo cuando un cartel o un spot te están vendiendo lo que no es. Bueno, si lo entiendo (fines comerciales) pero no lo comparto. Muchas de las críticas y decepciones tienen que ver con las expectativas no cumplidas por parte del espectador o crítico.
Por ello intento que todo tenga una forma uniforme. Los créditos de una película, el trailer, el cartel o incluso los menús del DVD tienen que tener coherencia con el tono de la película.
De hecho yo he intentado meter mano en esos terrenos hasta donde me han dejado. Ha sido dura la pelea, pero creo que los logros en cuanto a cartel, trailers y press-books han sido más que buenos.
Luego, ya a modo técnico, el saber dibujar y haber hecho varios cómics, me ha ayudado mucho a la hora de plasmar las ideas en viñetas (storyboards) para hacerselas llegar antes al equipo. Todo ayuda.

16- Háblame un poco de las dos productoras de las que eres cofundador, Arsénico P.C. y Sayaka, que últimamente están conociendo éxitos muy significativos.
Pues la verdad es que ambas están funcionando. Todavía a una pequeña escala pero con las dos nos están saliendo trabajos... Muchos vídeo clips, algunas publicidades y varios videos corporativos. Para ser dos productoras en las que nos movemos bastante poco, no nos falta trabajo.
Además con Arsénico estamos metiéndonos a co-producir cortometrajes de otras personas que no tengan que ver con la productora y la cosa parece que está saliendo bien. Dos ejemplos prácticos son “Cirugía” de Alberto González, que no para de ganar premios y “Avant Pétalos Grillados” de Velasco Broca, primer cortometraje español presente en la Sección Oficial de la Quincena de realizadores de Cannes desde 1971.
Lo siguiente será entrar de alguna manera en nuestros largos.

17 - Aunque ya sé que este tipo de cosas se guardan bajo llave, tal vez puedas adelantarnos algo sobre nuevos proyectos.
La verdad es que hay poca cosa... Me han llegado algunas propuestas (incluso desde el otro lado del charco) pero no me han convencido nada. Después de haberme dejado la piel durante dos años y medio en “Bosque de Sombras / The Backwoods”, lo próximo en lo que me meta, me tiene que motivar al 100%.
Ando escribiendo algo, pero sin prisa. Ya revelaré más detalles cuando haya cosas cerradas.

18 - Este año, como miembro del cada vez más sorprendente jurado de Escorto 2007, tendrás la posibilidad de valorar y juzgar las obras de otros compañeros de profesión. ¿Cuáles son tus directrices o prejuicios a la hora de estimar un cortometraje?
Yo lo que valoro en un cortometraje es una buena idea, que me cuente algo. No soporto los cortos en los que se ha gastado mucha pasta, no se ha escatimado en medios, y todo para no contar nada. Hay cortos rodados en vídeo con actores no profesionales que cuentan cosas, podrán tener sus fallos pero intentan transmitir algo. Los cortos con vocación de “gracias audiovisuales” destinados a los premios del público no me suelen gustar nada.
En cuanto a temática, me gusta todo, desde lo más clásico a lo más experimental, siempre que como digo, haya algo detrás. No soy muy de cortos con temática “social” (tampoco de largos, ja, ja), a no ser que la forma rompa un poco con el buenrollismo del mensaje que se da.

Técnicamente la mayoría de los cortos es España son impecables, así que lo que te tiene que atrapar es el guión, los actores y una buena narración.

Obras como “Domingo” de Nacho Vigalondo demuestran que con una buena idea, un buen guión y un solo plano puedes contar muchas cosas.

19 - Como antes comentábamos, tú mismo te pusiste tras la cámara para rodar unos cuantos cortos. Conociendo los estrechos márgenes que establece el formato, ¿crees que es una buena manera de iniciarse en la realización? ¿Es posible presentar una obra estimable a pesar de sus limitaciones, sobre todo de tiempo?
Por supuesto que si. Por un lado y como comentaba antes, creo que es la mejor manera de aprender. Aprender a encuadrar, a montar, a dirigir actores y sobre todo a narrar.
Por otro lado, creo que es más fácil conseguir una obra estimable siendo el formato tan corto. En diez minutos, cuatro o los que sean, es más fácil contar algo sin fallar en aspectos como el ritmo, el guión o la técnica. De la misma manera, insisto en que hay que buscar una gran idea y la gran mayoría de las veces eso es lo más complicado.

20- ¿Algún cortometraje que te haya gustado especialmente?
Muchos. De los de siempre me quedo con “Mirindas Asesinas” de Alex De la Iglesia y el gran “Vincent” de Tim Burton.
Luego hay muchos cortos a los que les tengo mucho cariño, por considerarlos muy buenos y además haber estado implicados en ellos. Por ejemplo “7:35 de la mañana” de Vigalondo o “Snuff 2000” de Borja Crespo.
Un corto que me ha gustado siempre y me parece una maravilla es “Fade” de Eugenio Mira. No me canso de verlo.

21 - Por el momento ya te hemos interrogado bastante. Quieres añadir algo a lo dicho.
Arf, arf! Que para mí es un placer estar de jurado en esta edición de Escorto. Espero estar a la altura.

22- Pues muchísimas gracias Koldo, ha sido un placer. Nos vemos en Escorto 2007.

by David López

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Diseño Gráfico Escorto : Álex Alonso/Cristóbal Garrido



- Álex, parece que desde pequeño tenías bien claro que lo tuyo sería el diseño.
No creas, sabía lo que me gustaba hacer, pero ignoraba que algún día me pudiera llegar a ganar la vida con ello. Hasta que no acabé el instituto no me planteé seriamente la posibilidad de dedicarme al diseño de forma profesional.

- Durante tus años en la Escuela de Artes y Oficios de Valencia, ¿qué aprendiste más allá de las clases?
Por desgracia en la Escuela se tocaban muy de pasada algunos campos que a mí me interesaban muchísimo, los relacionados sobretodo con programas de edición (Freehand, Photoshop, Dreamweaver, 3D Studio, ...), así que no me quedó más remedio que investigar por mi cuenta, como casi todo el mundo. Además, esta profesión es eminentemente autodidacta, es parte de su encanto, forma parte de tu desarrollo como diseñador. Una vez tienes una buena base sobre la que apoyarte (color, composición, tipografía, ...) las piezas empiezan a encajar y ya eres capaz de aplicar con criterio todos los estímulos, referencias y conocimientos de los que has ido empapándote durante años.

