19 septiembre, 2014

Álex de la Iglesia (VI)

http://florencio.files.wordpress.com/2010/11/moviequiz-506_02.jpg

ÉRASE UNA VEZ EN ALMERÍA

El origen de 800 balas fue una huída hacia adelante provocada por una serie de fracasos y frustraciones. Por aquel entonces De la Iglesia y Guerricaechevarría se encontraban buscando localizaciones en Almería para su siguiente proyecto "La Trampa de Fu Manchú" una producción de alto presupuesto pagada por Andrés Vicente Gómez. Sería rodada presumiblemente en multitud de países como Nueva York, Londres, Shangai o Bangkok. Las circunstancias quisieron que acabaran siendo espectadores de una de esas escenificaciones de indios y vaqueros que rezumaban patetismo en el viejo poblado del desierto de Tabernas. Enseguida se dieron cuenta de que allí había una película.

http://static.flickr.com/112/289273377_63f040b728_o.jpg

Cuando el productor le dio un severo recorte al presupuesto del film, Alex de desvinculó amargamente ya que no veía posible rodarlo en esas circunstancias. Funda su propia productora Pánico films, en sus propias palabras :"El nombre viene motivado por dos razones, porque voy a producir mi propia película y voy a ser padre” y escribe un guión a dos manos con su inseparable guionista  titulado inicialmente "Balas Perdidas" acerca de un grupo de especialistas que sobreviven entre los restos de un poblado del oeste. Medio en broma alguna vez ha comentado que inicialmente se llamó 100 balas pero que según se iba inflando el presupuesto aumentó la cifra hasta 800. 

"En el carácter del especialista hay algo de caballero templario. Son especialistas para toda la vida, y eso crea un personaje legendario, épico, perfecto para la verosimilitud de lo que quiero contar. Tienen algo de héroes trágicos, como el rey Lear. La comedia blanca, junto con el terror, es mi género favorito, pero no consigo hacer comedia pura. Me gusta que los personajes sufran, que las cosas les duelan."

http://3.bp.blogspot.com/-fDkpnolZGlE/UStWHznO_vI/AAAAAAAAERI/GEwHX0L_ocw/s640/800BALAS.png

Va perfilando al líder de ese grupo salvaje con los rasgos de Sancho Gracia que en aquellos momentos se recuperaba de una grave enfermedad. Conociendo estas circunstancias y aún con los indudables valores del film cuesta no caer rendido ante semejante oda al fracaso glorioso. Y conviene recalcar que pese a que quisieron vender el film como un homenaje al Spaguetti western, hay poco en él del espíritu de Leone más allá de ser tomado como una referencia pop ineludible (esos créditos versionándolo a ritmo de rumba) y sí mucha de la metatextualidad de un Goddard o incluso Zemeckis si me apuran y así  darle al espectador algo completamente distinto a lo que está esperando. Porqué de lo que va el film, a parte de hablar de un pasado glorioso y falsamente mítico que no volverá, es hacer un homenaje al desaparrado alcohólico que se sigue tirando del caballo con una alegría casi infantil, al bala perdida que vive día a día como le sale de los cojones: "esto no es más que una barraca de feria, la pesadilla de un borracho" llega a decir el personaje de Carmen Maura. Tanto como tener en consideración a esas por aquel entonces recién nacidas corrientes de opinadores furibundos de foros cinéfilos que defienden cerrilmente esas parcelas de infancia cinéfila sin importarles lo desfasados que hayan quedado sus objetos de adoración. 

http://www.mundolatino.ru/d/up5/d/a037_800_balas.jpg

El film tiene una hora inicial realmente magnífica en que están todas las obsesiones y fetiches del director, así como una mirada infantil por primera vez totalmente despojada de cinismo. Desgraciadamente su estimulante propuesta va diluyéndose como un azucarillo entre explosiones y secundarios gritones. Aún así se mantiene una sonrisa perpetua durante su visionado, con un andamiaje sustentado sobre los hombros de un inolvidable Sancho Gracia que aporta muchas de sus vivencias personales al papel, secundado por un orondo y mezquino Ángel de Andrés. Para desgracia del bilbaíno el film no tuvo nada que hacer frente a los taquillazos USA con los que compitió ese fin de semana y tuvo una pobre recaudación en taquilla. Aún así con el paso de los años se la recuerda como una obra rabiosamente personal, que podría ser su 8 y medio en equivalente Felliniano, y definitivamente una (casi) gran película.

Valek