- Por aquella época, ¿cuáles eran las influencias que luego se reflejarían en tu trabajo?
La lista sería enorme. Puedo decirte que mis influencias van desde la cartelería del S.XIX hasta las portadas de videojuegos de los 80... De Toulouse Lautrec a Azpiri pasando por Warhol, Saul Bass, casi nada... Los estímulos recibidos son inabarcables: cine, ciencia-ficción, comics, videojuegos, televisión, ... De una forma u otra aplico en mi trabajo todas mis influencias según lo requiera el proyecto. De todas formas, y para responder más concretamente a tu pregunta, por aquella época recuerdo estar bastante ensimismado por el estilo potente y directo del rock duro, el grunge y por la estética manga. Creo que algo de eso ha quedado plasmado en mis trabajos bajo capas y capas de experiencias y referencias.

¿Cómo empieza tu etapa profesional?
Cuando aún estudiaba, en una época en la que casi nadie tenía internet (ni siquiera yo), empecé haciendo páginas web y carteles para conciertos. Bastante antes de eso hice algún encargo (remunerado por compasión) relacionado con la ilustración... Sí, se puede decir que un dibujo para las camisetas de las fiestas de un pueblo fue mi primer trabajo, 2000 pesetas que me supieron a gloria.

- En tu biografía afirmas que has hecho de tu pasión una forma de sustento. Posiblemente sea éste el sueño de toda la humanidad. ¿Qué me dirías al respecto?
Me considero un tipo afortunado por trabajar como freelance en lo que me gusta. Por regla general, los que trabajamos en algo creativo somos más propensos a esta “felicidad laboral”. De todas formas, como todo, también requiere esfuerzo, sacrificio, noches en vela, muchos “encargos gratuitos” y favores hasta llegar aquí. No sé hasta que punto la gente se plantea su trabajo exclusivamente como una nómina de fin de mes a cambio de 40 horas semanales, sólo sé que si yo no trabajara en esto, ahora mismo no tendría ni la más remota idea de lo que hacer con mi vida. Como le decía Homer a Graymito: “No nos pagan por trabajar, ¡nos pagan por fastidiarnos!”. Por suerte yo no pienso así.

- Aún recuerdo el impacto que me produjo en Escorto 2006 tu camiseta de
Hattori Hanzo de DonRobot.Com. ¿Cómo surge esta nueva odisea? ¿Qué podemos
encontrar en la web?
Vaya, me alegra que te impactara. Tuve la idea de la tienda guardada en la recámara durante bastante tiempo, pero gracias a las circunstancias y a un bendito arrebato, un buen día me lancé a por ello. En principio fue un “a ver qué pasa”, pero poco a poco la cosa fue cuajando. Ahora, con su año y pico de vida y gracias a todos los que han apoyado este proyecto y con mucho trabajo detrás, Don Robot ya se cree un poco más su lema de “Camisetas para dominar el mundo”.

¿Qué podeis encontrar en la web? Si eres un freak cinéfilo/cinéfago encontrarás un hogar, trato familiar y ambiente agradable, alguien que también se sabe de memoria el pasaje de “Ezequiel 25:17” y que hubiera estrangulado a Jar Jar Binks sin dudarlo. Si quieres gritar a los cuatro vientos: “¡Sí, soy un freak y me encanta el cine!”, con una simple camiseta, Don Robot es tu lugar, sin duda.

- Además del diseño cinematográfico, también te has implicado en la correalización de un cortometraje. ¿Cómo se genera este proyecto?
Como las mejores cosas de la vida, me vi involucrado en este proyecto (“Tribute”) de una forma totalmente espontánea. Mi gran amigo Antonio Castelo me pidió opinión sobre un guión que acababa de escribir. Con el tiempo me fui involucrando cada vez más en todo el proceso hasta que un día me ví en una armería comprando pistolas de fogueo para rodar el corto.

¿Qué tal la experiencia tras la cámara? ¿Repetirás?
Inmejorable, toda una experiencia vital. Cometimos maravillosos errores de novato, nos reímos, nos cabreamos, conocimos a gente interesantísima y a mí personalmente me ayudo a entender un poco mejor, salvando las obvias distancias, la labor de cineasta.

¿Repetiré? Eso espero. Tengo entre manos el que creo que es un gran proyecto, pero respeto demasiado esta profesión como para rodar algo sin estar 100% seguro de que es lo mejor que puedo ofrecer. En ocasiones veo como otros no hacen más que disparar al aire como locos... Yo tengo una sola bala en el cargador y a no ser que esté totalmente seguro de acertar el tiro, no dispararé. Creo que muchos deberian hacer lo mismo.

- Junto a Cristobal Garrido te has encargado un año más del diseño gráfico de la web de Escorto. ¿Cómo nace esta relación con el Festival de Cortometrajes de El Escorial?
El año pasado fue bastante caótico para Escorto, era su primer año y su gran acogida derivó en nuevas necesidades y nuevas ambiciones. A falta de 3 meses para la celebración del certamen, tanto su anterior imagen como su página web no cumplían las expectativas que estaba generando un festival en gran expansión. Así fue como uno de los directores de Escorto, Raúl Cerezo, delegó en nosotros este proyecto “sobre la marcha”. Digamos que el tándem formado por Cristóbal y por mí fue a Escorto lo que el Señor Lobo a Jules Winnfield y Vincent Vega en “Pulp Fiction”.

A nivel profesional, creativo y personal, ¿qué te reporta este trabajo?
Sin duda su repercusión es uno de los mayores alicientes, ya que Escorto es un festival que se mueve mucho y bien. Además estamos recibiendo muy buenas críticas con respecto al diseño, lo cual es muy reconfortante. Creo que se ha realizado una gran labor que está funcionando a la perfección. La gente parece contenta con este trabajo. Dar en el clavo con la idiosincrasia del festival, dotarlo de personalidad y calidad eran los objetivos marcados y se han cumplido. Además de eso, me encanta el cine, lo que supone un extra de motivación. Ello me ha permitido volcar mi experiencia como espectador y combinar dos de mis pasiones en un proyecto en el que creo y en el que me he implicado de forma muy personal.



- No debería olvidar que este año (junto al ya mencionado trabajo en la web) Cristobal y tú seréis los encargados de juzgar las obras presentadas en el concurso de carteles, novedad de esta edición, eligiendo el póster oficial de Escorto 2007. Además sois el jurado que coronará al mejor diseño gráfico del festival. ¿Qué os parece esta nueva función de la que ambos sois responsables?
Es la primera vez que ejerzo como jurado y la verdad es que es todo un honor que confien en tu criterio. Espero que no sea la última, es una experiencia que me gustaría repetir en el futuro.

- ¿Qué cualidades debe tener una obra para ser merecedora de estos galardones?
Con respecto al concurso de carteles, tendremos muy en cuenta la originalidad de la propuesta así como la integración de los dos “leit motivs” sobre los que gira esta edición 2007: “Mirindas Asesinas” y “Un Perro Andaluz”. Obviamente también serán relevantes para la decisión final aspectos como la técnica, composición, tipografía y color. Para elegir el premio al mejor diseño gráfico hay ciertos matices en el criterio que varían con respecto al concurso de carteles. Personalmente la cartelería cinematográfica es un campo que me apasiona. Me preguntaré cosas como: “¿Me vende este cartel el cortometraje?”, “¿Es fiel reflejo de la obra que representa?”. Sí, definitivamente tengo muchísimas ganas de dejarme los ojos mirando carteles, me apasiona esta labor.

- A propósito de estos premios, ¿qué pensáis de la actual situación en España en cuanto a diseñadores? ¿Tenemos grandes profesionales? ¿Hay trabajos destacados a un nivel más que aceptable?
En España hay grandes diseñadores, creo que es algo que a nadie le pilla por sorpresa, el nivel es altísimo. En cambio, sí que falta una cultura del diseño, falta “educar” a la gran masa. Todo el mundo cree tener un diseñador en su interior, lo cual es totalmente falso. En el aspecto cinematográfico, tengo un pesar enorme con nuestra cartelería. Es un campo en el que podríamos mirar a los ojos a Hollywood, plantarles cara porque está a nuestro alcance, pero nos empeñamos en desviar la mirada. Salvo honrosas excepciones, el nivel es lamentable, no sabemos vender una película, es así de crudo. No sé hasta qué punto es culpa de los productores, ni si es ignorancia o desidia, pero alguien debería cambiar la jerarquía en ese aspecto y delegar más en el criterio del diseñador. Ver al diseñador como un consejero más que como una herramienta para plasmar ideas nefastas sería un primer paso. Personalmente encargaría la imagen de una película a una agencia de publicidad o a un buen diseñador que supiera vender bien tu producto. Quizá ese sea uno de los principales problemas, negar que el cine no deja de ser un producto que hay que vender. Creo que la actual política de subvenciones tiene buena culpa de ello. Lejos de estimular y crear industria, alimenta a muchos parásitos, que ruedan sus anunciados fracasos de espaldas a un público para el que deberían trabajar.

Con respecto al tema del diseño en el cortometraje lo tengo claro, tiene un cáncer que se llama “amateurismo”. Esto es responsabilidad del director. El diseño de la cartelería en un corto debería ser tan importante como una cuidada fotografía, una buena dirección de actores o un buen sonido. No sería la primera vez que un cortometraje es rechazado de un festival nada más ver la portada del DVD. Una mediocre imagen exterior no augura nada bueno en su interior y hay muchos otros cortos haciendo cola para ser visionados. La labor de un director también debería abarcar este punto, debería mimar todos estos aspectos y delegar en un buen diseñador de la misma forma que lo ha hecho en un buen director de fotografía. Hay que empezar a cambiar esto desde los mismos cimientos del cortometraje si queremos en el futuro un cine más competitivo.



- Ambos ya sabemos lo que es vivir Escorto durante unos días. ¿Cómo recuerdas la experiencia de Escorto 2006?
Para mí fue una maravilla reencontrarme con amigos a los que hacía mucho tiempo que no veía y conocer a otros a los que tengo muchísimas ganas de volver a ver en Septiembre. Fueron 3 días geniales que recuerdo con muchísimo cariño.

¿Cómo recomendarías a un profano la asistencia obligada al festival?
Que los que fuimos el año pasado estemos contando los días que quedan hasta el 5 de Septiembre para repetir la experiencia debería ser suficiente para que alguien que no conozca Escorto se asome por allí... aunque sea por curiosidad. Si “Escorto I” fue bueno, preparaos para la secuela. “Escorto II” promete más acción, más humor, más estrellas invitadas y más cine.

Muchísimas gracias, puedes añadir lo que quieras.
Muchísimas gracias a ti por esta entrevista. Nos vemos el 5 de Septiembre en El Escorial.

Perfecto. Hasta pronto, nos vemos en Escorto 2007.



Entrevista a Cristóbal Garrido


Cristobal, ¿ya apuntabas desde pequeño tu camino hacia el diseño?
Desde que tengo uso de razón me he pasado las horas muertas dibujando. En el colegio era el típico niño al que la profesora le decía “Qué dibujo más bonito. Ve a enseñarlo” y me tocaba ir paseándome, muerto de vergüenza, por todas las clases de mi curso. Curiosamente no sé en qué momento me estanqué porque ahora no es que sea especialmente brillante en esa faceta…

Realizaste tus estudios en la Escuela Superior de Dibujo Profesional. ¿Cómo fue aquella etapa?
Pues imagino que como todo aquel que comienza a estudiar algo que le gusta. En el colegio o en el instituto hay asignaturas que te gustan más y otras nada de nada. Sin embargo en la Escuela sabía que todo el tiempo que estuviera allí iba a disfrutarlo al 100%. Además siempre es un gusto compartir tu tiempo con gente llena de talento e ilusiones similares.

¿Te parece que la formación es necesaria o se puede ser perfectamente autodidacta, al menos, en lo que se refiere a diseño gráfico?
Uff… Creo que la formación siempre es necesaria. Hay que tener unas bases, un mínimo con el que poder manejarte y no sólo hablo del manejo de los programas de turno que eso sí lo puede aprender cualquiera. Luego es evidente que si no hay talento o al menos un poco de buen gusto la cosa se pone más difícil.

Tras esta época, ¿cómo iniciaste tu carrera profesional?
Fue todo bastante rápido. El mismo año que me dieron el título fue año de elecciones. La Concejalía de Cultura de San Fernando de Henares se renovó y conocía a la nueva concejala. A partir de ahí empezó a funcionar el boca a boca y en poco tiempo me hice con una buena cartera de clientes con varias concejalías de distintos ayuntamientos.

Dentro de tus trabajos podemos destacar dos ámbitos concretos. Me gustaría empezar por eso que en tu web denominas "universo concejalías" en referencia a todos esos Ayuntamientos (o incluso la Comunidad de Madrid) que han solicitado tus servicios. Háblanos de esta sección de tu currículum.
Pues la verdad es que cuando estaba en la ESDP nunca me habría imaginado que el 80% de mi trabajo anual se desarrollaría en torno a todo tipo de concejalías: juventud, cultura, participación ciudadana, deportes, servicios sociales… Uno siempre sueña con ser reconocido por ese gran logo de esa gran empresa, pero el trabajo para los instituciones públicas te curte cosa fina. Se suele trabajar con poco margen de tiempo y te da mucha inmediatez con el resultado final.

También has aportado tu granito de arena a todo tipo de empresas, desde los logos de Kiss TV o la empresa de representación Surikato (permíteme que te felicite por ese agradable diseño a lo Warhol), hasta las webs realizadas para Yacaré Films. ¿Qué me podrías comentar de estos experimentos creativos de encargo?
Aquí cambio de registro con respecto a los ayuntamientos. Todas estas empresas se dedican de alguna u otra forma al terreno audiovisual, un campo más libre y creativo que a priori está más dispuesto a arriesgar. Además todas ellas son marcas jóvenes que buscan su mercado y desmarcarse del resto.
Kiss tv (canal de TDT de la popular emisora Kiss FM) tenía unas señas de identidad muy marcadas y habría sido un error prescindir de ellas. Los labios y los colores corporativos para mí eran sagrados y con el diseño propuesto se buscaba mantener estas pautas y transmitir una idea muy clara: Kiss en televisión.
El encargo de Surikato (gracias por el cumplido) fue un gustazo. Se trata de una empresa de representación de actores y actrices y en este sector, si somos sinceros, se cuida muy poco la imagen gráfica. Si te das un paseo por distintas webs de las agencias de representación verás que no se mima nada a sus actores en ese aspecto. Surikato tenía muy claro que quería un diseño tremendamente vistoso. Era importante que su book de artistas no pasara desapercibido sobre la mesa del director de casting de turno y según me cuentan la cosa funciona y nadie olvida a esos animalitos “warholizados”.
Para Yacaré Films, productora de cine y televisión de apenas cuatro años de vida con la que me unen lazos más allá del diseño, he realizado su imagen corporativa y el diseño de los dossieres de sus futuros proyectos. En diciembre estrenan su primera película “No digas nada” de la que estoy diseñando el cartel.

El otro ámbito concreto al que me refería antes es el "universo cartelera cinematográfica". Has diseñado cartelería para películas como "Más de mil cámaras velan por su seguridad" o "La Selva". Trabajando en un proyecto así, en el que asumes la responsabilidad de anunciar un producto, en este caso cinematográfico, ¿cuál es el método de trabajo?
Para mí es fundamental trabajar en el proyecto casi desde el origen. Uno de los grandes males del diseño gráfico en el cine español es la falta de materiales (como me sucedió en “La Selva”). Para “Más de mil cámaras…” y “No digas nada” organicé sesión de fotos con los actores durante el rodaje, cosa casi imprescindible, porque cuando acaban de rodar se cambian el look o empiezan con otro proyecto y se te complica la existencia. Es la única forma de tener un material que se ajuste a tu idea de cómo vender esa película. Si no lo haces eres tú el que está vendido y te encuentras con que lo único que tienes es un porrón de fotos del foto-fija realizadas durante el rodaje y que no te cuadran para lo que tú quieres. Ante eso sólo puedes prescindir de las fotos y recurrir a algo más conceptual, más gráfico, pero los productores junto a la distribuidora (y más si tienen alguna “estrella”) quieren ver CARAS. Y yo no soy para nada enemigo de este recurso. Es alucinante la cantidad de gente que va al cine sin saber qué películas van a ir a ver. Esas “caras”, esos actores son su única referencia más allá de lo que hayan visto en la promo de 20 segundos de la mano de Raquel Revuelta.
Por otro lado, y en esto entro en mil polémicas con algunos compañeros, es importante dejarte la “autoría” en casa. Lo importante es vender esa película y en eso (como en muchas otras cosas) los americanos nos llevan décadas de ventaja. Se les podrá reprochar que la mayoría de los carteles están cortados por el mismo patrón, pero al final funcionan. Con sólo echar un vistazo sabes si una peli es una comedia teenager, un drama de proporciones épicas, o una peli de acción, lo cual es de gran ayuda de cara a esos espectadores “indecisos”. Lo que no podemos hacer aquí es decir de la misma manera “te quiero” que “me cago” y para mi gusto alguno de los grandes, que lo son porque se lo han ganado después de muchos años despuntando y poniendo a España en el mapa del diseño gráfico internacional, te plantan el mismo cartel para un drama rural que para una comedia madrileña.

Precisamente hablando de "Más de mil cámaras velan por su seguridad", habría que destacar tu faceta como guionista, tanto de esta película como de "Somne". Por un lado me gustaría saber como surgen estos proyectos y, por otro, tu valoración de este nuevo formato creativo en tu trayectoria.
Bueno, de “nuevo” creo que tiene poco. Además del diseño siempre he tenido la inquietud de escribir. Antes de meterme en el cine hacía obras de teatro y cortometrajes por lo que el salto al largo era inevitable. Con el diseño gráfico me gano la vida, pero el cine me la da… aunque a veces, viendo algunos resultados también me la quita, pero imagino que le pasará a todo guionista que no dirige.

Ambos guiones están coescritos junto a David Alonso. ¿Cómo se ponen de acuerdo dos personas para desarrollar y escribir un guión?
Pues imagino que sabiendo trabajar en equipo y en mi caso, en calidad de guionista que no tiene intención alguna de dirigir, siendo muy consciente de que si el individuo que tienes enfrente es la misma que después va a sufrir el parto de dirigir la película tienes que ceder más de la cuenta. Me pasa siempre que he escrito con la persona que después tiene que defender la peli en el rodaje. Por muy claro que tú lo tengas si el director no lo ve… no lo ve. No le puedes pedir que vaya a rodar con una sola frase del guión en la que no crea, porque si él o ella no se lo traga difícilmente va a conseguir transmitírselo a su equipo.

¿Crees que repetirás en el medio cinematográfico?
Bueno, no lo creo… lo espero. Hay algunos proyectos que no parecen ir por mal camino.

Este año has fundado tu propia empresa, "Dr. Negrita (Estudio Creativo)". ¿Por qué esta decisión?
Pues Dr. Negrita nace como una necesidad de dar un paso adelante en mi actividad laboral. Hasta hace dos días he ido con mi nombre por delante, pero ahora es el momento de crecer, de contar con un equipo más amplio y de ofrecer nuevos servicios.

Junto a Álex Alonso te has encargado un año más del diseño gráfico de la web de Escorto. ¿Cómo nace esta relación con el Festival de Cortometrajes de El Escorial?
Somos otras víctimas agradecidas de este psicópata que es Raúl Cerezo, uno de los directores del Festival. No creo que le descubra a nadie la omnipresencia de este tipo en Internet así que no es de extrañar que fuera en este terreno donde nos captó para la causa. Y qué decir de Álex Alonso si es un crack. Pocos tipos reúnen ese talento y esa capacidad de trabajo como él.

A nivel profesional, creativo y personal, ¿qué te aporta este trabajo?
Sinceramente creo que Escorto es el Festival de Cortometrajes con más proyección de los dos millones que deben de existir actualmente. Es un gustazo trabajar en una muestra que no sólo se limita a ser un certamen de cortos sino que además tiene una vida tan intensa en un medio tan vivo como es Internet. Las iniciativas como el concurso de spots y el de carteles le hacen destacarse entre los demás. No me extrañaría que de aquí a unos años sea un modelo copiado por otros muchos festivales.

Ambos ya sabemos lo que es vivir Escorto durante unos días. ¿Cómo recuerdas la experiencia de Escorto 2006?
He vivido festivales grandes como el de Donosti o el de Málaga, pero en ninguno he tenido la sensación de sentirme en familia como en este. El pueblo de El Escorial es una delicia, se come de maravilla y se nota el cariño y el interés que se pone no sólo desde el staff del certamen sino desde el Ayuntamiento que ha sabido ver en Escorto una oportunidad única para apoyar al cine desde su primera expresión como es el cortometraje y además promocionar la actividad cultural del municipio más allá de sus fronteras.

¿Cómo recomendarías a un profano la asistencia obligada al festival?
Los directores de este festival no son periodistas, no son críticos, no son publicistas, ni gestores… Son cortometrajistas. Ellos conocen lo que cuesta rodar un plano y nadie mejor que ellos sabe cómo se trata los cortos cuando se hace la ruta de los festivales. Lo dicho. El hecho de ser un festival de cortometrajes organizado por cortometrajistas es la mejor garantía para que nadie dude en participar ni en pasarse por El Escorial a disfrutar de Escorto.

No debería olvidar que este año (junto al ya mencionado trabajo en la web) Álex y tú seréis los encargados de juzgar las obras presentadas en el concurso de carteles, novedad de esta edición, eligiendo el póster oficial de Escorto 2007. Además sois el jurado que coronará al mejor diseño gráfico del festival. ¿Qué os parece esta nueva función de la que ambos sois responsables?
Ya me he visto otras veces en el papel de jurado, pero nunca en un concurso con internet como terreno de juego. Ya sabemos las pasiones que desata el anonimato del que se disfruta en determinados foros. Esperemos que esa “pasión” se vea traducida en las propuestas de los concursantes y no en los improperios a nuestras señoras madres.

¿Qué cualidades debe tener una obra para ser merecedora de estos galardones?
Pues primero y principal ajustarse a las condiciones de las bases. Las limitaciones son pocas, pero las hay. Y básicamente ganará aquel o aquella que sepa conjugar de manera más original los temas propuestos, que mejor capte el espíritu juvenil y fresco de Escorto y que además… Bueno… la otra condición no la diré para no dejar en inferioridad de condiciones a los que ya han entregado entre los cuales hay grandes candidatos. Sólo pediré que se tenga algo de PICARDÍA y con esto me callo ya.

A propósito de estos premios, ¿qué pensáis de la actual situación en España en cuanto a diseñadores? ¿Tenemos grandes profesionales? ¿Hay trabajos destacados a un nivel más que aceptable?
Actualmente España puede hablar sin ningún complejo de inferioridad y de tú a tú con otros países que supuestamente son la elite del diseño mundial. Están los grandes totems cuyos nombres siempre se nos vienen a la cabeza como Mariné o Mariscal que han alcanzado hitos de reconocimiento internacional de quitarse el sombrero. Más que diseñadores son ya artistas con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. En el terreno de la cartelería cinematográfica yo echo de menos más grandes estudios de diseño a la manera de EE.UU. o Reino Unido, libres de la esclavitud que supone un estilo reconocible y que trabajan para vender única y exclusivamente la película de turno.

Como broche de oro, puedes añadir lo que quieras.
Me gustaría decir “Cerezo dimisión” que fue la coña del año pasado, pero de momento me conformo con darle las gracias tanto a él como a Diego López Cotillo así como al Ayuntamiento por confiar en Alex y en mí por segundo año consecutivo.

- Estupendo, muchísimas gracias. Nos vemos en Escorto 2007.

by David López

PRÓXIMAMENTE: Qué coño más quieres.

21 mayo, 2007

PSICOSIS, O LAS DISTORSIONES DE LO ATRACTIVO: Capítulo 2. El deseo suspendido.



Como decíamos, Psicosis, estrenada en 1960, fue calificada incluso de “pornográfica” por la crítica más rancia. Desde los primeros planos de la protagonista a medio vestir (con quizá el plano mejor fotografiado de una espalda femenina que se haya rodado jamás), seguimos a una heroína en su huída con el dinero por un periplo de culpabilidad en que sólo encuentra hombres: su jefe, el policía, el vendedor de coches y finalmente el propio Norman Bates. Su relación con todos ellos está marcada por diferentes grados y contextos de suspense, es decir, de tensión entre lo que se desea y lo que se tiene. Finalmente, en su fórmula más evidente, es asaltada en la ducha, violada repetidamente por el cuchillo de Bates-madre, que a continuación realizará las pertinentes labores de ocultación del cadáver, manipulando en todo caso un cuerpo desnudo: Hitchcock se propuso arrancar a los bienpensantes ciudadanos americanos hasta la última y más oscura de las bajas pasiones, y lo consiguió incluso con la necrofilia. Porque en Psicosis las relaciones entre sexo y muerte, tan caras al autor ("Filmar las escenas de amor como asesinatos, y los asesinatos como escenas de amor"), son definitivas: cuando Marion Crane opta por devolver el dinero, y decide darse la mítica ducha del horror, Bates, a través del agujero de la pared, ve el cuerpo anhelado como algo sucio, amonestable, perverso en su exacerbada sensualidad. ¿Cómo consigue Hitchcock suscitar estos sentimientos no solo en Bates, sino también en la audiencia? Tan sencillo e ingenioso como valerse del color de su ropa interior: durante toda la película hemos percibido la lencería de Crane con tonos claros, pero curiosamente en esta precisa escena, lleva un sujetador de color negro. Así el pecado (resuelto) del robo se ve inmediatamente eclipsado por el pecado (sin resolver) de la carne. El asesinato en la ducha equivale al velado embate sexual de Marion con su novio, también en otro motel, tras la secuencia de créditos, donde Marion enuncia una frase curiosamente premonitoria: "Esta es la última vez que nos vemos". De esta forma, el acuchillamiento es una sublimación de la violación que Norman no puede cometer debido a la impotencia que le suponemos: el cuchillo, un inequívoco símbolo fálico, penetra en la carne en un doloroso y sangriento desvirgamiento del mismo modo que los colmillos del vampiro arrebatan la inocencia a las vírgenes. Los segundos que preceden a su muerte definitiva, Marion Crane muestra en su rostro una calma casi post-coitum, y el miedo de Norman ante el desaguisado ocasionado por su “madre”, es el miedo a su propio pecado (no hay que olvidar el significativo gesto que, tras descubrir el cadáver y sin haber tocado nada de la escena del crimen, ejecuta al salir de la habitación: se seca repetidamente la mano contra su propia ropa).



Pero Psicosis no es una película sexual únicamente porque veamos a la protagonista semidesnuda en varias ocasiones. Va mucho más allá. Nos muestra una América plenamente adscrita a la estructura capitalista, donde los comportamientos sociales, regidos por la economía, llegan a amalgamarse con los animales en una escala de clara naturaleza sexual: el grosero millonario exhibe el fajo de billetes ante el rostro incómodo de Marion Crane, como si de un falo se tratara (aquí Hitchcock aprovecha para restregar por la cara a Janet Leigh el importe exacto de su contrato: cuarenta mil dólares). Cuando el millonario entra en el despacho, la compañera de Marion observa los billetes, los acaricia, extasiada, mientras hace alusión al coqueteo del millonario, pretextando que no se ha fijado en ella por el anillo de casada. Cuando Marion ha huido con el dinero e imagina las reacciones de los perjudicados por el robo, oye con una sonrisa vengadora la furibunda voz del millonario, exclamando: "Estaba ahí sentada cuando saqué los billetes. Ni siquiera los miró", un reproche en el que podemos registrar el trauma de un desdeñamiento hacia su virilidad. El jefe de Marion lo desea y lo teme. Marion lo esconde una y otra vez, porque representa su pecado. Norman lo tiene en sus manos, pero nunca llega a descubrirlo, en un inequívoco indicio de impotencia.



Porque Hitchcock, apoyándose en sus teorías sobre la suspensión del anhelo, no podía hacer una película de deseos satisfechos. La frustración gravita en todo su cine como la forma principal de acaparar la atención del público (nadie lo hizo como él), y dado que Psicosis es una película sobre la frustración de los deseos, en el mínimo grupo social relacionado por lazos consanguíneos posible (la familia), los máximos agentes represivos son los progenitores. Por tanto, la conclusión de Hitchcock a este respecto se resume en las palabras de Norman Bates: "Todos nacemos en una trampa". La figura progenitora tiene pues un especial interés en esta película, repleta de padres y madres que se resisten a la emancipación de sus retoños: Norman es un guiñapo, una marioneta incapaz para la rebelión, a las órdenes de una madre enferma, castradora, imposible de subyugar, una presencia trazada por Hitchcock acaso en una extremación de la crítica típicamente inglesa al carácter matriarcal de la sociedad americana. Pero también Sam Loomis ha de pagar las deudas de su padre muerto; el padre de la amiga de Marion en la oficina la llama por teléfono para preguntar por su estado; el millonario es un padre nostálgico que apenas puede creer que su hija vaya a casarse; Sam sugiere en broma, en la primera secuencia, dar la vuelta al retrato de la madre de Marion para acomodar los accesos de pasión de la pareja en casa de ella; y tanto Marion como su hermana Lyla se ven condenadas a soportar de por vida el yugo que les impone la herencia genética, un yugo que determinará un funesto futuro para una de ellas (en boca de Lyla: "En mi familia no cuenta la paciencia").



En inglés, "crane" significa "pájaro"; y eso es Marion Crane: un hermoso pájaro que ha conseguido escapar de sus ataduras, de la selva urbana de Phoenix en busca de una tierra prometida, para ser abatida por un disecador de aves y de madres. Pero si hay algo realmente insólito en Psicosis es lo gratuito de su resolución: en un metraje en que cada personaje reviste una culpa, algo que ocultar, supone una aterradora paradoja que precisamente Norman Bates no sea culpable de los crímenes que se le imputan, dada la naturaleza patológica de sus actos. No hay pues a quien castigar, y los sucesos se resuelven sin ejemplaridad, con el cinismo propio de lo fortuito. De nuevo la realidad natural del depredador por instinto, de la presa desprevenida, del asesinato y de la confrontación sexual como forma de autodefinición, de supervivencia. La summa ontológica no es otra que el clásico “homo homini lupus”, inscrito en la fisicidad de las dantescas fantasías del protagonista, reprimidas por aquella sonriente calavera del piso de arriba.

by Juanjo Iglesias

PRÓXIMAMENTE: Telaraña de entrevistas Escorto: leerás a quien nunca se lee

16 mayo, 2007

ESCORTO levanta la primera carta de su jurado: CARLOS DÍAZ MAROTO

Escorto revela el primer miembro de su jurado y nos muestra que los mejores también pueden opinar de cortometrajes. Y no sólo eso, sino también juzgarlos. David López pone un granazo de arena con esta entrevista. El cortometraje se respetará, ¡por glandes!



ENTREVISTA

- Carlos, ¿cómo recuerdas aquellos comienzos en 'Morpho', uno de los primeros fanzines españoles especializados en cine fantástico?

Con nostalgia. Por aquel entonces yo estaba algo aislado en mi afición, y encontrarme con gente con gustos similares fue algo importante para mí. Yo ya escribía, siempre había sentido ese apego, en particular ficción. Comencé a escribir en 'Morpho' y, a partir de ahí, todo se fue encadenando...
- Poco después, llegaría tu propio fanzine, 'Sueño del Fevre'.

Sí. Era una época de eclosión de fanzines. Había muchos por aquel entonces. Unos me gustaban más y otros menos, obviamente, pero a todos les veía un 'defecto': me sabían a poco, tenían muy pocas páginas. 'Sueño del Fevre' nació para cubrir una laguna en el fandom que yo veía: como nadie lo hacía, lo hice yo. En su primera etapa, en realidad, era dos fanzines en uno: uno literario, y otro cinematográfico. En principio, hasta pensé en hacer dos portadas separadoras, y dividirlo al 50%. Pero pensé que era mejor darlo todo mezclado, sin saberse qué venía a continuación. Fue una etapa maravillosa, aunque lo peor era ir de librería en librería y que los dependientes lo dejaran guardado en cajas durante meses. Aún así, se ganó un gran prestigio; bien distribuido hubiera sido mejor aún...



- Hace un año preguntaba a Carlos Aguilar cómo veía la mutación de aquel mundillo del fanzine ahora reconvertido aparentemente en toda una red de blogs y webs. ¿Qué opinas del asunto?

Por un lado es maravilloso. Mucha gente con cosas que decir tiene ahora acceso a expresarse y a llegar a miles de personas, lo que antes resultaba inviable. Sin embargo, el placer de hacer tu propia publicación, de forma artesanal, con tijeras y máquina de escribir... Hoy es imposible, y los pocos 'fanzines' que hoy persisten poco tienen de aquello: ahora son prácticamente revistas profesionales en el sentido estético.

- En este sentido podríamos destacar la creación www.pasadizo.com, la web que diriges desde hace años dedicada al fantástico. ¿Cómo valoras la experiencia de estos años trabajando en este soporte?

Muy positivo. En cierto modo, es como seguir haciendo 'Sueño del Fevre'. Publico lo que deseo. Por un lado escribo, y por otro lado coordino a una serie de estupendos colaboradores; unas veces les encargo cosas, pero la mayoría ellos dicen '¿te hago esto?', y siempre ha venido de maravilla para otorgar una personalidad concreta a 'pasadizo'. Lo único con lo cual no estoy del todo contento con 'pasadizo' es con su sentido de proporción: me gustaría ofrecer más textos sobre literatura y cómic; nos centramos excesivamente en cine, algo inducido por las preferencias de todos los colaboradores, entre ellos yo.



- Háblame un poco de tu producción bibliográfica. En ella tienen cabida desde los mitos del cine de terror, como el vampiro o el hombre lobo, hasta iconos del cómic como Batman.

Antes he hablado que todo venía encadenado. A mi colaboración con 'Morpho' vinieron más con otros fanzines, hasta el mío propio. Mi primer libro debiera haber sido un número especial de 'Sueño del Fevre', conmemorando el aniversario de la publicación de la novela 'Drácula' de Bram Stoker. Uno de los colaboradores de ese número, Roberto Cueto, acababa de publicar un libro sobre música de cine con Nuer, y me comentó la idea de convertir ese número de 'Sueño...' en un libro. A la editorial también le gustó la idea y la cosa siguió, escribiendo entre Roberto y yo 'Drácula, de Transilvania a Hollywood'.

Lo de Batman surgió de una idea de colaborar con otro amigo, Luis Alboreca, experto en cómic. En principio la idea era sobre Superman, se lo ofrecimos también a Nuer, y ellos nos dijeron que ya tenían firmado contrato sobre el tema (libro que después no aparecería). Así pues, de inmediato dijimos: 'Pues entonces Batman'; y aceptaron. Ambos personajes nos interesaban, así pues nos daba lo mismo uno u otro. En principio, la idea era que Luis escribiera la parte de cómic, y yo la de cine, pero finalmente, ambos trabajamos indiscriminadamente en todos los apartados, escribiendo 'Batman, de Bob Kane a Joel Schumacher', en guiño irónico al libro de Drácula.

Mi libro 'Cine de vampiros: una aproximación' debiera haber sido, inicialmente, un folletito de 36 páginas, o así, con motivo de un ciclo de películas de la temática que iba a proyectar el Cine-Club Recerca, de Palma de Mallorca. La cosa se fue inflando y, finalmente, surgió como el nº 1 de una colección de libros de cine por parte de Recerca. La intención no era hacer la reflexión definitiva del género, sino lo que dice el título: una aproximación. El libro se vendió bastante bien, así pues, tras la idea de un mito, nos volcamos a otro: el hombre lobo. Pero como el previo había funcionado, aquí la intención fue explayarse más... Sin embargo, problemas económicos condujeron al cierre de la línea de libros por parte de Recerca, quien se volcó a partir de entonces a publicar comics, área en la cual siguen. El libro ya estaba escrito, se lo ofrecí a Jaguar –años después-, les gustó y sólo hube de actualizarlo.

- No puedo dejar de preguntarte por las últimas incursiones cinematográficas de estos personajes y criaturas de la noche. ¿Te han gustado las recientes películas que los han rescatado?

Sinceramente, no me han gustado en exceso. Muchos cineastas actuales piensan que la acumulación ya es suficiente para compensar la falta de ideas. Lo de 'La Liga de los Hombres Extraordinarios' es de juzgado de guardia, máxime teniendo en cuenta que procede del estupendo cómic de Alan Moore, y lo de 'Van Helsing' es peor aún. 'Underworld'... Todo es más de lo mismo: narrativa superficial, planos ultra-cortos, explosiones y música a toda mecha... Apabullar, más que convencer.



- Otro de tus libros destacados está centrado en King Kong y su colosal presencia en el cine. ¿Qué significa este gran gorila para la historia del cine fantástico?

King Kong es algo fundamental. Schoedsack y Cooper, y Willis O'Brien también, consiguieron conectar con el inconsciente colectivo de todo espectador, reflejar un mundo onírico original pero que, al tiempo, todos conocíamos en cierto modo. Es una de las obras primordiales del cine, y de ella han surgido infinidad de lecturas, desde meramente cinematográficas hasta sociales y freudianas.

- ¿Te gustó la versión de Peter Jackson?

Nada de nada. Quizás mi opinión no fuese tan negativa si, antes de surgir la película, a Jackson no se le hubiera llenado tanto la boca de auto-halagos. Si hubiera sido más humilde... Antes, y después. La película, una vez más, es una sobresaturación donde se pierde la magia, el encanto, la fantasía... Todo es un espectáculo hueco, más una montaña rusa que cine con personajes, imaginación, un sentido de la narrativa...



- Sé que estás trabajando en una nueva publicación que versará sobre el western. ¿Qué nos puedes adelantar?

El libro tiene una estructura que tiene mucha tradición en países anglosajones, pero que aquí apenas se da. Y debiera haber más, muchos más, a mi juicio. Es, digamos, como una especie de 'Guía del Cine' de Carlos Aguilar, pero sólo centrada en el western. Creo que de este género hay muy poca bibliografía en castellano. Estaba harto de ver que, en los periódicos, ante la proyección de cualquier película del oeste en televisión, el comentario fuese el tópico 'western convencional que bla bla bla', cuando en muchas ocasiones, de convencional nada. No había lugar al que acudir para informarte sobre cualquier película del género, salvo que fuesen los habituales clásicos de Ford, Hawks y demás, y tener cierta información clara al respecto. De ahí me planteé hacer el libro...

- Y ahora vayamos al meollo de la cuestión. Este año serás miembro del jurado de ESCORTO 2007, el Festival de Cortometrajes de El Escorial. Esto no es nada nuevo para ti que ya has participado en otros certámenes. Dedicándose éste exclusivamente al corto, me gustaría saber cómo valoras un medio fílmico que, a diferencia del largo, cuenta con un metraje limitado donde la capacidad de síntesis parece fundamental.

No lo valoro de forma especial. No importa la cantidad, sino la calidad. Da lo mismo que dure cinco minutos que tres horas, mientras los resultados sean positivos y se adecuen a la extensión requerida. Soy un gran aficionado al género fantástico, tanto en cine como en literatura. En literatura hay una gran tradición del cuento breve, a veces hasta ultra-corto, del cual hay auténticos maestros. Escritores como Fredric Brown te escriben historias de cinco líneas, literalmente. Ahí está concentrada toda una idea, no es preciso más. El corto debiera ser algo similar, con respecto al cine. Hay muchos cortos que se circunscriben exclusivamente a dos personas ante una mesa de un bar, hablando banalidades. Eso no es cine; es más bien literatura, o teatro, o simplemente una paja mental. Hay que saber hacer uso del lenguaje cinematográfico, y buscar una buena historia que necesite ser contada en un breve lapso de tiempo y nada más.



- ¿Se puede contar una buena historia en menos de treinta minutos?

Por supuesto. Ya lo he dicho antes. Cada historia, cada idea, tiene su tempo propio. Cuando Alfred Hitchcock amplió el metraje de 'Alfred Hitchcock presenta...' a 'La hora de Alfred Hitchcock', quedó muchas veces patente que historias que previamente funcionaban en treinta minutos perdían fuelle al inflarlas a una hora. En 'Twilight Zone' hubo una temporada que, de igual modo, se infló la estructura a una hora y, viendo que no funcionaba, se retornó a la estructura de media hora. Media hora, diez minutos... Tanto da. Mientras se narre algo interesante...

- Este año el cortometraje español ha vuelto a ser reconocido fuera de nuestras fronteras, incluyendo dos nominaciones a los Oscars, retomando el testigo de Nacho Vigalondo. ¿Qué opinas del actual panorama del cortometraje realizado en nuestro país?

Bueno, antes tuvimos incluso a Fresnadillo. Cuya carrera, por cierto, me da cierta lástima. Tras el éxito con su corto, lo que ha tardado en seguir adelante... Ahora, por fin, está haciendo su segundo largo... Si ha mostrado tal éxito de público y crítica, ¿cómo es que cuesta tanto seguir adelante? En este sentido, no puede sentirme sino algo pesimista (más por culpa de nuestra industria que por los propios autores), aunque cierto es que hemos avanzado bastante en el terreno del corto. Recuerdo que cuando yo era pequeño e iba al cine de barrio, junto a las dos películas habituales a veces nos ponían un corto, sobre cerámica asturiana o sobre las rías gallegas. ¡Era insoportable! Ahora, por fin, tenemos gente que tiene cosas que contar y, lo mejor de todo, que sabe cómo contarlas. Aún necesitamos una industria que apoye esto, que se puedan hacer cortos en cantidad y calidad como las joyitas que nos venían años atrás de los países del Este.

- Y los festivales, ¿te parecen realmente un buen comienzo para el recién llegado al mundo del cine? ¿Crees que son un buen punto de partida?

Por supuesto, los festivales son esenciales, ya que el lugar indicado, es decir, la sala de cine 'convencional', escasa atención le presta. Ahora bien, hay algo que siempre me ha chocado. Se supone que quien hace cortos es alguien que empieza, que intenta crear una tarjeta de presentación mostrando sus aptitudes y desea meterse en el mundo del cine. Después, veo cortos con una fotografía profesional, que como protagonista tienen a actores del calibre de Emilio Gutiérrez Caba... Estoy de acuerdo con esto, desde luego. Pero también me gustaría que los festivales tuvieran un hueco para el aficionado amateur, el que con una cámara de vídeo y sus amigos del barrio rueda algo; el que no tiene medios y lo suple con imaginación. Hay que apoyar a esos aficionados, debe premiarse a los más imaginativos para que su siguiente corto sea profesional, y luego, si quiere, haya una industria que le acoja (que este ya es otro cantar).

- Me gustaría saber si recuerdas algún cortometraje que te haya impactado especialmente.

Españoles y actuales, los hay que me gustan, que me parecen curiosos... Pero ninguno que me haga babear con el entusiasmo con que acojo el cine del suizo Raoul Servais, por ejemplo, realizador al que admiro profundamente. O una joya que he descubierto recientemente, una adaptación de 'El corazón delator' realizada por Jules Dassin en los 40... Aunque, ahora que cito a Poe, la adaptación de ese mismo cuento hecha recientemente aquí, por españoles, en animación, y con narración del mismísimo Bela Lugosi, me pareció una maravilla. Pero, por lo general, hay un sector del corto español, y del largo, que está demasiado enamorado de sí mismo, y lo que precisa es intentar enamorar al público, seducirlo. Al fin y al cabo, el cine es un arte comunicativo, y sin público no tiene sentido.

- Creo que por hoy será todo. ¿Algo que quieras añadir?

Sólo felicitaros por el festival y el servicio que brindáis a nuestro cine. Y de paso, clamar por un festival grande e importante en Madrid capital, como los primeros años del Imagfic.

- Bueno Carlos, muchas gracias por estos minutos. Nos vemos en ESCORTO 2007.

Un saludo a todos, y gracias por la atención que me dispensáis.


By David López González


PRÓXIMAMENTE: no, no, ya mismo. Sigue un pelín más abajo: ¡DOBLE ACTUALIZACIÓN!

LAS CINCO PREGUNTAS DE ILSA PARA ALFREDO LÓPEZ, DE LOS ESPOTS “PAJA MENTAL” Y “MATAR AL CLON”



1/ ¿Qué anuncian sus dos spots? Por las cartelas entiendo que el Festival Escorto, pero...

Más bien son reivindicaciones, el primero de los spots "Paja mental" es una especie de grito en contra de las "Pajillas mentales" que se tienen que sufrir en las proyecciones de cortos. El segundo "Matar al Clon" digamos que es un modo de divertirme tocando after effects.

2/ Entiendo... pero veamos, objetivamente uno dispone una cámara, le da a grabar, coloca los dedos como cuando era pequeño y le sale un spot... ¿Soy la única persona a la que esto le parece un sinsentido?

La idea era esa, pienso que este festival no busca vídeos grabados con los dedos como cuando era pequeño. No se si es un sin sentido, pero fíjese, he seguido la ley del mínimo esfuerzo y parece que ha funcionado, en muchos festivales veo cosas de ese nivel en selección, es una queja, no se nota.

Intente colocarse en mi posición... ¿no está cayendo en la misma facilidad que denuncia?

La idea era hacer uno de esos vídeos que desde el primer fotograma ya estás deseando que termine, en fin una "paja mental" en contra de las "pajas mentales" que inundan nuestra filmografía cortometrajista.

3/ Entiendo. En cuanto a su otro spot... ¿no cree que la estética retro ya está demodé?

A mi la estética del guarreo de imagen es algo que me viene de lejos, siempre acabo dándole texturas a mis vídeos, digamos que es como un vicio, por cierto no se si ha visto lo último de Tarantino y Rodríguez, estética retro a más no poder. Me gusta lo retro.

4/ Ah, de modo que se trata de una emulación... El personaje protagonista de su spot lleva una camiseta que veo bastante actualmente por la calle… ¿no cree que el celuloide deteriorado "años 70" pierde su credibilidad debido a detalles como ese?

Totalmente, pero yo solo he emulado las formas en cuanto a lo técnico, el contenido es todo de lo más casual, en el siguiente spot todo esto estará cuidado, este es solo un adelanto de lo que se avecina. Por cierto, el protagonista soy yo mismo.

5/ Vaya, todo un clásico en los spots eso de que los protagonicen sus autores... Y mi última pregunta: ¿Por qué "Matar al clon"? ¿Es algún chiste privado que una ignorante en el mundo del cortometraje como yo no alcanza a entender?

Al grabarme yo solo a mi mismo, aparezco en todos los planos, el chiste es que sin un duro, sin equipo técnico y sin talento, se puede hacer algo presentable, no por ello bueno, pero de alguna manera hacer lo que siempre he visto en las películas cuando era pequeño, muchos tiros, explosiones y la música a tope, es la formula de siempre, lo que cuentes da igual.

Su nivel de sinceridad es muy de agradecer. Ha sido un placer mantener esta entrevista con usted.

Igualmente, espero más entrevistas suyas en el futuro.


by Ilsa Sosnowiec